La JCCM no evita la contaminación en la producción de aceite de orujo

Días pasados, se ha remitido un escrito al Servicio de Calidad Ambiental de la Delegación Provincial de Industria, Energía y Medio Ambiente por correo electrónico, al cual se adjuntaban numerosas fotos que demuestran que se están incumpliendo la normativa vigente por la empresa de producción de aceite de orujo: Pina Bajo Aragón, S.A., en cuanto a:

  1. Impermeabilización del suelo donde está depositada la materia prima (subproductos : orujillo, alpechín, granilla de uva, lixiviados, etc.).La filtración de estos al subsuelo pueden representar una seria amenaza, por contaminación del Acuífero de la Mancha Occidental.
  2. La granilla de uva de la campaña anterior (para la que no tiene permisos), ha sido retirada y depositada en una escombrera presuntamente ilegal, volviendo a depositar posteriormente grandes pilas de granilla de uva de esta campaña en las mismas condiciones que el resto de subproductos, al aire libre y sin impermeabilizar el suelo (en carta enviada por el Servicio de C. Ambiental a dicha Asociación, de fecha: 11/08/2009 se dice: “no se tiene constancia de que se esté tratando granilla de uva en las instalaciones próximas a Villarta de San Juan de la que es titular la sociedad citada”).
  3. Se están usando las chimeneas antiguas, en lugar de las más altas, que se supone que son las que cumplen con la normativa para elevar las emisiones presuntamente contaminantes, a la atmósfera.
  4. La nave construida para almacenar dichas materias, ha resultado inoperante, reconocido por dicho escrito, donde dice textualmente: “Respecto al dimensionamiento del parque del almacenamiento de orujillo y a las medidas de protección para la reducción de las emisiones difusas de partículas, teniendo en cuenta que las medidas implantadas no han sido suficientes para almacenar todo el orujillo... se ha propuesto por el Servicio de Evaluación Ambiental de esta Delegación la apertura de un expediente sancionador”.

Como, desde la fecha del escrito mencionado, ha pasado un tiempo más que prudencial, hemos preguntado:
- Si se tiene licencia de actividad para tener, procesar y manipular granilla de uva.
- Si la “propuesta” de apertura de un expediente sancionador se ha convertido en un hecho o se ha quedado en el intento.
- Si se han vuelto a medir las emisiones contaminantes a la atmósfera.
- Si se han llevado a cabo analíticas de suelo y aguas superficiales de la zona.
- Si las mejoras a las que les obligaban en la campaña anterior han sido efectivas o se van a instalar los filtros para reducir las emisiones contaminantes.
- Si se van a tomar medidas inmediatas de retirada de las “montañas” de orujillo y granilla de uva al aire libre y en suelo no impermeabilizado.

Esperamos respuesta lo más pronto posible y que la empresa deje de jugar con la salud de las/os trabajadoras/es (supervisando los protocolos de seguridad e higiene laboral) en primer lugar y de las/os vecinas/os en general (respetando la normativa ambiental y las ordenanzas municipales), dado que es la norma y no la excepción, que estén padeciendo malos olores, debido al fermento de la materia acumulada, y posibles afecciones al organismo por las emisiones atmosféricas. También pedimos que las autoridades sanitarias realicen -a empleadas/os y personas residentes en núcleos cercanos a la fábrica- estudios epidemiológicos que diagnostiquen su estado de salud.

Por último, las posibles filtraciones en tierra y agua de los residuos de esta industria exigen una actuación inequívoca, decidida y sancionadora del gobierno regional y de los ayuntamientos de los municipios afectados (Villarta de San Juan y Herencia), que al día de hoy vienen actuando con ambigüedad, sino con complicidad insultante.