La gravera de Arcones amenaza el PN de la Sierra de Guadarrama

Ecologistas en Acción de Segovia ha presentado alegaciones contra el proyecto de ampliación de la gravera de Arcones (Segovia), denominado “Lomillo Raso II”, que ha sido sometido a información pública junto con su Estudio de Impacto Ambiental.

El proyecto pretende ampliar la explotación actual en 25.800 m2 y abrir un nuevo hueco sobre una superficie de otros 63.000 m2 a ambos lados del arroyo del Sordo en la falda de la Sierra de Guadarrama, para extraer cerca de un millón de metros cúbicos (1.000.000 m3) de material durante los próximos 30 años sobre un terreno poblado por una rica vegetación de sabinas, robles y encinas en franca progresión, junto con matorral y pastos que conforman un espacio para la fauna y un paisaje protegido, visible desde varios kilómetros de distancia.

La gravera de Arcones se encuentra en pleno Espacio Natural de la Sierra de Guadarrama, con el PORN en fase final de aprobación; los terrenos que ocupa están dentro de la Red Natura 2000, (ZEPA y LIC de la Sierra de Guadarrama); también es área sensible incluida en el Plan de Protección del Águila Imperial; le afecta la ley de Vías Pecuarias y, por último, la clasificación urbanística del terreno donde está situada la ampliación de esta gravera es la de suelo rústico con protección natural. Todas estas protecciones ambientales impiden legalmente la autorización del proyecto.

El PORN Sierra de Guadarrama prohíbe nuevas explotaciones mineras y la prórroga de las existentes y la ley de Patrimonio Natural impide la transformación de la realidad física que pueda dificultar de forma importante los objetivos del Plan antes de su aprobación, por lo que el Director General de Medio Natural tendrá que pronunciarse denegando la autorización de dicho uso, pues en caso contrario comprometería el mantenimiento de los valores del Espacio Natural.

Ecologistas en Acción de Segovia considera que los impactos que produce la gravera sobre el suelo y sobre el paisaje son críticos, como ya se puede deducir de la simple observación de la explotación actual, con unas inmensas escombreras que dominan el paisaje del piedemonte serrano y cuya superficie pretende ser triplicada durante 30 años más.

Los impactos sobre la Cañada Real Soriana Occidental, sobre la flora y la fauna, sobre el arroyo del Sardo y las aguas subterráneas y la afección al núcleo de población de Arcones por el tránsito de los camiones son impactos severos que el Estudio de impacto ambiental no refleja en su verdadera dimensión.

Además, Ecologistas en Acción de Segovia pide públicamente que la empresa que explota la actual cantera, “Segoviana de Pórfidos, S.A.” retire a su costa los vertidos de más de 6.000 m3 de residuos de la gravera arrojados durante años sobre las dolinas o “Hundas” de La Mata, de Arcones, que han producido la degradación de un paisaje singular y de un lugar de interés geológico excepcional.

Las “Hundas” de la Mata, de Arcones o dolinas son depresiones circulares, resultado de la disolución o hundimiento de las calizas por acción de las aguas que se infiltran o circulan bajo la superficie. Diez de las 12 dolinas, formaciones geológicas singulares, que se extienden en una banda de unos 150 metros de ancha y que se recubrían de agua en primavera indicando el nivel freático, dando lugar a un entorno paisajístico de singular belleza, han sido colmatadas por los vertidos indiscriminados de los residuos procedentes de la cantera.

Un estudio realizado por el Geógrafo Fernando Moreno Sanz, de la Universidad de Alcalá, documenta la existencia de las doce dolinas y su importancia geológica y paisajística. Aporta documentos y fotografías del estado original de estas excepcionales formaciones geológicas y del estado de degradación absoluta de diez de ellas, debido a los vertidos de materiales de la cantera

El coste de la recuperación de estas formaciones geológicas está valorado en más de 60.000 euros.

Ecologistas en Acción de Segovia se opone no sólo a que se triplique en superficie la gravera durante otros 30 años, sino que exige el cierre de la explotación, la recuperación del terreno y del paisaje y la restauración de las dolinas o Hundas de la Mata de Arcones a su estado original.