Día Mundial de los Humedales: La Laguna de Los Tollos

Muchos son los ejemplos de agresiones a ecosistemas naturales, pero en esta fecha del 2 de febrero en que se celebra el “Día Mundial de los Humedales”, queremos recordar uno que nos queda cerca físicamente aunque no parece que pueda decirse lo mismo del ánimo y la voluntad de conservarlo por parte de las Administraciones. Se trata de la Laguna de Los Tollos situada entre los términos de Jerez y El Cuervo. Está considerada, por su extensión, como la tercera de Andalucía y es de vital importancia por la variedad de especies de aves que la visitan, estando algunas de ellas en peligro de extinción.

Las agresiones sufridas por este enclave natural arrancan del año 1976, cuando es concedida una autorización minera para la explotación del vaso de la laguna. Ahí comienza el deterioro de este humedal unas agresiones que llegarán a su punto culminante cuando en el año 1998 se cierra la explotación por carecer de licencia municipal, quedando la laguna abandonada con una serie de frentes abiertos y enormes montañas de tierra acumulada en su interior.

Los grupos ecologistas comienzan la lucha por la defensa de la Laguna de Los Tollos a finales de los años 80 del pasado siglo, llevándose a cabo muchas actuaciones: varias manifestaciones, denuncias por la vía judicial, denuncias ante la Unión Europea, mociones en el Parlamento y en los municipios, entrevistas con responsables políticos y técnicos, etc…

Tras la paralización de la explotación se pensaba que se abría una puerta a la esperanza para iniciar un proceso de recuperación, pero no es hasta el año 2006 cuando la Consejería de Medio Ambiente anuncia que se están llevando a cabo negociaciones para la compra de los terrenos donde se encuentra la laguna. Y en una reunión del Comité Andaluz de Humedales, celebrada el 30 octubre de 2007, se anuncia la compra de la laguna y se presenta un anteproyecto de restauración. La restauración integral está contemplada en el II Plan Provincial de Humedales siendo, según palabras de un Jefe de Servicio de la Consejería de Medio Ambiente, “la joya de la corona” de este Plan Provincial.

Además del gran problema que ha supuesto la explotación minera, las agresiones a la Laguna de Los Tollos han sido múltiples y variadas: se han vertido residuos industriales, se han cortado arroyos que le aportan agua, se han realizado competiciones de tiro al plato, …

A pesar de ser ya la Junta de Andalucía la propietaria, estas agresiones continúan al día de hoy sin que nadie haga nada por evitarlas:

1 - La cañada que linda con la laguna, que se encuentra deslindada desde el año 2002, se sigue roturando y cultivando, lo que favorece la colmatación.

2 - En la propia laguna entran de forma habitual coches para hacer prácticas de rally, derrapando y quedando atascados lo que obliga a acudir con tractores para sacarlos.

3 - Se practica el motocross y se circula con quads por el vaso de la laguna.

4 - Los paseos a caballo por medio de la laguna son comunes, espantando a los pájaros que anidan o descansan.

5 - Se practica la cacería de “todo lo que vuela”.

6 - Se juega con aviones de radio control, espantando con ello a las aves que allí se encuentran.

7 - Algunas fincas colindantes siguen cortando algunos arroyos que aportan agua a la laguna.

8 - Se construye de forma ilegal en el perímetro de la laguna.

Y algunas más que, no citamos, por no hacer más largo este artículo.

Actualmente la laguna se encuentra en situación de abandono, ya que el Ayuntamiento de Jerez no actúa porque le queda lejos; el de El Cuervo tampoco, porque dice que no tiene competencias, al quedar fuera de su término municipal; y la Junta de Andalucía, a pesar de ser la propietaria, no agiliza las medidas para hacer efectiva su recuperación.

Pensamos que ya se debían haber tomado medidas para evitar las actuaciones que día tras día están contribuyendo a su mayor degradación. Es, en definitiva, un espectáculo lamentable, que nadie mueva un dedo para evitarlo.

Mucho nos gustaría no tener que escribir un artículo similar a este en Febrero de 2011 y que podamos decir que, por fin, alguien se ha tomado en serio (y de forma efectiva y visible) lo de la recuperación de la Laguna de Los Tollos.