La empresa Frankestein: La fusión de Monsanto con American Home Products

Los dos partícipes de esta fusión han demostrado ser indiferentes a las preocupaciones sociales y ecológicas. Su fusión sólo puede dar lugar a una empresa más poderosa que será muy difícil de controlar.

El 1 de junio de 1998, American Home Products (AHM) y Monsanto anunciaron que iban a fusionarse para formar una gigantesca megacompañía por valor de unos 96.000 millones de dolares1. Con un precio de venta de 33.000 millones de dolares, Monsanto se convierte en la empresa más grande que ha existido nunca en la industria farmacéutica y en la sexta fusión más grande de todos los tiempos2. Esta nueva compañía, que aun no tiene nombre, se espera que obtenga 23.000 millones de dólares en ventas este año3.

Aunque AHP tiene casi el doble de tamaño que Monsanto -en 1997 ganó 14.000 millones de dólares frente a los 7.500 de Monsanto- ambas compañías sostienen que ésta no es "una compra de una empresa por otra, sino más bien una fusión a partes iguales"4. Supuestamente, la empresa resultante tendrá su base en Madison, Nueva Jersey, donde ha estado establecido hasta hora el centro de AHP, y será dirigida por John Stafford, de AHP, y Robert Shapiro, de Monsanto, como co-directores5.

Monsanto es una empresa de gran renombre entre el público, debido a su agresivo marketing y a sus múltiples escándalos y controversias. Al éxito financiero de Monsanto se apareja su irresponsabilidad como empresa. Desde su promoción del "agente naranja", hormonas para el creciemiento del ganado, el herbicida Roundup, cultivos producidos por manipulación genética y la tecnología Terminator, Monsanto se ha convertido en la bestia negra para buena parte de la comunidad internacional de la agricultura sostenible y la defensa del medio ambiente.

AHP no ha alcanzado la fama de Monsanto, a pesar de tener su propia combinación de éxito de mercado y mal comportamiento como empresa. AHP es la sexta compañía farmacéutica más grande del mundo y se mantiene ante todo gracias a las ventas de medicinas como Advil, Robitussin y Premarin. Sin embargo, la compañía ha ido expandiendo recientemente su imperio para incluir la industria de las "ciencias de la vida". Monsanto es sólo la última de una serie de compras de AHP en este campo. En 1994, el directivo Stafford se abrió camino en el sector agrícola mediante una OPAhostil de American Cyanamid, la tercera compañía más grande de plaguicidas de los EE.UU., por 9.700 millones de dólares6. Dos años más tarde, AHP aumentó su producción biofarmacológica comprando el Genetic Institute por 1.300 millones de dólares. En 1997, Stafford estableció la presencia de AHP en la industria de la salud animal comprando la empresa Solvay, S.A., con sede en Bélgica, cuyos productos incluyen fármacos para gallinas y cerdos7.

AHP se expandió significativamente gracias a la fusión con Monsanto. Antes de ser comprada, Monsanto acababa de completar su propia serie de fusiones en el campo de las «ciencias de la vida». El mes pasado compró la participación mayoritaria en la empresa Dekalb Genetics, la segunda compañía de semillas más grande de los EE.UU.8 Previamente había comprado Calgene Inc. y Delta & Pine Land, productoras ambas de alimentos manipulados genéticamente.

El nuevo conglomerado de "ciencias de la vida" de AHP y Monsanto supone la posibilidad y la intención de producir una cantidad sin precedentes de alimentos, fármacos y otros productos manipulados genéticamente. Es por esta controvertida capacidad por lo que su fusión ha despertado gran atención por parte de los medios de comunicación. Sin embargo, sorprendentemente ha habido poca publicidad e información sobre la plétora de problemas legales y sobre la larga historia de fallos en productos en el sector de la salud humana por parte de AHP.

AHP está actualmente enredada en un gran escándalo por los devastadores impactos sobre la salud de sus fármacos adelgazantes Fenfluramine y Redux. Estas drogas, que se retiraron del mercado el otoño pasado a petición de la FDA (Administración para los Alimentos y los Fármacos de EE.UU.), eran utilizadas por aproximadamente 6 millones de norteamericanos, sobre todo mujeres. Fenfluramine, la mitad del tan popular "fen-phen" (cóctel de adelgazamiento), y la droga Dexfenfluramine relacionada con ella, o Redux, diseñada para alterar la química cerebral y así reducir el apetito. Un estudio de la Clínica Mayo, publicado en julio de 1997 relacionaba, sin embargo, las drogas adelgazantes con graves daños en las válvulas cardíacas. Un informe de 1996 publicado en el New England Journal of Medicine también sugería una relación entre las drogas de adelgazamiento y una poco frecuente, pero a veces mortal, enfermedad pulmonar llamada hipertensión pulmonar primaria9.

La FDA ha citado informes de anormalidades en las válvulas cardíacas del 32% de las personas que utilizaban los fármacos y cuyos médicos transmitieron los datos a la agencia. No se sabe cuántos miles de mujeres han podido enfermar por esta causa. Inicialmente, la FDA dio luz verde a la permanencia de Redux en el mercado, bajo la única condición de que AHP llevara a cabo un estudio de fase IV sobre la seguridad a largo plazo del fármaco. En el momento en que éste fue eliminado del mercado, el estudio estaba aún por comenzar. Desde hace casi un año, cuando las drogas fueron retiradas del mercado, una oleada de demandas individuales y acciones legales colectivas han sido archivadas. AHP es el principal acusado en estas denuncias, que son calificadas por Paul Rheingold, directivo del grupo que lleva los litigios por el "fen-phen" en la American Trial Lawyers Association (Asociación Americana de Abogados), "casos de un momento"10.

AHP también se enfrenta ahora a miles de denuncias y procesos judiciales interpuestos por mujeres que usaron su anticonceptivo femenino, el Norplant. Norplant, el primer anticonceptivo realmente nuevo y de importancia después de la píldora, fue comercializado en EE.UU. en 1991 y se anunciaba como un método de protección seguro, efectivo y sin problemas. Seis tubos del tamaño de cerillas, implatados y cubiertos de silicona, debían soltar en la sangre una hormona que evitaría el embarazo durante un tiempo que podría durar hasta 5 años. Casi un millón de mujeres probaron Norplant en los 90. Ahora, más de 50.000 mujeres han llevado a juicio a los Laboratorios Wyth-Ayerst, una división de AHP, porque no fueron adecuadamente advertidas de los efectos secundarios: aumento de peso, continuo flujo menstrual, pérdidas o crecimiento de cabello, problemas de ovarios, anemia, acné, fuertes dolores de cabeza, pérdidas de visión y problemas para evacuar.

Siguiéndole la pista a American Home, llegamos a otro desastre relacionado también con anticonceptivos femeninos, el Dalkon Shield (Escudo Dalkon). Este anticonceptivo, usado por más de 4 millones de mujeres a principios de los 70, fue un producto de AH Robbins and Company. Cuando fue definitivamente ligado a enfermedades inflamatorias, a daños permanentes en los órganos reproductores y a infertilidad, se presentaron cientos de miles de denuncias individuales y colectivas. La compañía se declaró en quiebra en 1985, pero se salvó cuando la compró AHP.

Además de sus problemas legales a causa de los efectos secundarios sobre la salud humana de sus productos, AHP también tiene que hacer frente a los defensores de los derechos de los animales. Grupos de diversos puntos de los EE.UU. están atacando actualmente a AHP a causa del proceso de producción de su medicamento Premarin. El fármaco, por el que, tán sólo durante el año pasado, facturó 860 millones de dólares, constituye el 10% del total de las ventas de AHP y es hoy en día el más recetado en EE.UU. Premarin es esencialmente una droga a base de estrógenos empleada para estabilizar desequilibrios hormonales en mujeres y tratar la menopausia. Los diferentes estrógenos que contiene se extraen de la orina de yeguas preñadas (de ahí la palabra Pramarin, una versión acortada de la frase "pregnant mare urine": orina de yegua preñada). Organizaciones de protección animal alegan que los animales utilizados en la producción del medicamento viven en condiciones espantosas y que son tratados con crueldad11.

En los laboratorios de Wyeth-Ayerst, en Dakota del Norte, se utilizan cada año alrededor de 80.000 yeguas para el proceso de recolección de estrógenos. Wyeth-Ayerst es una empresa filial de AHP. Según los informes, los caballos viven en cuadras muy pequeñas, donde no pueden darse la vuelta ni tumbarse con comodidad, y a menudo desarrollan cojeras. Además, las yeguas deben estar siempre preñadas para poder producir el máximo de hormonas requeridas para el medicamento. Normalmente se las insemina de siete a nueve días después de parir los potros, de los que se les separa a los pocos meses para ser devueltas a la "producción de orina". Todos los potros, salvo unos pocos que se guardan para la reproducción, se venden al matadero con cuatro meses de vida12.

Se han desarrollado varios fármacos alternativos, con estrógenos sintéticos o derivados de plantas, para los trastornos de la menopausia. Durante diez años, la compañía Duramed Pharmaceuticals Inc. ha perseguido que la FDA aprobase su píldora de estrógenos derivados de plantas, una alternativa al Premarin más barata y producida con menos crueldad. Obviamente esto dañaría las ventas del producto favorito de AHP, por lo que esta empresa inició una agresiva campaña contra las alternativas, reclutando a personas influyentes de Washington para que llevaran su caso al Congreso y a otras instituciones claves13. Sus campañas y maniobras alcanzaron el éxito el año pasado, al anunciar la FDA, el 5 de mayo, que no aprobaría que formas alternativas del Premarin pudiesen ponerse en venta en EE.UU. Esta decisión se basaba en gran parte en un estudio dirigido por la filial de AHP Wyeth-Ayerst 14.

No contenta con dañar a los animales y la salud humana, American Home es también uno de los principales emisores de contaminación. Durante varios años la compañía ha luchado legalmente contra varias empresas de seguros por el pago de la limpieza de 37 terrenos contaminados por residuos peligrosos de la AHP en 11 estados de EE.UU. y en Puerto Rico15.

Los actuales problemas legales son en parte la causa de que el conglomerado farmacéutico británico Smith Kline Beecham rechazara públicamente la fusión con AHP en las conversaciones que al respecto tuvieron lugar este año. La combinación de las demandas pendientes contra American Home y sus filiales pueden costarle a la compañía hasta 4.000 millones de dólares16. Teniendo en cuenta todos los problemas de AHP, tanto legales como los relacionados con el medio ambiente y el maltrato de animales, por no mencionar la controversia que rodea a los procesos y productos de Monsanto, uno no puede evitar preguntarse si la fusión de ambas no ha creado la compañía más irresponsable del mundo.

Este artículo ha sido elaborado por miembros del ICTA, Internacional Center for Technology Assessment, una organización sin ánimo de lucro radicada en Washington DC, que trabaja en temas relacionados con la biotecnología, el medio ambiente y la seguridad alimentaria.

Referencias

1. Nota de prensa de Monsanto «American Home Products and Monsanto Announce Plan to VCombine to Create $96 Billion Life Sciences Company». 1 junio 1998.

2. Orlando Sentinel, «Biggest Drug Merger Ever is Planned; American Home to Buy Monsanto», 2 de junio 1998, B1.

3. Op. cit. 1

4. Nota de prensa de Monsanto: «Monsanto and American Home Products Report News Stories Inaccurate», 1 junio 1998.

5. Nota de prensa de Monsanto.

6. Página web de AHP - htp:/www.ahp.com/cyanamid.htm

7. Página web de AHP - http://www.ahp.com/fortdodge.htm

8. Martha Hamilton y Juastin Gillis «American Home to Buy Monsanto», Washington Post.

9. Brenda Sapino Jeffreys «Fat City: The Fen-Phen Feeding Frency», Texas Lawyer, 9, febrero 1998.

10. Jim Oliphant, «Race for Fen-Phen Suits in On», Broward Daily Business Review, 30 de septiembre de 1997.

11. Jennifer Harper, «Animal Lovers Boycott Drug for Menopause; Say Premarin is Cruel to Mares». The Washington Times, 24 de marzo de 1997.

12. «Premarin Prescription for Animal Cruelty», fuente: http:www.atbeach.com/veggie/articles/premarin.htm

13. Jhon Carey, «The Politics of Generics», Business Week, 3 de marzo de 1997.

14. Declaración de la FDA sobre Premarin alternativo. 5 de mayo de 1997. Contacto con la FDA: Marian Segal : +301-443-3285. Fuente: http://www.meadscape.con/govmt/FDA/1997/may/GenericPremarin.html.

15. Empleados de Wausau versus American Home Products. «NY CT: State Law Applies Regarding Contamination of In-State Sites». Hazardous Waste Litigation Reporter. 7 de julio de 1997.

16. Mark Tran, Mark Millner, Lisa Buckingham, «Deal a Day for Wheat Belt’s Corn: Monsanto Merger Creates a Life-Sciences Monster» The Guardian (Londres), 6 de junio de 1998.