Sierra de la Carrodilla (Huesca)

Entre la conservación y el desarrollismo.

Plataforma Carrodilla Sostenible, Plataforma Unitaria Contra la Autopista Eléctrica Monzón-Isona, Ecologistas en Acción del Bajo Cinca. Revista El Ecologista nº 73.

Enclavada en el las sierras exteriores prepirenaicas y con una orientación O-E la sierra de la Carrodilla es de las más meridionales del prepirineo. Los afloramientos de rocas calizas han dibujado morfologías kársticas con lapiaces y barrancos excavados por la acción erosiva de las aguas, destacando el Congosto de Olvena y el barranco de San Andrés con formas de relieve de elevada singularidad.

La vegetación natural se ve fuertemente influenciada por la orientación de la sierra, desarrollándose formaciones vegetales de solana y de umbría. En las solanas la vegetación dominante es el encinar montano caracterizado por la presencia de la carrasca (Quercus ilex subsp ballota) con matorral de boj y otras especies como el guillomo (Amelanchier ovalis), la hepática (Hepatica nobilis) o el eléboro (Helleborus foetidus). Estas formaciones se degradan por la acción de los incendios o el carboneo en matorrales de coscoja o romerales y aliagas.

En las umbrías se dan quejigares del grupo Q. Cerroides (Q. humilis x Q. faginea) también con boj y otros arbustos como el mostajo, el arce campestre y la uva de oso o gayuba. En zonas altas y húmedas se dan pequeños retazos de pinar de pino albar (Pinus sylvestris), los más meridionales del prepirineo aragonés. Por otro lado existen especies de flora de elevado interés como la oreja de oso (Ramonda myconi) que crece en las umbrías rocosas de la sierra y otras especies raras en Aragón, como Convolvulus lanuginosus, Iris lutescens o Linaria bubanii.

Muchas rapaces y un pequeño coleóptero

La fauna presente en la sierra es la típica del prepirineo aragonés, destacando las poblaciones de rapaces, muy bien representadas con especies como el buitre leonado, con dormideros en distintos roquedos de la sierra, nidificantes como el alimoche, águila real, halcón peregrino, águila-azor perdicera, milano real o el quebrantahuesos, que se alimentan en las laderas de la sierra, favorecidas por la presencia de un comedero de aves carroñeras, donde recientemente se ha observado un ejemplar de buitre negro.

La presencia de estas especies, algunas en peligro de extinción como el quebrantahuesos o el águila-azor perdicera ha sido objeto de reconocimiento con la delimitación de zonas críticas, dentro de los planes de recuperación de las mismas. En el caso de la perdicera, especie con una fuerte regresión en Aragón, se trata de la única pareja que ha nidificado en 2011 en la provincia de Huesca.

Merece mención especial un pequeño coleóptero, que hace ahora exactamente 100 años fue descubierto en una de las gralleras (cuevas que se forman en las calizas) de la sierra, Trapezodirus carrodillae. Se trata de un endemismo localizado en Huesca, que no existe en ninguna otra localización en el mundo. Este género consta de 6-7 especies diferentes, una de las cuales es el T. carrodillae, que únicamente se ha localizado en la cueva de las Gralleras de la Sierra de la Carrodilla y en otra aledaña, siendo la especie más meridional de este género.

Riqueza en patrimonio histórico

La Sierra de la Carrodilla contiene una serie de restos arqueológicos de indudable valor cultural:
- Conjunto ibérico y medieval de La Palomera, con restos de época prehistórica (Edad del Bronce), ibéricos, romanos y medievales.
- Barranco de las Covas con riquísimos materiales pertenecientes al Bronce Medio:
- Santacum. Yacimientos del Salto del Llobo (Bronce, Edad del Hierro Inicial, época Ibérica, Cuevas eremíticas).
- Yacimiento paleolítico del Magdaleniense inferior de Cova Alonsé (con dataciones absolutas circa 15.000 B.P.); es uno de los pocos yacimientos de esta época en el prepirineo oscense y es referencia para el periodo aludido, apareciendo en numerosas publicaciones nacionales e internacionales.
- Conjunto de pinturas rupestres prehistóricas del Forau del Cocho y las de la Coveta del Engardaixo que, como parte de las pinturas rupestres del Arco Mediterráneo, fueron declaradas Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón en 2001 y Patrimonio Mundial por la Unesco en 1998.

Primera amenaza: las canteras

La posible explotación de dos canteras en la Sierra de la Carrodilla dañaría el Patrimonio Mundial de la Unesco de las pinturas rupestres existentes en la zona, afectando directamente a algunos restos pendientes de excavar y frustraría la posibilidad de crear un Parque Cultural que proteja y promueva la difusión cultural y turística de estos bienes.

El impacto paisajístico y visual de las canteras será de máxima magnitud, pues serán visibles desde varias localidades y carreteras nacionales, afectando a relieves significativos del frente oeste de la sierra como son La Palomera o la Peña de los Alpargateros.

Las canteras proyectadas se emplazan a menos de 200 metros de la Grallera de Estadilla, por lo que la explotación de las mismas afectaría gravemente al coleóptero mencionado.

El comedero de aves carroñeras de Estadilla suplementa la alimentación de numerosos ejemplares de dos especies en peligro de extinción (quebrantahuesos y milano real), una vulnerable y seis especies de Interés Especial, ayudando a su consolidación. Su conservación, además de prioritaria, es incompatible con las actividades mineras proyectadas.

Con tres parejas en la provincia de Huesca y una regresión del 77% en los últimos 15 años, el águila-azor perdicera es la rapaz más amenazada de Aragón. Por este motivo fue declarada en 2005 en peligro de extinción. La nidificación de una pareja en la zona, única reproductora en la provincia de Huesca en 2011, peligra por la explotación de estas canteras.

La movilización popular reunida en la Plataforma Carrodilla Sostenible y las denuncias por ilegalidades realizadas desde múltiples instancias (diversas asociaciones y grupos políticos) está consiguiendo paralizar las canteras que se han puesto en marcha. La primera batalla se ha ganado pero todavía queda mucho por hacer. (http://carrodillasostenible.wordpress.com/)

Segunda amenaza: la línea de 400 kV de Peñalba-Arnero (Monzón)-Isona.

El proyecto de línea de alta tensión Peñalba-Monzón-Isona afecta a un gran espacio geográfico entre las provincias de Huesca y Lérida. Debido a la abundancia de especies de rapaces, las afecciones que produciría la línea en la Sierra de la Carrodilla serían de un impacto severo.

El promotor del proyecto, REESA, ha realizado un estudio de impacto ambiental (EIA) donde propone la instalación de salvapájaros en todo el trazado, pero los estudios realizados al respecto demuestran que no es suficiente la adopción de medidas anticolisión, como el LIFE Adecuación de tendidos eléctricos con riesgo para al avifauna en Aragón que a modo de conclusión dice “Las mayores mortalidades residuales se mantienen en tendidos con riesgo de colisión que, a pesar de haber sido convenientemente señalizados (usando balizas de dimensiones, ubicación y cadencia adecuadas), conservan una mortalidad final de entre un 30 y un 50% de la mortalidad inicial”. Esto supone que seguirán colisionado cerca de la mitad de aves que lo hacían antes de instalar las medidas anticolisión, hecho que dada la delicada situación de muchas especies no nos podemos permitir.

El EIA presentado por REESA desconoce la distribución del águila-azor perdicera en la Sierra de la Carrodilla. La instalación de esta línea supondría un riesgo más que evidente para esta especie declarada en peligro de extinción con Plan de Recuperación recién aprobado, pues el trazado de la línea pasa a escasa distancia del nido.

También se verían afectadas las aves que se alimentan en el muladar de Estadilla, puesto que la línea discurre a menos de 700 m del mismo. Este comedero es incompatible con la infraestructura que se pretende instalar. Por otro lado, el trazado de la línea discurre por un área crítica para quebrantahuesos en la Sierra de la Carrodilla. Aunque existe la posibilidad, no se han presentado alternativas que eviten las áreas críticas de esa especie.

La oposición a este proyecto, liderada por la Plataforma Unitaria Contra la Autopista Eléctrica Monzón-Isona está presentando una dura batalla (http://autopistaelectricano.blogspot.com/), con la presentación de una queja admitida por la UE y la unión de las poblaciones y colectivos sociales de la zona que presentan un frente común contra el proyecto, que está pendiente de la Declaración de Impacto Ambiental.

Es necesaria, pues, una mayor protección de la Sierra de la Carrodilla, espacio natural de indudable valor ambiental y patrimonial; lugar querido por sus habitantes que a lo largo de la historia han dejado huellas de su presencia y que, dada su singularidad ornitológica, tiene muchas posibilidades en breve de albergar una ZEPA.