El vertedero de Salamanca

La gestión de los residuos en Salamanca sigue siendo insuficiente. Una negligencia administrativa de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León provoca un nuevo retraso en el sellado del vertedero que podría llegar a durar años. Por otro lado, la memoria anual de gestión de residuos elaborada por el Ayuntamiento de Salamanca confirma un año más que el CTR de Gomecello ha sido un fraude puesto que no ha servido para incrementar el porcentaje de residuos recuperados, convirtiéndose en otro macrovertedero.

El vertedero de Salamanca, que según los primeros estudios debería haber sido clausurado en 1995, pero que por dejadez y falta de previsión por parte del Ayuntamiento de Salamanca y la Junta de Castilla y León, ha estado operativo hasta el año 2007, verá ahora retrasado su sellado como consecuencia de la pérdida de parte de la Junta de Castilla y León de parte de la documentación que una de las empresas interesadas había presentado para optar a la adjudicación de las obras, lo cual ha motivado que desde la Consejería de Medio Ambiente se haya decidido paralizar la adjudicación de las obras e iniciar el procedimiento desde su convocatoria.

Esta obra de sellado, presupuestada en más de cuatro millones de euros, podría retrasarse hasta varios años si alguna de las empresas que han concursado a la adjudicación administrativa para realizar esta obra, decide acudir a los Tribunales de Justicia recurriendo la decisión de la Junta.

“Desde Ecologistas en Acción de Salamanca llevamos años denunciando el retraso en el sellado del vertedero, ya que los defectos detectados desde su construcción, así como el escaso mantenimiento de su instalación, ha hecho que el vertedero se haya convertido en un importante foco de contaminación de la zona al no estar impermeabilizado, lo cual está provocando filtraciones de productos contaminantes en el acuífero”, afirma Teresa Vicente Ramos, representante de la asociación.

Si la causa de los sucesivos retrasos que con anterioridad ha padecido el sellado del vertedero, se han debido a cuestiones de decisión política y falta de visión de las administraciones implicadas, en esta ocasión la nueva demora es achacable a una negligencia grave por parte de los gestores públicos de la Junta de Castilla y León, “que hace imprescindible que se asuman responsabilidades políticas ante este grave error que traerá importantes consecuencias económicas y medioambientales para Salamanca”, como piden los ecologistas.

Por otra parte, el análisis detallado que Ecologistas en Acción de Salamanca ha hecho de los datos sobre recogida y destino de los residuos urbanos en el 2009, facilitados por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Salamanca, evidencia que el actual modelo de gestión de residuos municipal es insuficiente para abordar el problema real de los residuos y no cumple los objetivos de recuperación marcados por el Plan Regional de Ámbito Sectorial de residuos urbanos y residuos de envases 2005-2010.

“Lo de nuestros políticos con las basuras en Salamanca es de auténtica chirigota hacia la ciudadanía y contribuyentes”, ha declarado Teresa Vicente Ramos. “La Junta se niega a dar a conocer los datos de recogida y tratamiento en Gomecello, añade, y el Alcalde Lanzarote se agarra a las basuras para rascar los bolsillos de los salmantinos y salmantinas sin haber puesto en marcha ningún nuevo tratamiento para la separación en origen y recogida selectiva que permita obtener compost de la materia orgánica.”

Extrayendo datos del informe anual de datos de recogida de residuos municipales, y teniendo en cuenta sólo la fracción de resto, papel y cartón, vidrio y envases, se obtienen los siguientes porcentajes de recuperación:

Resto: 78,78%
Vidrio: 2,35%
Papel: 7,21%
Envases: 2,38%
Pilas : 0,03%
Lodos: 8,47%
Punto Limpio: 0,78%
TOTAL RECUPERACIÓN: 21%

Los residuos que se recogen selectivamente, tanto en los iglúes viarios como en los puntos limpios, junto con los lodos, representan únicamente el 21% de toda la basura producida.

Hay que tener en cuenta que en el cálculo de estos porcentajes, a todas luces ridículos, no se han tenido en cuenta los residuos de construcción y demolición, los voluminosos, la recogida de animales, la recogida de electrodomésticos, los vehículos fuera de uso… datos que si hubieran sido incorporados a estos cálculos harían aún más pequeños estos porcentajes.

La conclusión que Ecologistas en Acción de Salamanca extrae del análisis de estos datos es que el actual modelo de gestión sigue siendo totalmente insuficiente y vergonzoso, que no consigue recuperar cantidades significativas, que exige un gran esfuerzo a la ciudadanía pero sólo sirve para limpiar conciencias, para que algunos políticos como el nuevo Concejal Emilio Arroita, conversos de última hora, se apunten a la moda verde haciendo un uso propagandístico de la recogida selectiva, para que las grandes empresas mantengan los mismos sistema de embalaje, envase y distribución, estimulando un consumo creciente pero dotándose de un barniz de preocupación ambiental y para que algunas empresas oportunistas ganen dinero por hacer como que reciclan.

Pasados unos años de su puesta en marcha, el funcionamiento del CTR de Gomecello ha corroborado los temores de Ecologistas en Acción de Salamanca, convirtiéndose en un macrovertedero más, en el que se están depositando los residuos recogidos sin tratamiento previo y sin un sistema de gestión de residuos eficiente, en el que los objetivos de reducción y recuperación de residuos son pura propaganda, y del que se esconden los datos de cantidades recibidas y recuperadas. “El CTR está en un uso mínimo y sin cumplir su principal misión de recuperar la fracción más voluminosa de las bolsas, que es la materia orgánica, a pesar de que la Consejería de Medio Ambiente generó una serie de tensiones en el municipio justificando que era la pieza clave para un tratamiento integral de las basuras de Salamanca y su provincia” ha añadido Teresa Vicente Ramos.

Uno de los argumentos que sirvió para justificar la subida de tasas del Ayuntamiento de Salamanca fue la mejora del sistema de gestión de residuos, que se ha materializado en una nueva contrata del servicio que únicamente beneficia a la empresa de siempre y no a los ciudadanos, y unos nuevos contenedores que están ocasionando más problemas que los anteriores.

Ecologistas en Acción de Salamanca considera una vergüenza la propaganda del Ayuntamiento de Salamanca que viste de más ecológico este nuevo servicio de recogida, cuando el modelo de gestión no ha variado, cuando el CTR seguirá siendo un simple vertedero, cuando Salamanca ni siquiera se aproxima a unas cifras decentes de recuperación de residuos.

Ecologistas en Acción de Salamanca reclama al Ayuntamiento que el CTR se convierta en una infraestructura realmente eficaz, para lo que se hace necesario pensar en otro modelo de gestión de residuos (no sólo de infraestructuras) basado en el incentivo de la minimización y la máxima recuperación de residuos, a través de sistemas de gestión que primen la separación en origen de la materia orgánica, y la participación ciudadana.

Esta organización ecologista ha llevado a cabo ya dos experiencias en este sentido, primeramente un proyecto piloto de recogida selectiva en doble bolsa, en cuatro barrios de Salamanca y en Peñaranda de Bracamonte, Macotera y Aldeaseca; y más recientemente una campaña de prevención, minimización y separación de residuos urbanos en toda la comarca de Peñaranda. Gracias a estas experiencias Ecologistas en Acción ha podido comprobar la efectividad y los beneficios del modelo de gestión que se propone.

El principio rector que guía estos sistemas sostenibles de recogida y tratamiento de basuras emana de la idea de que en lugar de asumir que la sociedad va a producir cada vez más cantidad de residuos, hecho al cual el aumento de infraestructuras tampoco logra vencer, debe darse prioridad a la minimización y a la segregación racional de los mismos. Se dispone de los sistemas legales tanto a escala europea como estatal y autonómica para llevar a cabo una correcta gestión de los residuos urbanos que han creado un nuevo marco que hace ineludible el principio de reducción.

Para la representante ecologista, “estos señores parecen desconocer por completo que la separación en origen de la basura es otro de los pilares de estos modelos, pues permite que se recoja por un lado la materia orgánica, destinada a la elaboración de compost, y por otro la fracción inorgánica, es decir todo el resto de residuos, y así poder someterlos a la separación de las diferentes fracciones recuperables”. De esta manera, en las ciudades en las que se hace, se están logrando porcentajes de recuperación en torno al 70%, y se está consiguiendo que al vertedero llegue la llegue la mínima cantidad de residuos y siempre aquellos cuyo impacto ambiental sea menor.




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