Las inundaciones producidas por el río Guadalete y sus causas

Como consecuencia de las intensas lluvias registradas entre los meses de diciembre de 2009 y Marzo de 2010, se han originado en el río Guadalete y los afluentes de su cuenca crecidas, avenidas e inundaciones que han ocasionado graves daños, con especial incidencia en la vega baja del río.

Desde Ecologistas en Acción de Jerez queremos insistir en que, ante estos hechos, se hace más necesario que nunca plantear una serie de iniciativas de carácter general desde la premisa de que un río es un sistema complejo en el que inciden de manera interrelacionada numerosas variables. No caben, por tanto, planteamientos lineales y primarios que hacen recaer la “culpa” de lo sucedido (inundaciones) sólo en las causas relativas a la gestión, habiendo otros elementos que inciden en la dinámica de un ecosistema.

Es imprescindible analizar la problemática que afecta al río y su cuenca para poder llevar a cabo acciones que permitan evitar las inundaciones o disminuir el efecto negativo de las mismas.

COLMATACIÓN

La colmatación es un proceso que consiste en el relleno de una cuenca o depresión producida por la sedimentación de materiales. Las causas pueden ser de origen natural o antrópico. Las principales causas de la colmatación del río Guadalete y sus afluentes son las siguientes:

- Deforestación de la cuenca y los márgenes del río y sus afluentes.

- Malas prácticas agrícolas (cultivo de laderas con clara vocación forestal o con demasiada pendiente, arado a favor de pendiente, laboreo hasta las mismas orillas de ríos y arroyos, quema de rastrojos, etc.).

- Explotación de canteras.

- Disminución y en ocasiones interrupción del caudal por exceso de captaciones.

- Construcciones que producen efecto barrera propiciando la decantación de sólidos en suspensión y evitan que la corriente arrastre los sedimentos (azud, corta, puentes, etc.).

- Vertidos de escombros (Cerro de la Batida, Puente de Cartuja, etc.).

- Obras de infraestructura (autovía, autopista, vías ferrocarril, etc.).

- Rellenos ilegales o legales (entorno Venta las Angulas, viveros junto Arroyo Salado, etc.).


AUMENTO DE LA VELOCIDAD DEL AGUA

La velocidad del agua esta condicionada por factores como la pendiente, el trazado de los cursos fluviales o la existencia de obstáculos. El aumento de la velocidad del agua tiene como efectos adversos el incremento de la erosión y por tanto de la colmatación o el aumento del riesgo de inundaciones y de la intensidad de estas ya que en poco tiempo el agua caída a kilómetros de distancia se concentra en el tramo bajo del río.

En la cuenca del Guadalete la velocidad del agua se ve considerablemente aumentada por:

- Deforestación de la cuenca. La vegetación disminuye la velocidad del agua ya que constituye barreras que la frenan. Además facilita que el agua se filtre por el suelo hasta los acuíferos para más tarde ser liberada lentamente a través de los manantiales.

- Encauzamiento de los arroyos hasta convertirlos en canales de trazado rectilíneo.

- Entubado de arroyos como el llevado a cabo por el Ayuntamiento de Jerez a través de AJEMSA en el Arroyo de Albadalejo.

- Eliminación de la vegetación de los cauces y sus riberas.

- Impacto de poblaciones, carreteras y otras infraestructuras.


ELIMINACIÓN O DEGRADACIÓN DE LOS HUMEDALES DE LA CUENCA

Los humedales (lagunas, marismas, charcas, etc.) de una cuenca contribuyen a evitar los desbordamientos de ríos y arroyos o minimizan la magnitud de estos. Actúan como embalses naturales que acumulan miles de metros cúbicos. Esta agua o bien será drenada lentamente a través de arroyos o se filtrará a los acuíferos o se evaporará cuando la temperatura lo propicie. La cuenca del Guadalete esta llena de ejemplos de destrucción o degradación de humedales. Algunos de los más significativos son:

- Rellenos de la Laguna de La Isleta o de Las Pachecas.

- Colmatación de la Laguna de Medina y drenaje de esta como el ocurrido durante las inundaciones del año 1997.

- Colmatación y drenaje de las marismas del Hato de la Carne.

- Drenaje, colmatación y rellenos de las marismas situadas entre Trebujena y Jerez, que en otro tiempo fueron un brazo del Guadalquivir que le conectaba con el Guadalete. Es significativo el caso de la marismas situadas entorno al arroyo de Guadalbajaque que están siendo, en parte, destruidas para la construcción de un famoso centro comercial de muebles, como antes lo fue aguas abajo para la construcción de bodegas y polígonos industriales y urbanizaciones.

- Destrucción de cientos de charcas existentes en la campiña (sirva como ejemplo la situada cerca de la barriada de La Teja destruida por la construcción de la Avenida Juan Carlos I).


OCUPACION DE LAS ÁREAS INUNDABLES

Áreas inundables son aquellas que quedan inundadas durante las crecidas extraordinarias de un río. El periodo de recurrencia para la consideración de una zona como área inundable puede ser de hasta 500 años. La ocupación de un área inundable puede tener graves consecuencias para las personas y los bienes muebles o inmuebles que allí se ubiquen. Además la alteración de estas (rellenos, cambios en las pendientes, barreras, construcciones, infraestructuras,etc.) provocan que el agua que debía quedar allí confinada ocupe zonas a las que no debería llegar.

En las áreas inundables del Guadalete existen construcciones tanto privadas (Bda. Las Pachecas, Ventas, etc.) como públicas (Depuradora de Aguas Residuales de Jerez, carreteras, etc.) que se verán afectadas siempre que el río ocupe unas zonas que son parte del mismo.

Entendemos que es preciso un análisis serio y riguroso de lo sucedido y que, en cualquier caso, se precisa una intervención con carácter global en el “sistema cuenca” que, a la larga, incidirá positivamente en la gestión y reducción de los impactos negativos de incidentes de crisis como los que han tenido lugar.

Por citar sólo algunas de las actuaciones más relevantes en las que, a juicio de Ecologistas en Acción de Jerez, sería necesario incidir en el futuro para atenuar el impacto de episodios de crisis como los que han sucedido recientemente, se apuntan las siguientes:


PROPUESTAS DE ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

- Delimitación y deslinde del Dominio Público Hidraúlico (DPH) del río Guadalete, y sus afluentes y arroyos principales. En lo que a la vega baja se refiere, habría que hacer especial incidencia en los arroyos Salado de Espera, Zumajo, Salado de Paterna, Morales, Salado de Caulina y Mata Rocines.

- Desalojo y/o eliminación de los obstáculos, vallados, corrales, barreras, construcciones… existentes en la actualidad en el DPH.

- Incremento de las actuaciones de vigilancia y control (guardería de riberas, disciplina urbanística, SEPRONA…) en el DPH y las márgenes (zonas de servidumbre y policía).

- Revisión de las concesiones o autorizaciones administrativas en el DPH, con especial control de aquellas que producen alteración de la calidad y el caudal de las aguas, así como de las que puedan suponer una grave incidencia ecológica en el cauce y riberas, o las que supongan ocupación de estos espacios o de la zona de servidumbre (5 metros).

- Revisión de los criterios existentes, a la luz de las últimas inundaciones, relativos a la ordenación de los usos en la zona de Policía (100 metros) al objeto de proteger adecuadamente el DPH y de limitar los daños que se pueden originar por modificaciones en el trazado del río o por inundaciones.

- Elaboración de un mapa de zonas inundables y ordenación de los usos en dichos espacios o, en su caso, revisión de lo establecido al respecto en el Plan Hidrológico de Cuenca, tomando como referencia los perímetros de las áreas inundas por las avenidas e inundaciones de los últimos meses.

- Actuaciones de disciplina urbanística respecto a las construcciones ilegales en la zonas inundables. Incremento del control para evitar nuevas construcciones.

- Eliminación del azud y de las motas construidas en El Portal.
- Supresión del azud de La Corta, por carecer de función actualmente.

- Estudio de la realización de mejoras en determinadas obras de infraestructura para facilitar el desagüe y drenaje de las zonas de inundación.

- Reforestación de riberas y márgenes del río. Mejora de la estructura vegetal de las riberas potenciando la introducción de especies autóctonas y controlando la expansión de las alóctonas. Tender en el medio largo plazo a la sustitución de estas últimas especies cuando el coste ambiental de estas operaciones sea mínimo.

- Reforestación de las riberas y márgenes de los arroyos principales. Potenciar la creación de setos vivos en los arroyos menores y las redes de drenaje de la cuenca.

- Reforestación de la cuenca.

- Realizar, cuando sea necesario, las correcciones de impactos y presiones existentes en el DPH y, en especial los causados por las obras públicas realizadas en el cauce, la eliminación de restos de infraestructuras y edificaciones, la retirada y limpieza de escombros, vertidos y rellenos.

- Actuaciones de limpiezas puntuales del cauce en aquellos lugares en los que se hayan producido aterramientos considerables que así lo aconsejen, evitando intervenciones de alto impacto ecológico.

- Regular, denunciar e intervenir en la mejora de prácticas agrícolas de riesgo (roturación de laderas de excesiva pendiente, invasión por las fincas agrícolas colindantes de vías pecuarias próximas al río y sus afluentes o a riberas, eliminación de la vegetación de las riberas del río y arroyos, establecimiento de drenajes inadecuados que provocan aterramientos en los cauces…). Potenciar las buenas prácticas agrícolas que contribuyan a frenar los procesos erosivos y a reforestar los espacios más sensibles de la cuenca.

- Clausurar aquellas canteras cuyo impacto sobre el río se considere grave.

- Evitar la explotación de nuevas canteras en el cauce o junto a el, así como realizar un seguimiento estricto a las explotaciones de áridos existentes para que se cumplan las directrices y condicionantes de las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA).

- Recuperar o restaurar los humedales de la cuenca.

- Mantenimiento del caudal ecológico durante todo el año.

- Control riguroso de la captación ilegal de recursos hídricos tantos superficiales como subterráneos.

- Poner en marcha actuaciones de uso público que permitan la recuperación y mejora integral de tramos significativos del río, mediante programas de educación ambiental y la creación de senderos fluviales y otros equipamientos (centros de interpretación, embarcaderos, paseos fluviales,…) para el uso y disfrute de los ciudadanos.

El presente documento recoge de forma somera los aspectos relacionados con las inundaciones siendo otros muchos los problemas que amenazan al Guadalete que no deberían olvidarse (calidad de las aguas, especies invasoras, perdida de recursos, desaprovechamiento de las posibilidades económicas y sociales que el río tiene, etc.).

Esperamos que, una vez que las aguas vuelvan a su cauce, la sociedad jerezana no vuelva a olvidarse del río como ha ocurrido en las últimas décadas.