Una enorme riqueza natural

La región mediterránea concentra la mayor riqueza de especies de Europa. Probablemente sea España, acaso de manera pareja a Grecia y Turquía juntas, la que mantiene unas fauna y flora más particulares (con mayor número de endemismos), debido, entre otras razones, a su estratégica posición geográfica –que incluye tres regiones biogeográficas: atlántica, mediterránea y macaronésica– y a una geomorfología y clima realmente variados, que permiten que la diversidad de hábitats naturales sea mayúscula. Los números hablan por sí solos.

No obstante, hay que adelantar que estamos tratando un concepto complejo, y no resulta fácil concretar de manera objetiva la trascendencia de esta cuestión. La biodiversidad, en un contexto ecológico, engloba dos componentes: variedad y abundancia relativa de especies (1). Se denomina de tal modo al número y calidad de unidades biológicas, lo cual no hay que confundir con lo que podríamos llamar salud de las comunidades naturales. Sin embargo, la ecología ha tomado de la Teoría de Sistemas la idea de que el todo (la comunidad) tiene propiedades que no corresponden en particular a ninguna de las partes (las especies), sino al conjunto (2). Por ello, se entiende la importancia que las especies tienen o pueden tener en nuestros ecosistemas, cuya desaparición, en todo caso, los transforma inevitablemente, empobreciéndolos desde el punto de vista cualitativo en el mejor de los casos o desequilibrando su estabilidad en casos más graves y arrastrando a otras especies de manera encadenada, a veces de manera drástica e irreversible (2).

Las cifras para España

Antes de proceder a una exposición de datos, debemos advertir que las cifras referentes a la biodiversidad en nuestro país están cambiando constantemente. Eso se debe a diversos factores; entre ellos, los principales son la catalogación de nuevas especies (en invertebrados no suele bajar de doscientas al año en las últimas décadas) y el descubrimiento de muchas otras que no se habían censado todavía en nuestros territorios, pero también es debido a la aclimatación de nuevas especies foráneas introducidas, auténtica plaga moderna de primer orden para nuestros ecosistemas.

Para la elaboración del censo se han consultado diversas publicaciones e informes recientes (3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12), además de haber contado con fuentes propias y asesoramiento de expertos científicos de primera línea (13).

Medio terrestre y aguas continentales

(Cifras para España continental y Baleares, por grupos sistemáticos y número de especies; se excluyen las islas Canarias)

Briófitos 1.500 especies

Líquenes 2.500 especies

Hongos 18.000 especies

Plantas vasculares 9.000 especies [1]

Invertebrados 60.000 especies [2]

Vertebrados 732 especies

TOTAL 91.732 especies, lo que nos sitúa en torno al 60% del total de la fauna y flora de Europa, que ronda las 150.000 especies.

El caso de Canarias

En las islas Canarias los niveles de endemicidad (especies exclusivas) son muy elevados. El 32% de los seres vivientes del archipiélago, 3.720 de un total de 11.607 especies (7), son endemismos.

Respecto a la fauna, de un total de 6.893 especies, el 44% son endémicas. Se distribuyen en invertebrados no artrópodos (520 en total, de los cuales 223 son endémicas), artrópodos (de 6.251, 2.826 lo son) y vertebrados (122 especies, 17 de las cuales no existen en ningún otro lugar del mundo) (7).

En cuanto a la flora, señalar que de un total de 3.592 especies, el 15% son endemismos. Se distinguen líquenes (de 1.100, 30 endémicos), briófitos (500 y 6 respectivamente), plantas vasculares (1.992 y 522) y hongos (de 1.132, 96 exclusivos) (7).

Otros números, aún más recientes, hablan ya de 13.600 especies (el incremento corresponde, en más de un 90%, al descubrimiento de nuevos artrópodos, aunque también se amplían los vertebrados endémicos –a 21– tras la descripción de nuevas especies de lagartos gigantes en éstos últimos años). En todo caso, ya se tomen éstas cifras como aquéllas, habrá que sumar al menos 3.600 subespecies endémicas (que desde el punto de vista biológico, tienen un valor similar).

Los vertebrados

En esta ocasión, los datos incluyen España peninsular, Baleares y también Canarias, pero se siguen excluyendo Ceuta, Melilla e islotes del norte de África, por razones exclusivamente biogeográficas (tampoco se han añadido las especies de reciente introducción cuya aclimatación está todavía puesta en tela de juicio) (8, 9, 10, 11, 12).

Peces 71 especies [3]

Anfibios 29 especies [4]

Reptiles 64 especies [5]

Aves 477 especies [6]

Mamíferos 124 especies [7]

TOTAL 765 especies

El medio marino

Para nuestras aguas, existe una estimación de casi 10.000 especies distintas de metazoos marinos (animales pluricelulares), de las cuales una mínima cantidad, menos de 100, son nectónicas (animales que viven en la zona pelágica, alejados del fondo y del litoral, dotados de medios de locomoción capaces de contrarrestar las corrientes marinas, que les permiten vivir independientes de su influencia), no llegarían al 10% las especies plactónicas (las que no escapan a dicha influencia), siendo la mayoría bentónicas (las que viven sobre el fondo marino) (7).

José Ignacio López-Colón. El Ecologista nº 41

Referencias:

(1) MAGURRAN, A.E., 1988.- Ecological Diversity and Its Measurement. Princenton University Press, New Yersey, 179 p.

(2) HALFFTER, G., 2003.- “Sobre biodiversidad biológica: una presentación, dos conferencias y un apéndice”. Boletín de la S.E.A. (Sociedad Entomológica Aragonesa, Zaragoza), 33: 1-17.

(3) Martín Piera, F., 1998.- “Apuntes sobre Biodiversidad y conservación de insectos: Dilemas, ficciones y ¿soluciones?” En: Los Artrópodos y el hombre. Capítulo I: Compartiendo el planeta. Biosfera, ecosistemas, hombres y artrópodos (p. 14-69). Bol. de la S.E.A., 20, Vol. monográfico, 468 p., 1997 (publicado en 1998): 25-55.

(4) VV.AA, diversos años desde 1986 hasta hoy día (según los distintos volúmenes).- Flora ibérica: Plantas vasculares de la Península Ibérica e Islas Baleares. Editores S. Castroviejo et al. Real Jardín Botánico, CSIC, Madrid.

(5) GÓMEZ CAMPO, C. y col., 1987.- Libro rojo de especies vegetales amenazadas de España peninsular e islas Baleares. MAPA-ICONA, 676 páginas.

(6) VV.AA., 2000.- “Lista Roja de la Flora Vascular Española (valoración según categorías UICN)”. Conservación Vegetal, 6 (extra): 11-38.

(7) Convenio sobre la Diversidad Biológica. Informe de España. Ministerio de Medio Ambiente, 1997 e Id. Segundo informe de España, agosto 2001.

(8) DOADRIO, I. (editor), 2001.- Atlas y Libro Rojo de los Peces continentales de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza y Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid, 374 p.

(9) SALVADOR, A. Y GARCÍA PARÍS, M., 2001.- Anfibios españoles. Identificación, historia natural y distribución. Ed. Canseco Editores S.L., 269 p.

(10) PLEGUEZUELOS, J.M., R. MÁRQUEZ Y M. LIZANA (eds.), 2002.- Atlas y Libro Rojo de los Anfibios y Reptiles de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-Asociación Herpetológica Española, Madrid, 587 p.

(11) MARTÍ, R. Y J.C. DEL MORAL (eds.), 2003.- Atlas de las aves reproductoras de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-SEO, Madrid, 733 p.

(12) PALOMO, L.J. Y GISBERT, J., 2002.- Atlas de los mamíferos terrestres de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-SECEM-SECEMU, Madrid, 564 p.

(13) Para la elaboración de este censo hemos contado con la inestimable colaboración y asesoramiento de los doctores Pablo Bahillo de la Puebla (Barakaldo, Vizcaya), Miguel Ángel Alonso Zarazaga (Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC) y el profesor Manuel Baena (Córdoba), en diversos grupos de invertebrados, así como del doctor Mario García Paris (Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC), en anfibios y reptiles, y del profesor Eugenio Castillejos, biólogo y miembro de la Sociedad Española de Ornitología (SEO), en aves.




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