¿Un nuevo Hohenlohe para Sanlúcar?

El Ayuntamiento de Sanlúcar, en vez de exigir que se cumpla todo lo prometido del denominado proyecto de Hohenlohe, parece que opta por abrirse a otro promotor que viene a prometer más de lo mismo: inversiones astronómicas, que luego nunca se materializan, hoteles de lujo, que nunca terminan de construirse, campos de golf, ahora aún más grande, 27 hoyos, y lo único que realmente interesa: especulación urbanística mediante la recalificación de terrenos y la construcción de viviendas de lujo.

Hace unos años, alrededor del denominado proyecto de Hohenlohe, en la Loma de Martín Miguel, se concitaban todas las soluciones para nuestro municipio. Iba a ser la solución del paro y el motor de nuestra economía. Hasta dos hoteles de 5 estrellas se iban a construir. Se redactó un nuevo PGOU a la imagen y semejanza de lo que querían los promotores del Proyecto, los campesinos de Martín Miguel o fueron obligados a vender sus tierras o al final se la expropiaron y hasta Sanlúcar se salió del ámbito de Doñana (modificando el PDTC de Doñana y su entorno), sin que los supuestos beneficios se hayan notado en algo. Eso sí, como ya no estamos en el ámbito de Doñana, se diga lo que se diga, tampoco nos beneficiamos de los fondos económicos que vienen para el desarrollo de los pueblos del entorno.

¿Por qué en vez de optar por nuevos proyectos y por vagas promesas de nuevos hoteles, no se exige que se construyan los previstos en Martín Miguel?

El tiempo parece darnos la razón y cuando Ecologistas en Acción decía que el proyecto de Martín Miguel era un fraude, que lo único que pretendía era recalificar unos terrenos que no eran urbanizables y venderlos después a precio de oro, era verdad.

Ahora, agotado el embuste de Martín Miguel, próximo a revisar de nuevo el PGOU, el Equipo de Gobierno del PP-AS, pretende embaucarnos con otra nueva ilusión.: la del macro proyecto en el triangulo Sanlúcar-Rota-Chipiona y sus tres millones de metros cuadrados a recalificar. ¿Nos dejaremos engañar de nuevo?

Mientras tanto, nosotros nos seguimos preguntando de donde esperan obtener la ingente cantidad de agua que se necesita para regar un campo de golf de 27 hoyos, 2 campos de polos y las zonas verdes de la urbanización correspondiente. Un consumo que se puede estimar en, al menos, 500.000 metros cúbicos al año, o lo que es lo mismo 500 millones de litros, el equivalente al consumo de toda una ciudad de 20.000 habitantes.

En una zona, con fuerte demanda hídrica para la agricultura, con un acuífero sobreexplotado y protegido, y en un clima seco como el nuestro, sometido cíclicamente a periodos de sequía, consumos de ese tipo son del todo inviables e insostenibles y socialmente, por antiecológicos, rechazables.