Biodiversidad en Huelva

La biodiversidad es fundamental para la vida humana y en este año que tanto abundan las celebraciones oficiales y los alardes publicitarios sobre este tema, desde Ecologistas en Acción de Huelva queremos hacer llegar unas pinceladas de balance valorativo de su evolución en nuestra provincia en los últimos diez años.

HABITATS MÁS AFECTADOS

LITORAL
Se ha construido hasta la saciedad, ocupando zonas muy sensibles haciendo que desaparezcan ecosistemas dunares con todas sus especies asociadas. Por otro lado la “regeneración” constante de las arenas de las playas demuestra que la política seguida de transformación con espigones, embalses y urbanizaciones en primera línea ha sido un grave error.

COMARCA DE DOÑANA
Más de mil hectáreas de Monte Público ocupadas, junto a cientos de pozos ilegales y nuevos caminos y carreteras han producido la fragmentación del territorio y la bajada del acuífero 27 hasta límites impensables.

Linaria Lamarckii

ANDÉVALO Y SIERRA
Las plantaciones de eucaliptos han aumentado el territorio degradado sin respetar parajes como Sierra Pelada o el Paisaje Protegido del Río Tinto. A través del chantaje social, la demanda de nuevas hectáreas para utilizarlas en la producción de biomasa, se unen a las ciento cincuenta mil existentes ya ocupadas por estas plantaciones destructivas. Si a ello añadimos los desmontes para la ruinosa sobreproducción de cítricos, la degradación del monte mediterráneo con las especies botánicas y de fauna a él asociadas ha recibido un duro golpe.

ESPECIES

El lince ibérico ha visto reducida su población en la última zona de la provincia que habita. Más de cincuenta atropellos en los últimos diez años demuestran que la política de desarrollo de comunicaciones ha pesado más que su protección. La apuesta de cría en cautividad con los problemas aparecidos se presenta como la última solución. Pero sin futuro pues la cría de linces no tiene objeto sin un territorio en el que puedan ser reintroducidos.

El buitre negro, águila imperial y otras rapaces protegidas han visto la disminución de sus ejemplares, especialmente debida al uso indiscriminado de venenos en algunos cotos de caza.

Especies botánicas como la Linaria lamarckii y la Picris willkomii han desaparecido de su último hábitat en la provincia debido a las autorizaciones de urbanizaciones en Punta del Moral y la Rodadera del Castillo de Ayamonte. Su posterior reproducción en invernaderos ofrecen un caso similar al del lince; no se protege el ecosistema, sólo se salvan in extremis las especies emblemáticas, pero sin ningún plan de futuro en su medio natural.

Tanto anfibios, como quirópteros o murcielagos sufren un descenso importante en sus poblaciones por diferentes impactos ambientales. Peces y moluscos de agua dulce están amenazados por la introducción de especies exóticas y los recursos pesqueros están disminuyendo por la sobrepesca y la degradación del medio marino.

En general vemos que, desconociendo todavía la riqueza que nos rodea, pues siguen apareciendo especies nuevas, los hábitats que las han hecho medrar siguen destruyéndose y degradándose sin que funcionen los mecanismos sociales, económicos y políticos que aprendan a apreciarlas y defenderlas de la ambición desmesurada. Disminuye la diversidad de vida y con ella la riqueza de la vida humana de la población onubense.