Aparcamiento de la plaza del Bretón

Nuevo escándalo urbanístico en Salamanca al intentar legalizar el Parking de la plaza del Bretón, cuya demolición está paralizada cautelarmente por un juez.

Tras la última sesión de la COMISIÓN DE PREVENCIÓN AMBIENTAL, Ecologistas en Acción de Salamanca se ve forzado a denunciar ante toda la provincia de Salamanca la estafa que están sufriendo todos los salmantinos por parte de sus representantes, el último capítulo ha sido la decisión de no sometimiento a evoluación ambiental el futuro proyecto del parking en la plaza Bretón, a pesar de la denuncia presentada por el partido político Foro de Izquierdas Los Verdes mediante la cual se ha procedido a una paralización cautelar.

La COMISIÓN DE PREVENCIÓN AMBIENTAL es un órgano de participación pública considerado el órgano superior en prevención ambiental. Constituido por representantes de las administraciones públicas cuyo número es superior a la mitad de los asistentes, el resto son representantes de organizaciones sociales. Javier Galán es la máxima autoridad en esta comisión, quien parece haber permitido o desoído el hecho de que este órgano se haya convertido en el gran coladero y en la gran estafa de prevención ambiental de la provincia. De forma que pasar por este órgano sea la vía más fácil de activar o hacer legales proyectos interesados, políticos, que de otra forma se deberían de ver sometidos a un proceso que puede llegar a impedir su ejecución.

El último capítulo de esta historia se ha escrito el pasado martes día 25 de mayo de 2010 al decidir no someter a evaluación de impacto ambiental el futuro proyecto de construcción de un parking en la plaza Bretón.. Recordemos como en mayo de 2009 maquinas excavadoras y piquetas trataban de reducir a escombros el antiguo teatro Bretón, lo que se paraba unas horas después gracias a una paralización cautelar del Tribunal Superior de Justicia motivada por una denuncia del partido político Foro de Izquierdas Los Verdes.

La empresa Santher recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia la paralización del derribo. Sin embargo, la sentencia, que condena en costas a los recurrentes, mantiene la suspensión, mientras «se dilucida si la licencia de derribo es acorde con la finalidad perseguida en la catalogación» del edificio, por lo que no puede «darse preferencia al interés particular de demoler el Teatro Bretón frente al interés público de conservar el patrimonio cultural derivado de su catalogación». Este edificio que se sitúa en el casco histórico de la ciudad y muy cercano al convento de Las Claras, es depositario de un importante valor inmaterial al ser un lugar artístico con nombre propio en la historia de esta ciudad.

Parecen haber encontrado nuevamente en la COMISIÓN DE PREVENCIÓN AMBIENTAL la forma ideal de hacer que este proyecto no pase por una evaluación de impacto, permitiendo el inicio de las obras en un plazo breve de tiempo. Desde Ecologistas en Acción nos preguntamos si esto es democracia, es decir, si verdaderamente hablamos de un órgano de participación pública, o más bien es una “lavadura de cara” para todos aquellos que imponen su ley.

Cuestionarnos también la confianza que puede inspirar un jefe de servicio territorial como J. Galán o un ponente técnico como Javier Manzano que permiten estas actuaciones, que podrían constituir constantes vulneraciones de la ética profesional, social y ambiental. Parecen no dudar en aplicar criterios de espacios naturales protegidos como la no existencia de especies protegidas, a proyectos que se van a realizar dentro del casco histórico.