El Consejero de Agricultura compara los insecticidas utilizados en el olivar con la sal común

El pasado día 29 de Marzo el Consejero de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía Isaías Pérez Saldaña en nota de prensa de su Administración, aseguraba que el insecticida utilizado para la fumigación de los olivos de Andalucía para el control de la plaga denominada "mosca del olivo" tenía una toxicidad "10 veces menor a la sal común", siendo la fumigación con avionetas "el único método para combatir la plaga", justificando así su uso.
Ecologistas en Acción-Andalucía ha enviado una carta al Consejero donde se muestra su perplejidad ante estas declaraciones.

El producto utilizado para estas fumigaciones es en el 95% de sus casos el insecticida organofosforado llamado "dimetoato". Este producto no sólo es tóxico para el ser humano con varias intoxicaciones producidas en personas de Andalucía (entre ellos un agricultor ecológico que el pasado año no sólo vio fumigada su cosecha sino que fue rociado presentándose en Urgencias con síntomas de intoxicación aguda), sino que también es muy tóxico para la fauna silvestre, especialmente aves, peces e insectos en general (también para los beneficiosos como las abejas).

Desde el punto de vista médico, una exposición humana al dimetoato puede producir intoxicación aguda debida al contacto por cualquiera de las vías de absorción (principalmente por vía respiratoria) y que da lugar a una serie de manifestaciones (llamadas "manifestaciones colinérgicas"), que incluyen vómitos (síntomas muscarínicos), contracciones musculares involuntarias, temblor, debilidad (síntomas nicotínicos), mareo, desvanecimiento, parálisis respiratoria (afección del sistema nervioso central). Además pueden presentarse daños graves en los tejidos por los que es absorbido el tóxico, como en las vías respiratorias (necrosis laríngea, pulmonar, etc); estas manifestaciones se dan en las primeras horas de contacto con el dimetoato. No conocíamos que la sal tuviera unos efectos 10 veces superiores a este insecticida.

Con respecto a que las fumigaciones aéreas son el "único método de control" para la mosca del olivo, desde mediados de los años 1990 en los olivares de la comarca Cordobesa de los Pedroches, a través de investigaciones realizadas por la misma Consejería y la Cooperativa Olivarera "OLIPE", se han desarrollado métodos de control mediante trampas a través de botellas de plástico recicladas con un atrayente que es mucho más selectivo que los métodos a través de insecticidas. Además, existen Términos Municipales como el de Ronda en Málaga ó Castril en Granada donde debido a la posición contraria de muchos de sus habitantes, se están realizando estos tratamientos de forma terrestre con tractores.

Las fumigaciones aéreas están financiadas por la Unión Europea en un 75% estando actualmente en entredicho su continuidad al estar discutiéndose una Estrategia Europea para el uso de Pesticidas en los que para este tipo de actividades (especialmente aquellas con productos tóxicos como es el caso) se ha propuesto su prohibición ó en caso contrario su limitación a casos muy extremos en el que no estamos.

Actualmente cada año, son 900.000 has de olivar las que se fumigan en Andalucía entre 2 y 3 veces, calculándose que se está esparciendo en el aire más de 200.000 litros de dimetoato. Debido a las características del olivar andaluz, gran parte del insecticida no cae sobre los olivos sino sobre el suelo (al menos el 30%) produciendo un impacto sobre el mismo, además es importante destacar el impacto ambiental sobre la biodiversidad Andaluza debido a que actualmente se están fumigando con este tipo de métodos todos los Espacios Protegidos donde existen masas importantes de olivar (incluidos Parques Naturales, Reservas de la Biosfera y zonas de la Red Natura 2000) como las Sierras de Segura, Grazalema, Sierra de Aracena, Sierra Norte de Sevilla, Subbéticas, etc. con la condescendencia de la Consejería de Medio Ambiente que autoriza las mismas.

El pasado mes de Febrero se constituyó la "Mesa Andaluza por la Sustitución de las Fumigaciones Aéreas", compuesta por diversas organizaciones y colectivos que han sido afectados por las mismas, habiendo pedido al Consejero de Agricultura la paralización de las fumigaciones entre otras razones por su toxicidad sobre el ser humano, aportándole documentación científica al respecto. Es por ello por lo que las declaraciones realizadas sólo han debido producirse por un error, habiendo solicitado que se rectifiquen públicamente