El ahorro energético en iluminación

El ahorro energético no es ni mucho menos un punto fuerte de nuestros Ayuntamientos ni del resto de Administraciones públicas en nuestro país. Esta situación es especialmente llamativa en la iluminación. Y ello, a pesar de los numerosos instrumentos y recursos para el ahorro energético y la eficiencia que se han puesto a disposición de los Consistorios en los últimos años.

Francisco Pujol Clapés, presidente del Grupo de Protección del Cielo. El Ecologista nº 56

Cualquiera que estudie mínimamente las posibilidades de ahorro energético en las instalaciones dependientes de Ayuntamientos y organismos públicos encontrará multitud de lugares y oportunidades donde reducir el consumo energético. La razón de esta situación hay que buscarla en el bajo nivel de preocupación por el medio ambiente de la inmensa mayoría de ciudadanos de nuestro país, algo también achacable a los políticos y gestores públicos.

Esto resulta especialmente claro en el sector de alumbrado público, el capítulo de gasto energético más importante para los Ayuntamientos. Incluso para un buen número de municipios pequeños y medianos este gasto constituye uno de los más importantes dentro del presupuesto anual. En los últimos años se ha producido un importante incremento en el importe de la factura eléctrica que pagan Ayuntamientos y otras administraciones, como resultado del encarecimiento del kilovatio-hora al haber subido el precio del crudo, del gas natural y los recargos derivados de adquirir derechos de emisión por parte de las grandes compañías eléctricas debido al elevado nivel de incumplimiento del Protocolo de Kioto de nuestro país.

Desde 1999 el Congreso de Diputados y el Senado han aprobado diversas mociones instando al Gobierno a poner en marcha planes para disminuir el creciente consumo energético de nuestros Ayuntamientos y organismos públicos, algunos de los cuales figuran en la lista de los mayores consumidores de energía eléctrica en nuestro país. Sin embargo, todos los planes puestos en marcha por los ministerios responsables, en aplicación de las mociones aprobadas, han tenido un bajísimo nivel de éxito en las Administraciones locales. Hasta tal punto es así que en alguna presentación de responsables del Instituto para la Diversificación y Ahorro Energético, IDAE, hemos oído la afirmación, expresada con pesar y tristeza, de que es un hecho comprobado que nuestros Ayuntamientos y Administraciones públicas no están por el ahorro energético.

Recursos desaprovechados

Las principales medidas de ahorro propuestas por los distintos ministerios en los últimos años, son:

1. El IDAE en colaboración con el CEI (Comité Español de Iluminación), en respuesta a una moción aprobada a finales de 1999 en el Congreso de Diputados, elabora un plan de impulso del ahorro energético en alumbrado para Ayuntamientos, con el objetivo de disminuir el derroche energético y la contaminación lumínica. El plan incluye la concesión de ayudas para la sustitución de las luminarias ineficientes y contaminantes, más del 25% sobre un total de 4,5 millones de puntos de luz existentes.

Esta moción dio paso a la elaboración de una Guía de Alumbrado Público para Ayuntamientos y de un plan de ayudas concedidas a través del consorcio IDAE-ICO (Instituto de Crédito Oficial), para la instalación de reductores de flujo, sistema que posibilita el ahorro de un 25% del consumo en las luminarias al permitir bajar la intensidad lumínica a partir de cierta hora. Al mismo tiempo se subvencionaba también el cambio de luminarias ineficientes y contaminantes. La Guía fue ampliamente distribuida por el IDAE a todos los Ayuntamientos de más de 20.000 habitantes, pero no dio casi resultados en 2001 y 2002, ya que apenas si se sustituyeron luminarias ineficientes y, además, se siguieron instalando multitud de mínima eficiencia.

2. En 2002, el IDAE en colaboración de nuevo con el CEI, elabora el Modelo de Ordenanza para Ayuntamientos para regular el alumbrado exterior. Varios años después apenas si una decena de ciudades habían aprobado una ordenanza en este sentido. Entre ellas estaban las capitales de provincia Córdoba y Burgos.

3. En mayo de 2005 el Ministerio de Medio Ambiente, en colaboración con la Federación de Municipios, pone en marcha la Red de Ciudades por el Clima, organismo que contempla como primer punto para formar parte, la aprobación de las ordenanzas solar y de alumbrado exterior, junto a otra serie de medidas a favor de un desarrollo sostenible y del cumplimiento del Protocolo de Kioto. Inicialmente se apuntaron a la Red un gran número de ciudades hasta totalizar una población de 17 millones de habitantes en marzo de 2007. Pero muy pocas ciudades han aprobado textos que regulen el alumbrado público y exterior, ya que la aprobación de una ordenanza de estas características obligaría a reemplazar en unos años numerosos alumbrados ineficientes de nuestras ciudades, que en algunos lugares llegan a alcanzar el 40% de las luminarias existentes.

4. En 2005 el Gobierno aprueba la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética, conocida como E4, la cuál es extraordinariamente ambiciosa en materia de alumbrado público. Así, por ejemplo, en el sector servicios públicos, plantea la concesión de ayudas, hasta cubrir un 80% de la inversión necesaria, para la sustitución de 1,1 millones de luminarias ineficientes, la sustitución de semáforos convencionales por otros de leds que consumen 9 veces menos energía, el cambio de 840.000 lámparas de mercurio por otras de sodio y la colocación de reductores de flujo hasta llegar a controlar el 60% de los puntos de luz existentes.

Todo este conjunto de medidas permitiría ahorrar un 20% del consumo eléctrico de los Ayuntamientos. Pero la realidad parece indicar que los Consistorios han dejado de lado los proyectos de ahorro energético, y ello a pesar de que las tarifas eléctricas han subido un 20% en los últimos tres años. El consumo eléctrico de los Ayuntamientos ha seguido subiendo en la mayor parte de las ciudades fruto del espectacular aumento del urbanismo y del rechazo en la práctica a las propuestas de la Estrategia. Incluso muchos Consistorios han incrementado de forma notoria su consumo al conectar millares y millares de anuncios publicitarios, paneles informativos y nuevos alumbrados ornamentales y decorativos a la red de alumbrado público.

En esta revisión, también conviene citar la nueva Ley de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera, en vigor desde enero de 2008. Dado que las competencias en regulación del alumbrado corresponden a las Comunidades Autónomas y a los Ayuntamientos, la ley recoge una serie de recomendaciones instando a estas instituciones a velar por la disminución de la contaminación lumínica, la protección del medio nocturno, la promoción de la eficiencia energética en el alumbrado exterior y la reducción de la intrusión lumínica.

Pero, tras este breve repaso, como vemos, el panorama del ahorro energético en iluminación es desolador. Sin embargo, es previsible que las nuevas instalaciones a realizar en un futuro sean más correctas y eficientes, tras la implantación del Código Técnico de la Edificación y una vez se apruebe la Norma de Eficiencia en Alumbrado Exterior. Esta última, aunque anunciada por el Gobierno central, ha quedado sin ser aprobada en esta legislatura, a pesar de que era una de las 80 medidas aprobadas para combatir el cambio climático.

Para que nuestros Ayuntamientos y Administraciones públicas empiecen a disminuir sus abultados consumos energéticos actuales urge un cambio de conciencia y de mentalidad en los políticos, así como un mayor nivel de exigencia por parte de los ciudadanos. Si no se consigue que los Ayuntamientos y demás organismos públicos modifiquen su actitud, cambiando sus actuales políticas derrochadoras, bien alejadas de la austeridad y del ahorro energético, los ciudadanos, a través de nuestros crecientes impuestos y recargos al precio del kilovatio-hora, tendremos que hacernos cargo de los costes derivados del incumplimiento del Protocolo de Kioto y de la progresiva escasez de recursos energéticos.

Referencias
- El grupo de Protección del Cielo (www.gpc-cl.org) es una entidad sin ánimo de lucro que promueve el ahorro, la eficiencia energética y la disminución de la contaminación lumínica en iluminación.
- IDAE, Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía. (Ministerio de Industria, Turismo y Comercio). C/ Madera, 8. 28004 Madrid. www.idae.es
- Guía Técnica de Eficiencia Energética en Iluminación. Alumbrado Público. Marzo 2001.IDAE-CEI.
- Propuesta de Modelo de Ordenanza Municipal de Alumbrado Exterior para la Protección del Medio Ambiente mediante la mejora de la Eficiencia Energética. CEI-IDAE. Mayo 2002.
- Red Española de Ciudades por el Clima. www.redciudadesclima.es
- E4: Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España 2005-2007
- Medidas aprobadas por el Consejo de Ministros del 20 de julio contra el cambio climático. Julio de 2007. Ministerio de Medio Ambiente. www.mma.es




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