La futura Ley de Aguas, una muestra de incompetencia

Las prisas para aprobar definitivamente la que será la futura Ley de Aguas de Andalucía destapa, para Ecologistas en Acción, la incompetencia de la Junta de Andalucía para lograr una norma que refleje de forma eficiente y eficaz la gestión del agua en nuestra comunidad. Ecologistas en Acción pide que la tramitación vuelva al procedimiento normal y no se lleve a cabo por el procedimiento de urgencia.

Lo ocurrido hace menos de dos meses en la sesión plenaria del Parlamento andaluz, con la aceptación de enmiendas presentadas por el grupo popular por un “error” en la votación de los parlamentarios del grupo socialista, y la posterior presentación por vía de urgencia de una nueva Proposición de Ley que derogue a ésta, demuestra una vez más que la gestión del agua en Andalucía no cuenta con el “gran consenso” que pregona la Consejería de Medio Ambiente.

Todos estos errores también han demostrado el inexistente modelo de gestión administrativa del recurso agua en Andalucía. Repasando la cronología desde que se asumieron las competencias del agua en nuestra Comunidad, la Junta ha encomendado la gestión del mismo a diferentes órganos de gestión, anunciándose hace escasos días, la creación de una agencia pública de gestión de las políticas del medio ambiente y del agua, tras la fusión de la empresa Egmasa y la Agencia Andaluza del Agua.

Además las prisas para aprobar definitivamente la norma antes de que entre en vigor la Ley 4/2010, de 8 de junio y lo ajustado del calendario para cumplir con la Directiva Marco de Aguas hace que la Junta legisle saltándose trámites tan importantes como la participación de los agentes sociales y de defensa del medio ambiente, apostando por una Ley supeditada a los intereses económicos de los regantes, asociaciones agrarias y empresariales. Es por esto que solicitamos que la gestión de la Ley se haga con todas las garantías definitivamente y no volvamos, de nuevo, al procedimiento de urgencia.

Muestra de la avaricia del sector agrícola es la inclusión de un artículo donde se plantea la realización de futuros trasvases entre cuencas (llamado en el texto infraestructuras de conexión intercuencas), con la única finalidad de satisfacer sus demandas y aumentar la superficie regable.

Desde Ecologistas en Acción de Andalucía insistimos en que la futura gestión del agua en nuestra Comunidad se debe gestionar racionalmente, respetando el principio de unidad de cuenca, como así se establece en la Directiva Marco, apostando por un mayor control en la demanda o limitando la oferta que hasta ahora parece infinita.

La grotesca situación dada por los diputados socialistas es un ejemplo claro de no saber ni lo que votan, de no tener ni asumida ni aprendida una política coherente para la gestión del agua. Así se ha aprobado una norma que se sustenta en ideas, conceptos y medidas muy alejados de los planteamientos de Ecologistas en Acción. Por la incoherencia del texto aprobado y las contradicciones entre el Dictamen que en su día emitió la Comisión de Medio Ambiente y las enmiendas aprobadas, le pedimos que el nuevo texto incorpore cuestiones como:

- El fortalecimiento de la gestión pública y participativa a través de un nuevo modelo participativo. No está garantizada la participación efectiva, real y en igualdad de número de los distintos sectores económicos y sociales interesados en la gestión del agua. Los órganos de participación han de ser también de gestión.

- Mantenimiento y refuerzo de la unidad de cuenca como unidad de gestión, como así se establece en la Directiva Marco de Aguas.

- Exhaustivo control y permiso de la Agencia Andaluza del Agua a todos los pozos, incluso los de consumos menores de 7.000 m3/año. La renuncia supone una amnistía para los miles de pozos ilegales que existen en Andalucía. Sin este control será imposible conocer el balance de cada acuífero y por tanto imposible su buena gestión pública.

- La creación de un canon de recuperación de costes por el uso del agua también en el sector agrícola (consume el 80% del total) y no solo en usos urbanos. Se hace necesario una recuperación de los costes del agua por todos, sin perjuicio de establecer un derecho fundamental al acceso al agua. Debe terminar de forma absoluta la gratuidad del uso del agua, evitando así su despilfarro.

- Prioridad en la protección de los ecosistemas. Debería establecerse la necesidad de reforzar el enfoque ecosistémico como su principal finalidad, concretar los objetivos en relación a los caudales ecológicos y ratificar el compromiso de lograr el buen estado ecológico de las masas de agua en 2015, de esta forma se evitaría invertir la tendencia de sobreexplotación de los recursos.

Ecologistas en Acción seguirá insistiendo para que la futura Ley del Agua recoja, entre otras cuestiones, el compromiso para derogar las obras de regulación contenidas en los Planes Hidrológicos de Cuencas y que son medioambientalmente insostenibles; que no muestre ambigüedad en cuanto a la preferencia de usos; que aborde los grandes conflictos del agua en la Comunidad o que se plantee limitar las demandas en los nuevos desarrollos urbanísticos.

En definitiva, es necesario que la nueva Ley de Aguas defina de forma eficaz y eficiente la gestión del agua en nuestra Comunidad, que se elabore con calma, convicción y coherencia.