La duplicación de la variante a Rota es un despilfarro

Ecologistas en Acción ha criticado antes de la crisis y en plena crisis también el despilfarro que supone las inversiones en grandes obras de infraestructura que no tienen el beneficio laboral ni social que tanto predican los políticos que las promueven.

Esta crisis ha dejado al descubierto que aquellos países y regiones que más han invertido en infraestructuras, más están padeciendo la crisis y menos perspectivas de superarlas tienen. Por el contrario, los países y regiones que han apostado por la educación, la investigación y la innovación industrial, son en los que menos ha repercutido la crisis en un aumento de paro y más rápidamente se están recuperando económica y socialmente.

Pero aquí en Andalucía no aprendemos, y se pretende sustituir la economía del ladrillo, la que se ha hundido en estos dos últimos años, por la economía del hormigón; pasar de construir miles de viviendas innecesarias a construir más autopistas y puentes derrochadores de dinero público. Hay que destacar que Andalucía es la región europea que más fondos ha recibido de Europa, dedicándose la mayoría a infraestructuras. Desde 1986 Andalucía han recibido la friolera de 68.852 millones de euros ¡y con ese dineral seguimos a la cola de Europa en desarrollo! Eso sí, España es el país de Europa con más kilómetros de autopistas en relación con su población, y el país del mundo con más kilómetros de ferrocarril de alta velocidad… pero estamos a la cabeza de Europa en índice de paro y en fracaso escolar.

Con los 26,5 millones de euros que se estaba previsto invertir en la duplicación de la carretera A-491, que ninguna falta hacía, se podría haber acometido la urbanización de La Florida para iniciar por fin la construcción de las más de 3.000 viviendas de promoción pública previstas; se podría haber realizado la reforma que necesitan los colegios de la ciudad; se podría haber diseñado y construido un sistema de tranvía que interconectara las barriadas de la deslavazada ciudad que tenemos y con las otras ciudades de la Bahía; o poner en marcha un plan de atención a la dependencia paralizado por falta de fondos públicos. En todos los casos los beneficios sociales y laborales serían mucho mayores que más autopistas para que se muevan más coches en unas obras que utilizan maquinaria de grandes dimensiones y escasa mano de obras.

Estas obras ocasionan un importante impacto ambiental que normalmente, y en contra de la legislación vigente, no se tiene en cuenta. En este caso se talaron arboledas, se ocupó la Vía Verde hipotecando su continuidad, y se ha rellenado el río Salado.

Por eso Ecologistas en Acción, critica públicamente la salida al unísono de los partidos políticos y algunas entidades sociales de la ciudad pidiendo más obras en infraestructuras, cuando es el momento de replantearse este modelo de inversiones públicas en grandes infraestructuras y exigir otro tipo de inversiones en nuestras ciudades.