Manifiesto de Ciudad Real en apoyo a la huelga general

Desde Ciudad Real nos sumamos a la campaña que la Confederación de Ecologistas en Acción de todo el país lleva a cabo en favor de la huelga general del 29 de septiembre, al encontrar en esta jornada un momento clave para denunciar el injusto modelo económico que nos ha llevado a una crisis ambiental sin precedentes. Además de los actuales recortes sociales, denunciamos los constantes atropellos al medio ambiente y exigimos políticas hacia la sostenibilidad, donde lo ambiental y lo social tengan el peso que se merecen frente a lo económico.

Si bien los recortes sociales, la supresión de derechos laborales, y en definitiva, el retroceso hacia grados mayores de desigualdad son motivos más que suficientes para convocar una huelga general, los temas ambientales no son ajenos a una jornada decisiva.

A esta crisis ambiental sin precedentes nos ha llevado el sistema económico vigente, que ahora exige una mayor liberalización de los mercados y nuevos recortes sociales.El mismo que está teniendo consecuencias nefastas para nuestro medio ambiente.Y es que la provincia de Ciudad Real no ha sido del todo ajena al aumento de infraestructuras basadas en la movilidad privada despilfarradora y contaminante (AVE, aeropuerto, autovías) y a un incremento del parque automovilístico, alejándonos de los objetivos del Protocolo de Kyoto; a la apropiación de las zonas de policía y servidumbre de los ecosistemas acuáticos, unido a una situación de emergencia ambiental por el agotamiento de los acuíferos fomentado por la Administración regional; a la irrupción de los cultivos transgénicos; a la privatización de nuestros campos, montes y sierras, con el cierre de caminos públicos, vallados cinegéticos, urbanismo desaforado, corte de caminos públicos o modernos polígonos industriales de falsa máscara de sostenibilidad (parques eólicos y centrales termoeléctricas); o a una producción expansiva e incontrolada de residuos agrícolas, industriales y urbanos.

Necesitamos reducir nuestro consumo de materia y energía para acoplarlos, con criterios de justicia social, a los recursos existentes.Tenemos que avanzar rápidamente hacia un cambio del mix energético basado en el ahorro, la eficiencia y un apoyo ordenado a las energías renovables que sirvan a las necesidades locales, en vez de desangrar el territorio y enriquecer todavía más a grandes grupos empresariales.

Hace falta fomentar un modelo agroalimentario centrado en circuitos cortos y cultivo ecológico.También disminuir la movilidad motorizada y el número de vehículos. Y muchas otras medidas para satisfacer nuestras necesidades con bajas o nulas emisiones de carbono.

Estos cambios han de hacerse con políticas públicas que protejan a los trabajadores y a las trabajadoras de los sectores a reestructurar y que impulsen nuevos yacimientos de empleo sostenible, de acuerdo con el principio de “transición justa” compartido por el sindicalismo y el ecologismo internacional.

Por todas estas razones manifestamos nuestra convicción de que no vale cualquier forma de salir de la crisis. No valen políticas laborales que nos devuelvan al siglo XIX. No valen políticas económicas que menosprecien nuestra crítica situación ambiental para dar prioridad a un modelo económico que atiende a los intereses de una minoría y aboca a la Humanidad a un callejón sin salida medioambiental.

El movimiento ecologista no puede permanecer al margen de esta problemática y de la necesidad de movilizarse en defensa de otro modelo económico y otras políticas, como lo ha hecho siempre. Por eso manifestamos nuestro apoyo a la convocatoria de huelga general del 29 de septiembre.