Proyecto destructivo en el Río Piedras

La Plataforma en Defensa del Río Piedras, que integran la Asociación de Vecinos de El Rompido, Izquierda Unida, Ecologistas en Acción y la Asociación de Marineros y Armadores del Puerto Pesquero de El Rompido, ha denunciado ante la Oficina de la Red Natura 2000 de la Unión Europea (UE) el denominado Proyecto de construcción para la obtención de la concesión administrativa de las instalaciones náutico-deportivas en el Club Náutico Río Piedras, que promovido por la Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA) y el Ayuntamiento de Cartaya, supondría la destrucción de las dunas del paraje conocido como Punta de La Barreta.

En ese lugar, que es parte del Paraje Natural de la Flecha de El Rompido y Marismas del Piedras, Lugar de Interés Comunitario (LIC) adscrito a la Red Natura 2000 y Zona Especial para la Protección de Aves (ZEPA), la APPA y el Ayuntamiento de Cartaya pretenden construir un puerto deportivo que ocuparía más de 30.000 metros cuadrados en tierra, dentro del dominio público marítimo terrestre, y otros 190.000 en el agua para albergar unas mil embarcaciones de recreo entre la zona de atraque en pantalanes y la de fondeos. Eso significa que se multiplicaría por tres el número de barcos que hoy hay en ese club, es decir, se pasaría de 350 en fondeos a 1.000, entre fondeos y amarres en pantalán. Todo eso se llevaría a cabo en un espacio donde hay especies animales y vegetales protegidas por diversas legislaciones.

En su denuncia ante la UE, la Plataforma en Defensa del Río Piedras pide la revisión del Plan de Usos Portuarios de la Ría del Piedras aprobado por la Junta de Andalucía en agosto de 2009 para que se descarten actuaciones como la prevista en La Barreta, ya sea en ese lugar o en otras zonas del río. La Plataforma solicita la paralización del proceso de aprobación y, en su caso, de ejecución del proyecto de ampliación del Club Náutico Río Piedras y su redimensionamiento para que atienda realmente a la necesidad de ordenar la presencia de embarcaciones de recreo en la Punta de la Barreta, de manera que las premisas sean la protección del Paraje Natural de la Flecha de El Rompido y Marismas del Piedras y la preservación de los recursos pesqueros por tratarse de una zona de cría de numerosas especies marinas comerciales. La Plataforma propone ordenar con pantalanes los barcos fondeados en la zona, que es lo que siempre han demandado los usuarios del río, dejando a un lado la idea de construir 5.200 metros cuadrados de edificios y 16.000 de aparcamientos con la excusa de situar allí la capitanía marítima del Piedras, cuando el lugar natural para ésta es el puerto de El Rompido.

En la denuncia también se reclama una moratoria en los distintos proyectos de ampliación de los clubes náuticos de la zona o, en su caso de creación de los mismos, en tanto no se realice un estudio de impacto ambiental de la presencia de embarcaciones de recreo, la realización de actividades náutico-recreativas en el río y sus efectos sobre la fauna y la flora, así como sobre la cantidad de embarcaciones de recreo y para otros usos que es capaz de albergar el río sin poner en peligro el ecosistema. Dicho estudio debería haberse realizado antes de la elaboración de Plan de Usos Portuarios de la Ría del Piedras, pues si lo que se quería era ordenar la presencia reembarcaciones en el río lo lógico era primero conocer cuál es su impacto, qué cantidad de barcos es capaz de acoger si poner en riesgo el medio ambiente y el paisaje y, a partir de ahí, diseñar las instalaciones necesarias. Nada de esa se hizo en su momento y ahora nos encontraos con un proyecto en La Barreta que lo único que hace es garantizar amarres a las miles de segundas residencias de lujo que, según los planes del Ayuntamiento de Cartaya, se van a levantar en la zona.

Esta es la segunda vez que la Plataforma denuncia ante la UE los planes de la APPA y el Ayuntamiento de Cartaya para La Barreta. La primera denuncia se presentó en diciembre de 2007 y la admitió el Parlamento Europeo contra el proyecto de construir en La Barreta una gran dársena de hormigón. Ese proyecto fue finalmente abandonado por la APPA por el escandaloso impacto ambiental que hubiese tenido el movimiento de medio millón de metros cúbicos de tierra para darle fondo al puerto deportivo.