Vertidos de agua ácida al río Odiel

Ecologistas en Acción critica los vertidos de aguas ácidas de la presa minera de Gossan a la cuenca del río Odiel, así como la ausencia de controles, de bombeos regulares y la inseguridad jurídica que tienen las antiguas minas de Riotinto (Huelva), sumidas en una compleja multipropiedad.

Esta multipropiedad -formada por las empresas inmobiliarias Rumbo 5.0 y Zeitung, y la empresa minera Emed Tartessus- está provocando que Gossan vierta cantidades muy considerables de metros cúbicos de aguas ácidas sin depurar, con un alto contenido en metales pesados, al cauce del río Tintillo, afluente del río Odiel.

La balsa del Gossan está ubicada en las inmediaciones de la carretera que une las localidades onubenses de Minas de Riotinto y Campofrío y fue utilizada, antes del cierre de las minas, como depósito de residuos mineros con un alto contenido en hierro, zinc, arsénico, mercurio y cianuro, entre otros metales.

Del mismo modo, queremos indicar que la Fiscalía de Huelva ya alertó en una de sus memorias de los peligros medioambientales que podían acarrear el abandono y desuso de las instalaciones y su falta de mantenimiento.

Los antiguos propietarios, Riotinto Minera, y su heredera MRT fueron obligados por la Junta de Andalucía al mantenimiento de las presas y a la creación de un canal perimetral de seguridad, con el objetivo de desviar las aguas pluviales y evitar así su llenado y su desbordamiento, y el consiguiente daño medioambiental.

Debido a las fuertes lluvias de la primavera de este año, la presa de Gossan está completamente llena y sus aguas siguen saliendo directamente al canal perimetral, aguas que terminan finalmente vertiéndose en el mismísimo río Odiel, en cuyo cauce está prevista la construcción de la presa del Alcolea para el regadío de cultivos en la comarca del condado y entorno de Doñana. Estas balsas son las más grandes de Europa en su modalidad, tienen almacenadas unos 90 millones de toneladas.

Ecologistas en Acción pondrá estos hechos en conocimiento de la Consejería de Medio Ambiente, de la Agencia Andaluza del Agua y del Seprona, para que se abra una investigación y se corrijan de inmediato estos vertidos.

Además, pedimos a la Junta de Andalucía que, ante la pasividad de los nuevos propietarios, se implique directamente en la situación en la que se encuentra las minas de Riotinto, resuelva el complejo entramado burocrático de la multipropiedad y se obligue a garantizar la seguridad y el control de las balsas, así como la recuperación ambiental de la zona.