Urbanizaron las ciudades, luego las playas y ahora pretenden urbanizar las montañas

Por si hubiera sido ya poco explotada y manipulada nuestra querida montaña palentina con las famosas reconversiones mineras que se convirtieron en desmontes y minas a cielo abierto, con el cambio productivista en las explotaciones ganaderas -que para ser rentables están obligadas a ser cada vez más grandes con menor mano de obra-, con los embalses -que ocupan una extensa área de nuestros mejores valles-, las grandes infraestructuras de generación eléctrica como la térmica de Velilla -famosa por rebasar los limites de contaminantes lanzados al aire provocando con ello intensas lluvias ácidas que matan el suelo y todo lo que en él crece o se mueve-, con los grandes tendidos eléctricos de evacuación, incineraciones de residuos peligrosos en cementeras cercanas, e industrias que pretenden convertirla en un gran vertedero, etc.

Ahora es el propio consejero de medio ambiente de la Junta de Castilla y León, que se supone es el encargado salvaguardar el rico patrimonio natural que todavía aguanta, quien cree conveniente "eliminar obstáculos" para la construcción de una macro estación de esquí alpino prohibida expresamente por la normativa actual vigente del parque natural fuentes carrionas-fuente cobre, montaña palentina, en nombre de un supuesto desarrollo para la zona.

El asunto planificado y aprobado previamente por la clase política autonómica, fue posteriormente sometido a votación por la Junta Rectora del Parque, en la que como era de esperar, salió que sí, con el único voto en contra de la representante ecologista y 2 abstenciones.

Desde Ecologistas en Acción de Palencia y la Plataforma en Defensa de San Glorio de la que a día de hoy formamos parte 66 colectivos y 703 particulares, ecologistas y de otros diversos ámbitos de nuestra sociedad, pensamos que aún teniendo en cuenta la situación de abandono de esta zona por parte de las administraciones públicas, no entendemos este cambio normativo ya que creemos que los errores políticos que han llevado a la situación actual de paro, precariedad laboral y despoblación, no necesariamente se deben de transformar siempre, en más desprotección y destrucción medioambiental, sobre todo en una zona de especial sensibilidad como la que se trata, ya que posee la población de oso pardo cantábrico y de seres humanos con un trabajo digno, más amenazada según todos los estudios.

Por ello nos oponemos, ya que pensamos que este cambio no solo no solucionará un problema que se viene arrastrando desde hace muchísimos años, en el norte de Palencia y cuya causa nunca se puede achacar a la protección que le brinda la declaración de parque natural(hecha hace 7 años), mas bien al contrario, sino que a largo plazo, con el deterioro medioambiental que según el proyecto y la posterior urbanización de la zona puede producirse, conseguiriamos agravar una situación ya bastante crítica para varias especies únicas y sus futuras generaciones. Esto no es lo que nosotros entendemos por desarrollo. Para serlo realmente, entendemos que se tiene que garantizar una protección eficaz de uno de los últimos reductos vírgenes de la cordillera cantábrica y esa es una de las misiones que ha cumplido perfectamente hasta hoy la norma que se pretende cambiar.