Ocupamos simbólicamente el Parque Nacional de Doñana

Ecologistas en Acción se opone al posible dragado del río y protestamos por la incomprensible pelea de los políticos sobre el espacio protegido.

Uno de los actos reivindicativos con los que Ecologistas en Acción ha finalizado su XII Asamblea Confederal ha consistido en una protesta en Sanlúcar, en el estuario del Guadalquivir.

La protesta es doble: por el posible dragado del Guadalquivir (se quiere aumentar el calado actual del rio de 6,5 metros a 8 metros, y favorecer así la llegada de buques de más tonelaje al Puerto de Sevilla), así como por el incomprensible espectáculo de los políticos de distintas administraciones disputándose las competencias de un espacio público y protegido.

El último informe encargado a científicos de las Universidades de Granada y Córdoba da suficientes razones para que tales obras no se deban realizar al concluir que repercutirían “negativamente en la dinámica, morfología y biodiversidad del estuario”. Las presiones que ejerce el Puerto de Sevilla, que intenta buscar rentabilidad a toda costa a los más de 160 millones de euros invertidos en las nuevas esclusas, y las declaraciones del propio Consejero de Medio Ambiente Andaluz, que sigue planteando la necesidad del dragado, aunque “de manera sostenible y medioambientalmente bondadosa”, hacen temer lo peor. Sobre todo, porque ya se sabe lo que significa en boca de los políticos la sostenibilidad y las bondades medioambientales de sus proyectos.

Para Ecologistas en Acción, la profundización del dragado del Guadalquivir, junto con las otras obras de infraestructuras proyectadas en sus márgenes, como las del nuevo puerto deportivo en Sanlúcar, supondrán graves amenazas para la ecología de todo el estuario y por tanto del propio Parque Nacional de Doñana. También repercutirá económicamente en los arrozales y en los recursos pesqueros de todo el Golfo de Cádiz.

El movimiento ecologista exige una gestión integral del río, como se apunta en el informe científico antes citado y prescribe la Directiva Marco de Aguas, por encima de peleas entre administraciones y respetando la unidad de cuenca hidrográfica que, en el caso del Guadalquivir, pertenece a tres Autonomías.

Ecologistas en Acción demanda también la aplicación estricta de la Ley de Costas en Doñana y apoya el deslinde del dominio público marítimo terrestre (DPMT) aprobado recientemente por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, con la inclusión de todo el cordón dunar en él. Rechazamos las “guerras” entre administraciones por competencias territoriales sin que se plantee nada que redunde en una mejor gestión de Doñana. Un territorio con valores ecológicos excepcionales por todo el mundo reconocido, pero gravemente amenazado: extinción del lince y otras especies, sobrexplotación de sus acuíferos, balsas mineras como las de Aznalcollar y Las Cruces en su cuenca y el propio proyecto de dragado del Guadalquivir.




Visitantes conectados: 711