La ministra confunde liderazgo con responsabilidad
Rosa Aguilar omite la responsabilidad de los países industrializados en la generación del cambio climático, y por tanto, en la puesta en marcha de soluciones reales, en su discurso en la COP de Cancún.
En una intervención repleta de referencias a la adaptación al cambio climático y a las soluciones basadas en los mecanismos de mercado y el sector privado, la Ministra de Medio ambiente, medio rural y marino, al igual que hiciese el año pasado en Copenhague el presidente Zapatero, omite la responsabilidad de los países industrializados en la generación y mantenimiento del cambio climático. Apeló al liderazgo al hablar de estos países en la búsqueda de soluciones, subrayando que es tarea de todos (en lugar de asumir la propia responsabilidad) reducir emisiones en condiciones de seguimiento transparente.
Hay que recordar que uno de los principios en los que se basan los compromisos adoptados bajo la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático es el reconocimiento de la responsabilidad histórica de los países industrializados sobre el problema. Por esta razón, hasta el momento, los países industrializados han tenido la obligación de reducir conjuntamente las emisiones de gases de efecto invernadero.
Difundir las responsabilidades propias es una práctica injusta. Además, la introducción de una lógica que pretenda responsabilizar de la misma manera a todos los países es tremendamente peligrosa, porque se corre el riesgo de pasar por encima del objetivo de reparto equitativo del acceso a los recursos y al espacio ambiental para todos los habitantes del planeta.
Ecologistas en Acción expresa su preocupación por esta línea de argumentación del Gobierno español, en la que se incurre año tras año, y que contradice y contrarresta otras declaraciones, como la importancia de un marco multilateral; y se sitúa más bien en la estela de resaltar la importancia de generar financiación mediante métodos innovadores por parte del sector privado para transferir a los países del Sur, en condiciones poco favorables para estos últimos, en vez de cómo pago por la deuda climática.









