A vueltas con las inundaciones en Lora del Río

Una vez más, Andalucía, desde Marmolejo hasta la misma Sevilla capital, sufre las consecuencias de las avenidas del “Guadalquivir”. En este año, dos han sido las ocasiones en las que el río ha venido en reclamar lo que históricamente ha venido ocupando ocasionalmente.

Las imágenes que nos han ofrecido las distintas cadenas de televisión tras las inundaciones acaecidas en este mes de Diciembre son sumamente elocuentes y nos ponen de manifiesto lugares habitados que se quedan bajo las aguas a la más mínima oportunidad que tiene el río para evacuar la lluvia que recoge en su cuenca. Curiosamente, la mayor parte de las zonas habitadas nos muestran viviendas de nueva ó reciente construcción, mayormente ejecutadas en los últimos treinta años, al amparo de la nula vigilancia por parte de la Administración para hacer cumplir la Ley de Aguas y las leyes urbanísticas en Andalucía.

En Lora del Río, las zonas inundables se concentran en tres sectores muy concretos: La zona de la Alameda del Río, Avdª del Castillo y Llano de Jesús que comienza su ocupación urbana a medidos del siglo pasado; la zona de las Viñas, que se urbanizó en el último cuarto del anterior siglo XX y la zona de Residencial Virgen de Setefilla, cuya urbanización ha concluido en la primera década del presente siglo XXI.

El río como tal inunda lo que históricamente ha venido ocupando, al menos, en los últimos 500 años. En ningún momento, el casco antiguo de Lora, más allá del barrio de Santa Catalina y la Huerta de Santa Ana han sufrido los envites de las avenidas del Guadalquivir con la gravedad y los daños que causan estas en la actualidad. Todo ello ha quedado documentado por la Universidad de Sevilla, en el estudio realizado por el departamento de Geografía Física Aplicada y Análisis Geográfico Regional, elaborado bajo la dirección del profesor D. Rafael Baena Escudero, sobre la dinámica del río a su paso por Lora por encargo del Ayuntamiento de Lora del Río en el año 2006.

Dicho esto, resulta manifiesto que somos los habitantes de Lora, los que hemos ido a ocupar el cauce del río y no al contrario, aún a sabiendas de que nuestro Guadalquivir más pronto que tarde iba a reclamar lo que siempre ha sido suyo, avenida tras avenida.

El Alcalde de Lora del Río, Sr. Reinoso, añade un factor más al hecho de que Lora se inunde, culpando a los “ecologistas” y a mi persona en particular, por anunciar y defender soluciones al problema de las inundaciones que curiosamente estas son recogidas sino en su totalidad, si en gran medida, en el estudio que encargó el propio Ayuntamiento a la Universidad de Sevilla, que tras pagarlo, lo guardó en un cajón y ya nunca más se supo de él. Entre esas soluciones, en el citado estudio, no se contempla en modo alguno la construcción de un muro, tal como puso de manifiesto el profesor Baena en la exposición pública que del estudio de inundabilidad hizo en el salón de actos de la Biblioteca Pública Municipal el pasado mes de Mayo. Es más, el profesor Baena apuntó las consecuencias negativas que conlleva la construcción de un dique de contención, para encauzar una corriente de agua como la del Guadalquivir.

Entre los inconvenientes se encuentran el aumento de la erosión de las márgenes por el aumento de la velocidad de la corriente de agua, el daño a puentes e infraestructuras ubicadas río abajo por la misma acción erosiva, la disminución de la capacidad de regulación de las presas de Cantillana y Alcalá del Río y por ende el aumento de las posibilidades de inundación del tramo de río que discurre por las poblaciones de La Algaba, Santiponce, Camas, Sevilla capital, San Juan de Aznalfarache y Coria del Río, ayudado en parte por la colmatación de la capacidad de embalse de estas presas y en otra parte por el flujo de las mareas, además del impacto ambiental y paisajístico que produciría una obra de esta envergadura, concluyendo que antes de nada se hace preciso un estudio pormenorizado sobre la influencia de la construcción de muros de defensa en el cauce medio del Guadalquivir y de las medidas correctoras a tomar en consideración, antes de acometer la obra en cuestión.

Tras conocer el informe elaborado por la Universidad de Sevilla, el Ayuntamiento de Lora del Río no ha profundizado en las cuestiones planteadas, hasta el punto de que han sido los grupos políticos del Ayuntamiento en la oposición y AMUD-Ecologistas en Acción, los que interesamos del profesor Baena que el estudio se hiciera público, ante la negativa del Alcalde de darlo a conocer.

Dicho esto, vuelvo a manifestar lo que ya hice público tras las inundaciones de 1.997-1.998 y más recientemente en la del pasado mes de Febrero. La responsabilidad de que en Lora del Río no se hayan ejecutado soluciones de tipo alguno para evitar que las viviendas se inunden, es sólo y exclusivamente de la Administración, ya sea del Ayuntamiento de Lora del Río, en todo aquello que le compete, como de la Administración Autonómica y Estatal en cuanto que no han cumplido con la Ley, evitando en un primer momento que se construya en zonas inundables y tras ello, no tomar las medidas necesarias para que una vez que las construcciones se han perpetuado en el tiempo, estas no sufran las consecuencias de las avenidas.

Visto este asunto de la inundabilidad con la perspectiva que nos proporciona el paso del tiempo y el espacio, concluyo que Lora del Río se inunda más que por la acción del río, por la incompetencia, la dejadez, el desinterés y la incapacidad de nuestros gobernantes, unido todo ello al afán del hombre por ocupar las zonas de influencia de los ríos, para satisfacer su deseo especulador y lucrativo.

Por último, pedirle al Alcalde que deje de engañar a los vecinos y se ponga a trabajar de una vez por todas por Lora, que es al fin y al cabo lo que tiene que hacer. Sin duda, los vecinos sabrán valorar el compromiso y dedicación tanto del Alcalde como de su equipo de gobierno municipal a la hora de ejercer el derecho al voto en las próximas elecciones municipales.