Manantial Fuente de la Hoz-Nuevalos

Informe de la visita realizada al Manantial Fuente de la Hoz-Nuevalos (Zaragoza)

El manantial de la fuente de la Hoz se sitúa en la margen izquierda del Río Piedra a unos 500 metros de su desembocadura en el Embalse de La Tranquera. No existiendo un camino claro por esta margen, el acceso se realiza por la margen derecha a través de un camino que es bastante transitado por excursionistas. El paraje natural es de gran belleza, destacando bosque de galería disperso junto al cauce del río compuesto por choperas, fresnos y algún olmo, además de vegetación arbustiva propia de ribera (espino negro, cornejo, etc.). Cerca discurre el Sendero de Gran Recorrido GR-24, bastante concurrido ya que comunica con el Monasterio de Piedra. Asimismo se trata de un valle bastante angosto con unos cortados que son hábitat fundamental para comunidades de aves rupícolas, además estando cercano el embalse de La Tranquera, numerosas especies de ribera encuentran aquí zona de alimentación, nidificación o campeo. La fauna fluvial de la zona es de extraordinaria importancia sobre todo por la presencia de la madrilla (especie protegida).

Podemos considerar que las obras para la construcción de las estructuras que permitan llevar el agua desde el manantial hasta los depósitos municipales mediante bombeo modificaría sustancialmente la morfología de la zona:

* El camino de acceso, que se vería ensanchado para facilitar el tránsito de vehículos de gran tonelaje

* El aterrazamiento propio de la obra a realizar, que obligaría a la alteración de las tierras cercanas al cauce y la eliminación de la vegetación existente, pudiendo provocar acciones erosivas en las márgenes del río.

* La construcción de un puente que permitiese el acceso al otro margen, con lo que supondría alterar la dinámica fluvial de manera notable, afectando a la fauna píscicola.

* Las tuberías de conducción del agua, además de generar un gran impacto visual provocaría la eliminación al menos parcial de plantas rupícolas en la ladera por donde ascendería el agua.

* La estación de bombeo, que generaría contaminación acústica que impediría a las especies nidificar en este entorno.

* La línea eléctrica necesaria para traer electricidad para el bombeo, que generaría para las aves grave riesgo por peligro de colisión.

* Todas estas infraestructuras provocaría un importante volumen de residuos (desechos de materiales de construcción, tierras sobrantes, etc.)

En definitiva, un verdadero atentado ecológico en una zona que sería susceptible de convertirse en una magnífica aula de la Naturaleza al aire libre, potenciando así el atractivo natural de esta zona que tiene en su atractivo marco natural un patrimonio que no se debería alterar.

Ecologistas en Acción de Calatayud apuesta por el mantenimiento del bosque de ribera, cuya función primordial consiste en el mantenimiento del volumen y de la calidad del agua, ya que protege las orillas, estructura el suelo e impide los desprendimientos, frenando así la erosión. A su sombra se refugian las especies piscícolas que huyen de la luz directa del sol (como la trucha), y proporciona recursos alimenticios y cobijo a aves y mamíferos. También supone un filtro contra la contaminación, ya que depura los nitratos procedentes de la agricultura, que de otra manera irían a parar a la capa fréatica.

Para finalizar, cabe señalar que antes de acometer una obra de estas características se deberían establecer claramente las necesidades hídricas de la población, además de promover campañas de sensibilización enfocadas al ahorro de agua y a la correcta gestión del volumen actual.