El juez anula los permisos urbanísticos y ambientales del aparcamiento de Portugalete

El proyecto de construcción no cumple el Código Técnico de la Edificación y las licencias ambiental y de apertura se han concedido sin decidir la evaluación de impacto ambiental.

Por Sentencia nº 44/2011, de 1 de febrero de 2011, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Valladolid ha anulado la aprobación del proyecto de construcción y las licencias ambiental y de apertura del aparcamiento subterráneo de la Plaza de Portugalete, otorgadas a Corsan-Corviam Construcción por el Ayuntamiento de Valladolid en enero de 2009.

El Juzgado considera acreditado que durante la tramitación de los permisos urbanísticos y ambientales del aparcamiento rotatorio no se acreditó el cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE), se omitió la consulta a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León sobre el sometimiento del aparcamiento a evaluación de impacto ambiental, y no se notificó a los vecinos del entorno la posibilidad de presentar alegaciones en audiencia.

La sentencia señala que “no se ha emitido informe alguno que examine el cumplimiento del CTE por el proyecto, cumplimiento que en principio parece difícil si se tiene en cuenta la fecha del visado del proyecto” [que es de septiembre de 2005, cuando el CTE entró en vigor el 29 de marzo de 2006]. Hay que notar que el CTE es la norma esencial de seguridad y calidad de todas las edificaciones y construcciones sujetas a licencia, por lo que la aprobación y ejecución del proyecto sin acreditar su cumplimiento es una grave irresponsabilidad que en opinión de los recurrentes debe determinar la clausura inmediata del aparcamiento, por motivos de seguridad.

Respecto a la evaluación de impacto ambiental, la sentencia establece que las consecuencias de la omisión de este trámite lógicamente “han de ser la anulación del acuerdo por el que se concede la licencia ambiental y la retroacción de las actuaciones al momento inicial del procedimiento”, de manera que si el Ayuntamiento quiere intentar legalizar el aparcamiento deberá repetir toda la tramitación, incluida la información pública, la audiencia a los vecinos inmediatos y la consulta a la Consejería de Medio Ambiente sobre el sometimiento del proyecto a evaluación de impacto ambiental.

Se confirma así la completa ilegalidad del aparcamiento de Portugalete, por no acreditar el cumplimiento de la norma básica de seguridad de la edificación y no haber evaluado el impacto ambiental de los 3.000 vehículos que diariamente entran y salen de sus rampas, polucionando las calles más congestionadas del casco histórico de Valladolid, en el entorno de protección de un Bien de Interés Cultural como la catedral de la ciudad.

Se comprende con facilidad que estas ilegalidades no son meras formalidades, a pesar del intento de intoxicación de la opinión pública protagonizado por el Ayuntamiento a través de una nota de prensa divulgada a mediodía, en la que de forma torticera parecía dar a entender que era él quien tenía la razón y que el aparcamiento había sido declarado legal.

Para intentar solventar el callejón sin salida al que el Ayuntamiento ha abocado al aparcamiento de Portugalete, Ecologistas en Acción, la Federación de Vecinos e Izquierda Unida vuelven a emplazar al Alcalde a que modifique la concesión administrativa del aparcamiento, reconvirtiendo las 260 plazas rotatorias en plazas de residentes, lo que además hace innecesario el aparcamiento proyectado en la Plaza de la Antigua, pendiente de autorización.