1ª Ecomarcha en bici

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 CRÓNICAS

Sábado 30 de julio

ETAPA 21 DELTEBRE – MEDITERRANI – DELTEBRE

Es un día de ojeras. Las del insomnio y las de la emoción. Amanece para tod@s con los cantos y versos de aire ronco de quien ha empalmado dos jornadas. Los vestuarios y las gradas del campo de fútbol de DELTEBRE no han sido el mejor alojamiento de un Ayuntamiento cuyo vecindario se ha volcado con nosotr@s. 18 años después de que se alojaran allí los ebronautas de “La Dragona Iberia”, la nave artesanal que surcó también el Ebro impulsada por el viento ecologista de la época, el Ayuntamiento podía tener alguna instalación más confortable y apropiada. Pero ya nos hemos acostumbrado a casi todo y la comodidad no es precisamente un valor apreciable en nuestra propuesta de vida.

Nuestras últimas pedaladas nos llevan, en medio de los arrozales y sus aves habitantes, por la margen izquierda del río hasta el embarcadero próximo a RIUMAR. En un mirador cercano podemos observar desde tierra los últimos cientos de metros en que el Ebro se abre al Mediterráneo, entre la Isla de Buda y los arenales de Riumar. Luego embarcamos en un barco turístico ondeando banderas para seguir el rumbo de las barcas del Delta que van remando hasta la última estrecha lengua de arena que forma el río en su contacto con el mar.

Por el camino, el capitán del barco nos habla del Delta, de sus valores ambientales, de la fauna, flora y cultivos, de sus problemas y amenazas, de su valor ecológico y también económico y social,… e incluso de otras amenazas que ya conocemos, como la central nuclear de Vandellós, cuya silueta se dibuja en lontananza.

En esa lengua de arena donde se besan el Ebro y el mar nuestros ebronautas, los del Delta y quienes han participado más activamente en su singladura, desembarcan y devuelven al río parte de lo que le han robado y que hemos ido recogiendo en nuestro camino: los sedimentos que debería arrastrar en su curso desde Fontibre hasta el Delta, los sedimentos que van quedando en la infinidad de barreras artificiales que interrumpen el curso del río, los sedimentos cuya ausencia está poniendo en riesgo la supervivencia de un delta en plena y continuada regresión. Al fondo a casi 6 km. mar adentro, se avista la torre metálica del antiguo faro, que nos ilustra acerca del espacio de tierras que ya han desaparecido bajo las aguas del mar. Arrojar aquí estos sedimentos simbólicos es uno de los actos más emocionantes de toda la marcha.

Después de la comida y siesta o baño en el mar o recorrido de observación de aves con compañer@s de la SEO (Sociedad española de ornitología), volvemos a cabalgar en bici. Acompañamos a las barcas al lugar donde nos las han dejado, para despedirlas y despedir también a sus tripulantes, que durante 22 días han surcado el Ebro en nuestra compañía para compartir reivindicaciones y recoger material gráfico para un documental que debe servir de continuidad a esta lucha por la vida de un río y de su Delta. Intercambiamos allí mismo emociones y palabras de gratitud, amistad y solidaridad fraterna. Y deseos de seguir encontrándonos.

El momento me recuerda que debo corregir el error de una crónica pasada. El participante más veterano de esta marcha no era un ciclista, sino nuestro “capitán perchador” de las barcas, que con 67 años repite experiencia, siendo una de las escasas personas que ya hizo en 1993 la singladura de la “Dragona Iberia”, en una muestra de ese hilo conductor entre el pasado y el futuro de nuestra lucha por la ecología y la vida que es el Ebro.

Disfrutamos nuestra última noche de vivir junt@s el Ebro, con un teatro participativo sobre el río, el delta y sus problemas, preparado en los últimos días por compañer@s de la Marcha y compartido con vecin@s de Deltebre. Finalmente nos damos nuestro homenaje mutuo con una divertida y sentida sesión de premios simbólicos y expresión compartida de sensaciones e ideas en la despedida final.

Ha sido una intensa y emocionante singladura. Y un viaje inolvidable.

NOTA FINAL

Estas crónicas han sido un intento de tener informada casi al día a la gente que quería saber sobre el desarrollo de la marcha “Vive el Ebro”. Contienen posiblemente muchos errores, olvidos, deficiencias,… propios del apresuramiento de escribir de forma espontánea casi sin bajar de la bici.

Sobre la base de esta crónica cronológica queremos hacer un documento más amplio, que incluya también otros materiales escritos sobre la marcha: notas de prensa, otros escritos, canciones, saludos… y acompañarlo de material gráfico.

Nos gustaría que nos ayudaras a hacerlo, enviándonos ideas, impresiones, correcciones, tus propias notas personales que has ido escribiendo (lo no muy personal), fotos (seleccionadas),… a viveelebro@ecologistasenaccion.org y komunikazioa@ekologistakmartxan.org

Hasta siempre.

Viernes 29 de julio

ETAPA 20. MIRAVET - DELTEBRE

La marcha “viu l’Ebre” sigue su descenso por las tierras del Baix Ebre tarraconense, acercándose al Delta. Dejamos MIRAVET, un pueblo que hay que destacar por su defensa del Ebre, pero también por sus buenas prácticas ambientales (recogida de residuos, ahorro energético, participación ciudadana,…) y por su atractivo turístico (el castillo, las callejas y casas, el espacio natural junto al río,…) y que nos ha acogido con enorme cariño.

Seguimos por carretera por una suave pendiente ascendente, que discurre entre campos de almendros, olivos y frutales y nos lleva a PINELL DE BRAI, donde paramos a desayunar. Continuamos pedaleando y pronto encontramos el descenso hasta la vieja estación ferroviaria de Pinell, donde entramos en la Via Verda del Baix Ebre, prolongación de la Via Verda de la Terra Alta, y que discurren desde los montes de Beceite y la sierra de Pandols hasta el Delta del Ebro, por otro de los tramos más espectaculares de nuestro recorrido.

La Vía Verda del Baix Ebre es una pista de tierra en muy buen estado sobre el trazado de una antigua línea ferroviaria cerrada en 1973, que desciende por túneles y viaductos, salvando pequeños barrancos, recorriendo el desfiladero que forma el río Canaletas hasta su desembocadura en el Ebro a la altura de BENIFALLET, en cuya vieja estación paramos a echar un trago. Ya con el Ebro a la vista continuamos hasta XERTA.

Paramos junto al viejo azud de origen árabe de Xerta, donde realizamos nuestra primera protesta contra los trasvases del Ebro. En ese punto el azud da origen a sendos canales que se alimentan de las aguas del río y que le acompañarán por ambas márgenes hasta su desembocadura para regar las fértiles tierras del Delta. También allí se ha construido una estación de bombeo que alimenta el trasvase al municipio cercano de La Sènia, pero que esconde la posibilidad de prolongarlo en el futuro hacia el sur, haciendo realidad el trasvase hacia la costa mediterránea, actualmente paralizado.

Continuamos descendiendo por la Vía Verda, que desde aquí coincide con la GR-99 y sigue la margen derecha del Ebro, entre campos donde predominan los cultivos de frutales. La han desviado para entrar en el pueblo de Xerta, donde nos disgregamos en varios grupos, que se pierden por sus callejas. Finalmente, encontramos la salida y vamos reagrupándonos, para continuar hasta TORTOSA. Allí nos esperan las gentes de la Plataforma de defensa del Delta del Ebre, que nos deparan una cálida acogida. Primero callejeamos por un recorrido urbano, al grito de “Lo riu es vida, no al trasvassament” y posteriormente paramos a comer en la explanada de un polideportivo, donde nos han preparado un abundante y sabroso menú. Luego, mientras un@s echan una siesta o visitan la histórica ciudad, otr@s acuden a dar una rueda de prensa.

“Lo riu es vida, No al trasvassament” será nuestro principal grito y consigna hasta la desembocadura. En Tortosa nos hacemos varias fotos junto a unas pintadas gigantes con este lema, en el muro de la margen derecha y pasamos luego a la izquierda, para seguir por ella la Via Verda y la GR99 hasta entrar en AMPOSTA, a cambiar de nuevo de margen y donde hacemos una parada de refresco y recorrido callejero.

Siguiendo la pista de la margen derecha, junto al río y el canal, llegamos a SANT JAUME D’ENVETJA, ya anocheciendo, y atravesamos el puente de reciente construcción que nos llevará al destino de nuestra última etapa:DELTEBRE. Allí nos espera el recibimiento más emaciante de todo nuestro recorrido: decenas de vecin@s aplauden nuestra llegada, mientras suenan los ritmos de una batucada infantil y juvenil y nuestros gritos a favor del río. Intercambiamos unas palabras de agradecimiento y reivindicación y el colectivo de animación cultural “Lo maset” escenifica un teatrillo de calle sobre la agonía del Delta por falta de sedimentos. Nosotr@s cantamos una vez más nuestro “himno del Ebro” y ell@s nos corresponden con un picoteo, antes de trasladarnos ya de noche al campo de fútbol, donde descargamos los bultos y disfrutamos de una merecida ducha para una dura e intensa jornada que todavía no ha acabado.

Acabará para algun@s a la madrugada, después de una fiesta que nos han preparado la gente de “Lo maset”. En una plaza del pueblo, el colectivo del Casal Popular Panxampla nos ameniza con un espectáculo de “la jota a la plaça”, una propuesta cultural que pretende llevar la jota a la calle de una forma activa y participativa. Y participamos, claro que sí, cantando y contando nuestras risas, aventuras, reivindicaciones, vivencias,… en torno al Ebro que hemos vivido y a la propia marcha, en una auténtica “jota jam session”. Luego l@s más jóvenes del colectivo prolongan el concierto con su propio DJ hasta que “el sol anuncia que es de día”.

Jueves 28 de julio

ETAPA 19ª FLIX – MIRAVET

Nueva etapa antinuclear de la marcha “vive el Ebro”, la segunda después de Garoña y ya en tierras catalanas. Y una excelente jornada de activismo y disfrute ecologista.

Salimos de FLIX, una península rodeada por el meandro del Ebro, cruzando el río en una barcaza tradicional que aún une las dos orillas, transportando personas y vehículos. Siguiendo la margen izquierda y la GR 99, tras ascender la primera cuesta se presenta pavoroso ante nuestros ojos el Moloch presidiendo el valle: la enorme torre de refrigeración humeante de la central nuclear de Ascó.

Seguimos la pista paralela al meandro que alberga la central hasta VINEBRE, el único pueblo de Estado español donde se ha hecho un referéndum sobre la posibilidad de ser candidato al cementerio de residuos nucleares, el ATC, que fue rechazado por abrumadora mayoría. Tras un paseo por el pueblo, volvemos al Ebro, un poco más abajo de la central nuclear.

En su orilla, empezamos a preparar la acción antinuclear que desarrollaremos a lo largo de la mañana. Una treintena de participantes en la marcha dejan las bicis para echarse al río en piraguas y acompañar a las dos barcas del Delta, que siguen con nosotr@s desde Fontibre, a remontar el río hasta la central nuclear. Las demás hacen el mismo recorrido en bici por la orilla, por una pista polvorienta paralela al río.

En el malecón de la margen izquierda, frente a la torre de refrigeración de la nuclear se despliegan las pancartas portadas por activistas disfrazad@s con trajes blancos y máscaras de protección antinuclear para recibir a las piraguas, que antes deben sortear el chorro de agua calentita que vierte la central nuclear y arremolina el río. Cuando acceden las piraguas a la orilla, se reciben varios saludos de miembros de Ecologistes en Acció de Catalunya y de la lucha antinuclear histórica, se lee el Manifiesto de la marcha del Ebro y se escenifica un simulacro de accidente nuclear con botes de humo y bengalas. La reivindicación no necesita grandes explicaciones, una vez más se trata de exigir el cierre de todas las centrales nucleares, en una apuesta por el desarrollo sostenible, el futuro y la vida. Luego las piraguas cruzan a la otra orilla y se concentran en el agua junto a los muros de la nuclear desplegando una pancarta con el lema “tanquem les nuclears” y nuestro ya querido trapo naranja de “Viu l’Ebre”.

La acción ha quedado magnífica y la gente está encantada, a pesar del cansancio, el calor, la tensión para coordinar movimientos, los esfuerzos bogadores de l@s novat@s,… Est@s harán ya lo que queda de la jornada en piraguas, viviendo el Ebro sobre sus aguas. Descendemos en paralelo, navegando por el río y pedaleando por la pista de tierra de la GR 99 (después de un refrigerio en ASCO) hasta MORA D’EBRE, donde nos juntamos tod@s a comer junto al río.

Por la tarde seguimos, piraguas y bicis, hasta llegar a MIRAVET, pueblo emblemático en la lucha contra los trasvases y en la defensa del Ebro, sus valores y sus ecosistemas. Para cerrar la jornada, un sencillo acto de intercambio de saludos con activistas de la Plataforma de Defensa del Ebro, entre ellos el alcalde, y participantes de la marcha que ya es “Viu l’Ebre” y una cena de fraternidad en el Casal municipal donde nos han acogido.

Martes 26 de julio

ETAPA 17ª CASPE – MEQUINENZA

La marcha “vive el Ebro” parte de CASPE para hacer una etapa que se prevee corta y rápida. Se avecina un nuevo día caluroso, así que partimos pronto. Hemos decidido hacer la ruta por carretera, que son poco más de 40 km. hasta MEQUINENZA, en lugar de la GR 99, que se eleva hasta 75 km. serpenteando en torno al embalse, conocido como el “Mar de Aragón”.

A 16 km. de la salida, en el camping un pequeño grupo de ciclista se anima a desviarse y hacer la etapa siguiendo la GR y dándose un baño por el camino.

La carretera discurre en un suave pero continuado “sube y baja” por el paisaje de lomas que rodean el embalse por la margen derecha u orilla sur. El último tramo es una prolongada subida de varios km. también tendida, casi un puerto, que se prolonga en un largo descenso, primero también suave hasta asomarse a un mirador natural al borde del embalse para luego hacerse más pendiente hasta llegar a su orillas. Un puente lo atraviesa y nos deja en MEQUINENZA. La primera gente que llega está allí para las 10 de la mañana.

En realidad se trata de un nuevo embalse, en una serie prolongada de éstos. Poco antes de la llegada al pueblo, está la presa del embalse de Mequinenza, que vierte sus aguas a la cola de uno de los brazos del embalse de Riba Roja, el brazo del Ebro. El otro es el del río Segre, que vierte sus aguas en Mequinenza, después de haber recibido pocos km. río arriba las del Cinca. El paisaje del río ha ido cambiando y su curso sigue encajonándose entre montes, anunciando así los cañones de la entrada en Cataluña.

Hoy toca por tanto jornada tranquila. La acción del día será nuevamente la denuncia de la política energética. En este caso, el proyecto de central térmica prevista en Mequinenza, a la que Ecologistas en Acción se ha opuesto de diversas maneras y que, por el momento, parece estar paralizado. No hacemos sendas fotos para certificar nuestro paso por la localidad con el fondo de dos lugares emblemáticos de la localidad: el esbelto castillo y la alargada muralla que la vigila desde el monte adyacente y la confluencia de los ríos Ebro y Segre.

La tarde de descanso se dedica una reunión preparatoria del teatro participativo que están creando para la jornada final en el Delta del Ebro y la charla sobre cambio climático que improvisamos en la plaza del pueblo, junto a un punto de información pública.

Jornada relajada en la que, por un día, disfrutaremos de cama en el Albergue municipal, junto al río y el museo de interpretación de la minería.

Lunes 25 de julio

ETAPA 16ª PINA DE EBRO – CASPE

Madrugamos para esquivar las horas de más calor y la marcha “vive el Ebro” parte de PINA al grito de “llegamos indignad@s y nos vamos encantad@s”. Cruzamos un nuevo puente del Ebro, para pasar a la margen derecha y continuar por la pista de tierra de la GR 99 en paralelo al río. En el río sigue predominando el paisaje de galachos y mejanas, que caracteriza esta zona del Ebro Medio.

En QUINTO DE EBRO dejamos la pista y la GR y hacemos una parada de reagrupamiento, que se convierte en un pequeño refrigerio. A partir de ahí, ya seguiremos por carretera toda la jornada. También mañana hasta la llegada a Cataluña, aunque con el Ebro casi siempre a la vista y siempre en el corazón.

Entramos en un tramo donde el viento de culo nos regala kilómetros en las rectas interminables. El paisaje se ha convertido en un territorio básicamente estepario, donde predomina el secano en cuanto te alejas un poco del río en incluso casi desértico. Estamos pasando de la comarca del Bajo Ebro aragonés al Bajo Aragón. Más al norte, muy cerquita podemos observar las áridas tierras de Los Monegros.

Llegamos hasta LA ZAIDA, donde efectuamos otra breve parada y seguimos hasta SASTAGO, donde el Ebro empieza a encajonar sus meandros entre pequeños desfiladeros que ha ido socavando y que anuncian otros mayores que nos acercan al Baix Ebre catalán. Aunque primero se empantanará en grandes embalses.

Una pequeña subida a los páramos nos permite una vista casi aérea desde el Mirador de los Meandros del Ebro y de nuevo bajamos al río, hasta el Monasterio de Piedra y ESCATRON. Antes de comer, nos acercamos hasta la central térmica de ciclo combinado de E.on, de reciente construcción y que ha sustituido a un vieja térmica de carbón, que aún continúa en pie. Allí realizamos un nuevo gesto de protesta y denuncia por la política energética de sembrar el territorio de centrales térmicas para alimentar un consumo insaciable.

Estamos en una comarca que pudo ser nuclear y que hoy se ha convertido en termoeléctrica. En los originarios Planes de Energía Nuclear del franquismo, en los años 70 del siglo pasado llegaron a proyectarse dos centrales nucleares en Sástago y Escatrón, que no llegaron a construirse. Tras la liberalización del mercado eléctrico en 1999, se ha llenado de centrales de ciclo combinado aprovechando las aguas del Ebro y otros ríos afluentes. Pasado Escatrón dejaremos a ambos lados de la carretera las CTCC de Castilnou y los varios grupos de “Pokwer”, ya cerca de CHIPRANA.

A estas instalaciones se añaden los necesarios tendidos eléctricos de variada tensión, que surcan todo el paisaje de llanura esteparia en una intrincada malla de torres y cables que se reparten y entrecruzan en todas las direcciones. Por el camino recogemos un alcaraván muerto, con todos los síntomas de haber chocado contra uno de estos tendidos.

Después de comer y escondernos del calor del mediodía entre los chopos de la ribera en el embarcadero de Escatrón, continuamos nuestra ruta por carretera. Además de las térmicas empezamos a observar los primeros coletazos de los grandes embalses y cerca de Chiprana cruzamos una de las colas del gigantesco pantano de Mequinenza. A media tarde llegamos a CASPE, donde nos alojamos en el polideportivo municipal.

Ha sido una calurosa jornada, nuevamente con el viento y casi todo lo demás a favor. Mañana madrugaremos de nuevo.

Domingo 24 de julio

ETAPA 15ª ZARAGOZA - PINA DE EBRO

La crónica de la etapa de hoy de la marcha “Vive el Ebro” es una historia de caciquismos. El caciquismo fino de una gente VIP y el caciquismo cazurro de una alcaldesa.

Partimos de mañanita de ZARAGOZA, siguiendo la margen derecha sur del río retomando la pista de tierra de la GR 99, que discurre junto a la orilla. A pocos km. nos apartamos para visitar CARTUJA BAJA, un pueblo construido a partir de una Cartuja desamortizada en el siglo XIX y que mantiene su estructura arquitectónica, con las celdas de los cartujos convertidas en viviendas y el claustro en la plaza del pueblo. Los muros de cierre han desaparecido en parte, pero puede apreciarse la esbeltez del conjunto.

Continuamos por la pista hasta alcanzar BURGO DE EBRO, donde un compañero de “Pedalea”, ciclistas urbanos de Zaragoza, nos conduce hacia la zona donde empieza el ecosistema estepario. Allí la familia Yarza, copropietarios del diario “Heraldo de Aragón” y partícipes del grupo Vocento, han decidido apropiarse del camino de Burgo a Val de Vares y algunos otros terrenos públicos del antiguo cauce del Canal de Aragón por el sistema directo de cerrar el camino y roturar las tierras. Todo para evitar que paseantes, ciclistas y otros transeúntes molesten a las codornices de su coto privado de caza. Denunciados por la guardería forestal de Zaragoza, en cuestión de horas el Ayuntamiento decidió retirar la denuncia y algo más tarde reducir las competencias de policía de los guardas forestales. Para que no se moleste el señorito. L@s compañer@s de Pedalea han tomado el relevo de la denuncia judicial y de la denuncia pública. Nos sumamos a ella con un acto simbólico en la zona.

En esta parte del Ebro, el cauce del río se transforma en una larga zona de meandros que forman un variado paisaje de mejanas y galachos (meandros abandonados por la continua transformación del río), poblados con un denso bosque de sotos, donde predomina el álamo, el sauce y el tamariz.

Por carretera vamos hasta FUENTES DE EBRO, empujados por un fuerte viento que casi toda la jornada nos está dando de espaldas y a ratos de costado. Bordeamos el enorme complejo industrial papelero de Sayca, otro importante foco de impactos ambientales en el Ebro. En Fuentes de Ebro, hacemos una parada para un merecido descanso y almuerzo.

Desde allí volvemos a la GR 99 y al curso del río, nuevamente serpenteando junto a los meandros hasta llegar a PINA DE EBRO, donde tenemos previsto comer y pasar la tarde y la noche. Deberemos hacerlo improvisadamente, porque la señora alcaldesa socialista Mª Teresa Martínez nos ha comunicado hace dos días que no accede a la petición, realizada hace mes y medio por escrito, de una instalación municipal para alojarnos. La excusa formal es que no hay instalaciones adecuadas. La razón real expresada verbalmente es que en semanas pasadas hemos apoyado acciones de la Plataforma “Pina sin plomo”, que además nos había invitado a acudir con la marcha. Y si estamos contra el plomo, no nos va a dejar “sus instalaciones”.

Entramos en el pueblo a los gritos de “Mª Teresa, prepáranos la mesa” y “alcaldesa, sal al balcón y danos un colchón” y nos acercamos al parque de la ribera del río, donde vecin@s de la plataforma nos han dejado un par de pequeños pabellones, que usan como txokos, para alojarnos. Además decidimos pernoctar también en una acampada de tiendas que montamos a la tarde en la plaza del Ayuntamiento, para demostrar que realmente estamos indignad@s.

Por la tarde realizamos un acto público frente al Ayuntamiento, donde denunciamos la cacicada de la alcaldesa con coplillas llenas de sorna y humor y agradecemos la hospitalidad del vecindario, especialmente la plataforma “Pina sin plomo”, que realiza a su vez una intervención de saludo y agradecimiento. Luego en la asamblea de la plaza nos explican más ampliamente su oposición a la instalación de una contaminante planta de fundición de plomo, a partir del tratamiento de baterías gastadas.

Viento de culo

Sábado 23 de julio

ETAPA 14ª ZARAGOZA – ZUERA – ZARAGOZA

Hoy vamos al encuentro de la “columna ríos vivos”, que baja el curso del río Gállego, desde Artieda, Biscarrués y Ayerbe desde el día anterior. Denuncian los impactos y amenazas sobre este afluente tan importante del Ebro que baja desde los Pirineos. Especialmente los nuevos grandes embalses que siguen proyectándose: el recrecimiento del embalse de Yesa y el embalse de Biscarrués, aprobado estos días, que destruirá importantes valores naturales y paisajísticos, en especial en el espacio tan emblemático del Reino de los Mallos.

Partimos de Zaragoza por la desembocadura del río Gállego, por la pista de tierra que corre paralela a la margen derecha o parte este del río. Poco después pasamos a la otra margen por un puente de madera y por ella seguiremos hasta la hora del encuentro con la otra columna. Pasamos por MONTAÑANA junto a la papelera, una de las industrias que más contaminan el río y que en esos momentos está arrojando un olor fétido. Seguimos río arriba y dejamos a un lado la Cartuja de Aula Dei con importantes pinturas de Goya en su época más temprana, que no llegamos a visitar y hacemos una parada de descanso en PEÑAFLOR.

Continuamos en medio de un paisaje que se vuelve cada vez más amarillento y ocre, más árido según nos acercamos a zonas esteparias. Llegamos a la hora de comer a ZUERA, donde nos encontramos con la “columna ríos vivos” y escenificamos “el abrazo de dos ríos”.

Tras la comida y siesta en el parque fluvial de la ribera del Gállego, nos sorprende una epidemia de pinchazos, provocada por plantitas resecas de varios pinchos que abundan en la entrada del parque. La reparación de varias ruedas nos demora la partida. Finalmente, salimos en dos pelotones. Ahora por la orilla este o derecha del valle del Gállego, para llegar de un tirón a ZARAGOZA, donde se realiza una asamblea y la proyección del documental “Voces do clima” y se acaba con una fiesta. Se avecinan problemas de en PINA DE EBRO y MEQUINENZA en los días venideros. Pero ya hablaremos de ellos.

Las barcas del Delta han estado navegando y grabando durante todo el día en la salida del río a partir de Zaragoza y en la desembocadura del río Gállego.

El campamento de los jóvenes ecologistas nos deja para dirigirse a SIESO DE JACA, donde les espera otra semana más sedentaria, experimentando y disfrutando de una alternativa más comunitaria, más austera y más próxima al modelo sostenible y de decrecimiento que defendemos. Las palabras de despedida que han dejado en un cartel a la entrada del polideportivo expresan que la experiencia compartida ha sido además de divertida, agradable e interesante para ellos. También para nosotr@s, que no podemos sino sentirnos hoy un poco huérfanos.

El “cambio climático” que amenaza el planeta y el futuro nos está respetando en esta marcha de “Vive el Ebro”. El clima está siendo magnífico para pedalear en la mayoría de los días y ocasiones. Si lo hubiéramos “contratado”, hubiéramos pedido justo el tiempo que está haciendo en estas jornadas. Apenas algo de lluvia en un par de etapas, un sol cálido pero soportable, nada tórrido y muy agradable. Un viento suave y casi siempre favorable, excepto en algunos momentos esporádicos. La etapa hasta Tudela tuvo alguno de esos momentos. Hoy también ha soplado un viento más intenso, pero casi siempre dando de lado y sin estropearnos la etapa.

Mañana partimos de Zaragoza.

Viernes 22 de julio

ETAPA 13ª ZARAGOZA. Jornada de descanso

Hoy la hoja de ruta marca 0 km. y además hemos decidido realizar “jornada de descanso”. Pero nuevamente los cuentakilómetros de las bicis volverán a marcar unos cuantos km., dedicados a moverse para acudir a las diversas convocatorias de “descanso activo” que tenemos programadas o simplemente acercarnos a pasear por las calles de esta ciudad bimilenaria.

La mañana se inicia con un paseo explicativo por las orillas del Ebro, para conocer lo que queda de sus sotos ribereños. El paseo se interrumpe para acudir a una Rueda de Prensa y acto simbólico contra los dragados en el río, que se celebra hacia las 11 de la mañana junto al Puente de Piedra. A una concurrida asistencia de medios de comunicación (hasta hoy no habíamos visto a más de 3 periodistas junt@s), contamos la marcha “Vive el Ebro”, sus motivos y razones, reivindicaciones, desarrollo y programa futuro. Compañer@s de Ecologistas en Acción de Aragón explican con más detalle algunas de las reivindicaciones de sus tierras: la artificialización del río con los grandes embalses, el uso industrial de las aguas y su contaminación, la falta de respeto a los caudales ecológicos, los abusos de aguas para regadíos excesivos en un sistema de agricultura industrial,… En esto insisten también compañer@s del Area de Agroecología, que inciden especialmente en el abuso de fertilizantes y derivados del petróleo, la extensión de los transgénicos (Aragón es el territorio con mayor porcentaje de cultivos transgénicos), el alcance mundial de estos problemas y la reivindicación de soberanía alimentaria.

Cerramos el acto con una foto junto al Puente de Piedra, para denunciar el dragado periódico del río, para posibilitar el paso del barco turístico puesto en servicio hace algunos años por el Ayuntamiento y que tiene problemas de navegabilidad cuando el río baja con escaso caudal, como estos días por ejemplo: la política de “en lugar de adaptar el barco al río, ajustar el río al barco”, una magnífica idea de ingeniería fluvial municipal.

Por la tarde, realizamos una batalla pirata fluvial, también bajo el Puente de Piedra, en la que tienen una especial y activa participación l@s jóvenes del campamento. El motivo reivindicativo es denunciar la extensión de los cultivos de transgénicos en Aragón y sus consecuencias sobre la agricultura local y, en especial, la agricultura ecológica. También se hablará de ello y otros problemas relacionados con la agricultura y el cambio climático en la charla al aire libre en la plazoleta de la lonja, que con el título “la agroecología puede enfriar el planeta” cierra el programa de la jornada de descanso.

Todavía una parte importante del pelotón se anima a realizar una “masa crítica” nocturna en bici por las calles de Zaragoza. O sea, unos cuantos kms. urbanos para añadir a los 0 previstos.

Jueves 21 de julio

ETAPA 12ª PRADILLA DE EBRO – ZARAGOZA

La marcha Vive el Ebro está ya en Aragón, donde entró ayer y permanecerá hasta el martes 26. Partimos sobre las 9:30 desde PRADILLA DEL EBRO, pequeño pueblo con una coqueta torre mudéjar, inclinada por un seísmo. Pasamos a la orilla sur o margen derecha del Ebro por un puente de reciente construcción. La barca tradicional que servía de transporte entre ambas orillas está estos días en dique seco, en reparación.

La etapa se desarrolla todo el rato por esa margen, hasta la entrada en la meta en ZARAGOZA. Primero, siguiendo la GR 99 y luego por carreteras locales, combinando pista de tierras y asfalto. Pasamos por LUCIENI, CABAÑAS DE EBRO y el borde de ALAGON, para llegar a media mañana a TORRES DE BERRELLEN, donde paramos a almorzar. El pueblo, como otros varios pueblos de la ribera Navarra que hemos visitado anteriormente, tiene ya colocados por todas su calles los vallados de madera de los encierros de toros y vaquillas tan tradicionales por estas comarcas. Sigue notándose el cambio de paisaje hacia el secano.

Continuamos hasta SOBRADIEL y UTEBO, donde ya podemos percibir “los olores” de la gran ciudad: autovías de circunvalación, polígonos industriales, grandes centros comerciales,…Tratando de esquivarlos, buscamos un pequeña carretera local por MONZALBARBA para entrar en ZARAGOZA. Nos recibe el meandro del Ebro, donde se construyeron diversos edificios, puentes e instalaciones para albergar la Exposición Universal de 2008, la “Expo del Agua” y cuyas inversiones hoy se observan como un exceso y despilfarro para una ciudad como Zaragoza, además de una muestra de abuso y destrucción de un valioso paraje natural del río.

Llegamos sobre las 3 de la tarde y pasamos a la margen izquierda para alojarnos en un polideportivo municipal. A media tarde se ha organizado la llegada oficial a Zaragoza, con una bajada paralela de piraguas y bicis por el río y sus orillas. La mitad de l@s marchistas cambian de vehículo y se echan al río en esta divertida actividad lúdico-reivindicativa. Tras el desembarco, se hace una nueva “masa crítica” de bicicletas al grito de “ea, ea, ea, Zaragoza pedalea”, reivindicando la bici como sistema sostenible de movilidad urbana, por un largo recorrido que finaliza en la Plaza del Pilar.

Miércoles 20 de julio

ETAPA 11ª TUDELA – PRADILLA DE EBRO

Partimos dentro del horario habitual, tras los saludos a quienes se incorporan y los besos de despedida a quienes abandonan la ruta, que posiblemente no el Ebro. Es una constante desde el primer fin de semana en Reinosa y que fue particularmente notable el fin de semana en Logroño. Un suceder de llegadas y partidas, que construye experiencias y amistades y teje redes de relaciones personales y sociales, en un pelotón que está oscilando entre las 120 personas y las 70 que estaremos ahora mismo.

Hablando de números, la edad de l@s participantes oscila entre los 0 años, de un par de bebés que aún no han estrenado hoja del calendario, y los 66 de un ser indefinible por el que parecen no pasar los años.

Buscamos la pista de tierra de la GR-99, que llanea pegada a la margen derecha o sur del Ebro hasta llegar a El Bocal, una majestuosa obra hidráulica que da origen al Canal Imperial de Aragón. Lo preside el esbelto edificio de la “Casa de las compuertas”, construido en 1780.

Poco después, dejamos la GR-99 para seguir por los caminos de sirga de las orillas del Canal de Aragón, ese auténtico “Ebro artificial”, concebido para el transporte de mercancías y el regadío del centro-sur aragonés. Bordeando los pueblos navarros de Ribaforada, Buñuel y Cortes, nos detenemos a almorzar en Novillas, el primer pueblo de Aragón en el curso del Ebro.

Inevitable recordar aquí el acompañamiento de l@s compañer@s de Logroño en Bici-Ecologistas en Acción, que nos han conducido por toda La Rioja como verdaderas “hadas madrinas”: verificando rutas previamente estudiadas, marcando caminos y desvíos con piedras y carteles, revisando bicis y reparando averías, recorriendo el pelotón como auténticos “sanbernardos” arriba y abajo para atender cualquier incidencia,… un trabajo impagable. ¡Gracias amig@s!

Volvemos a la pista del Canal hasta Gallur, donde retornamos la GR-99 que nos lleva hasta Pradilla de Ebro. El paisaje va cambiando poco a poco y aunque las vegas del río siguen caracterizándose por su fertilidad y aprovechamiento agrícola frutícola, empiezan a abundar otros cultivos de regadío y más separados del río el cereal y otros cultivos de secano, en un paisaje cada vez más seco y austero. Al fondo, podemos apreciar las tierras esteparias e incluso desérticas, como las de Las Bardenas Reales.

Pradilla es el final de nuestra etapa de hoy y nuevamente la hacemos de tirón, en media jornada. La piscina municipal es un maravilloso punto de encuentro y estancia para pasar la calurosa tarde. Cuando amainan los calores con el atardecer, hacemos una visita a los sotos del río, para conocer la casa del barquero y el centro de interpretación del río.

Martes 19 de julio

ETAPA 10ª ALFARO – TUDELA

Iniciamos la etapa visitando de nuevo el Ebro. Ayer nos decía un lugareño, en un lenguaje poco correcto como es tantas veces el “dicho popular” que a partir de Alfaro el Ebro es un verdadero río, cuando “el Ega, el Arga y el Aragón hacen al Ebro varón”. También por estas tierras, afluyen en la margen derecha las aguas del río Alhama.

Bajamos hasta el espacio natural de “los sotos de Alfaro”. Allí un compañero de Ecologistas en Acción, técnico de educación ambiental, nos explica y enseña el crecimiento del bosque de ribera y las modificaciones vertiginosas que produce en el paisaje del río. Recorriendo el sendero del Estajao y el mazón artificial que pretende contener las periódicas avenidas e inundaciones de su llanura natural, podemos ver la diferencia entre el tupido bosque de ribera y los suelos colonizados de frutales y explotaciones de chopo.

También nos explica los problemas faunísticos derivados de la introducción y crecimiento del siluro, una “especie invasora” procedente de los ríos centroeuropeos introducido para la pesca deportiva, que está alterando gravemente algunos de los equilibrios naturales de la fauna autóctona. Mientras nos hacemos la “foto de familia” en la playa de piedras, aparece una de las barcas del Delta, que continua su singladura y su grabación de la vida y los problemas del río.

Volvemos a Alfaro y por la carretera cruzamos de nuevo a la Ribera Navarra hasta Castejón, otro nudo y pueblo ferroviario que se está convirtiendo en pueblo termoeléctrico. En pocos años, desde la liberalización del mercado eléctrico español en 1999, se han construido 3 centrales térmicas de ciclo combinado: 2 de Hidrocantábrico y otra de Iberdrola, que tiene en proyecto otra nueva central. Un compañero de la plataforma de la Ribera Navarra “Térmicas NO” nos cuenta, entre las centrales de Hidrocantábrico y la estación de aforos del Ebro, la lucha que llevan desde hace años contra estas instalaciones, las varias sentencias favorables que han conseguido contra ellas sin eficacia hasta ahora, las fianzas multimillonarias que les exigen para hacer efectivas estas sentencias pendientes,… y también la relación que tienen con las necesidades energéticas del Tren de Alta Velocidad proyectado por la comarca para unir Navarra con la “Y vasca” y el corredor mediterráneo por Zaragoza (“las térmicas son las gasolineras del TAV”) y los problemas añadidos de nuevos tendidos eléctricos de alta tensión, como el que une con la red del Cantábrico a través de Alava-Araba, que ha suscitado una fuerte oposición y que actualmente está paralizado. Nos concentramos primero en la puerta de HC y luego en Iberdrola, con gritos de “el sol es energía y no esta porquería”, “Hipertrola no nos mola”, “ni térmicas ni nucleares, paneles solares”,… Curiosamente, es la tercera vez que vemos el helicóptero de la Guardia Civil sobrevolando uno de nuestros objetivos: primero en Garoña, luego en las térmicas de Arrúbal y hoy en Castejón. ¿Es el sector termoeléctrico un sector estratégico?.

Tras un paseo ciclista por el pueblo, cruzamos el río a la margen izquierda o norte y seguimos por la pista de tierra de la GR-99 en dirección a Tudela. Nuevamente hemos decidido hacer etapa mañanera y llegar a comer a la meta del día. Según la hoja de ruta son sólo 26 km., pero cuando llegamos hacia las 3 de la tarde los cuentakilómetros de algunas bicis marcan entre 45-50 km. Es lo que tienen las vueltas y revueltas, algún despiste de itinerario, sumar las rutas urbanas, etc. etc.

Entramos en Tudela por el puente del Ebro, donde en 1979 en una concentración celebrando el Día internacional contra la energía nuclear, un guardia civil asesinó con un disparo a bocajarro a Gladys del Estal, activista antinuclear y ecologista, sentada en el suelo en protesta por una carga policial previa. También en este caso y lugar algun@s recuperamos una parte de nuestra memoria, que también empieza a ser histórica.

En Tudela, en otro polideportivo, nueva descarga de equipajes, montaje del campamento y cocina de l@s jóvenes, ducha y comida por los alrededores. La adaptación entre la Marcha y el Campamento está siendo magnífica. Aunque en algunos momentos, el exceso de actividades paralelas reivindicativas de la Marcha, limita las posibilidades de una mayor y más profunda convivencia e intercambio. Pero nos pasa también entre l@s más mayores.

Por la tarde, conocemos el ensanche de Tudela paseándolo en una nueva “masa crítica” que finaliza en la Plaza de los Fueros, donde está instalada una mesa informativa y se realiza un acto con la lectura del Manifiesto y el canto coral del himno del Ebro. Una pareja de la Policía Foral, en un exceso de celo o de aburrimiento, solicita permisos y carnés de responsables. Papeles, siempre papeles, la vida del itinerante y la del emigrante tienen un cierto parecido. Desde esta plaza, la gente se desparrama para conocer y tomar algo por el precioso casco antiguo tudelano.

Lunes 18 de julio

ETAPA 9ª CALAHORRA-ALFARO

Las dos columnas parten desde Calahorra y San Adrián para juntarse por caminos diferentes, con una puntualidad británica de 45 minutos de retraso y coincidiendo en hora y lugar en el sendero de Calahorra en uno de los sotos de ribera.

Los sotos son un bosque de ribera, muy abundantes en esta parte del Ebro medio donde florecen en las llanuras de inundación que forman los extensos meandros del río. Originariamente estaban formados por álamos, sauces, y fresnos, junto con otros árboles y arbustos de menor porte. Actualmente, están reducidos a pequeñas manchas que sobreviven entre las explotaciones madereras de chopo que se renuevan en ciclos de corta de 7-8 años. Nos lo explica un compañero de ecologistas de Calahorra, justamente en una parte de la ribera donde acaban de talar un amplio espacio fértil frente a la fresnada, en una zona que forma parte de la Red Natura 2000.

Aprovechaos para intercambiar contactos de gente que está trabajando en distintos lugares de la cuenca y hacer unas denuncias a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Y es que por algo somos Ecologistas en Acción.

Continuamos la ruta “Vive el Ebro” por la margen derecha o sur, dentro de La Rioja, tomando nuevamente la GR 99. Tras un tramo de asfalto volvemos a la pista de tierra que nos conduce hasta Rincón de Soto, entre el curso del río y fértiles campos de frutas, entre el rumor del agua corriente de canales y acequias de regadío.

Un rápido almuerzo en el pueblo y seguimos la ruta por pistas de tierras que serpentean entre frutales y viviendas hasta Alfaro, donde termina la etapa de hoy. Hemos decidido hacer de un tirón la ruta para tener tiempo de descanso y tranquilidad por la tarde.

Y el ambiente, ¿qué tal? Porque habrá que hablar también del ambiente. En general, la valoración oscila entre buena y muy buena. Los principales problemas están en la impuntualidad y lentitud de movimientos en las salidas y paradas. La convivencia es excelente y los problemas de relación que genera una movida tan compleja, tan diversa y numerosa como esta, se resuelven con grandes dosis de solidaridad espontánea. La asamblea de la tarde, en el césped del Paseo de la Florida, entre otras muchas cosas, trasmite esa sensación.

Tras ella, hacemos otra “masa crítica” por las calles de Alfaro, una mini masa que no hace mucho recorrido y nos detenemos a contemplar el magnífico espectáculo de la llegada al atardecer de las decenas de cigüeñas que anidan en tejados de la colegiata.

En la plaza, ante la atenta mirada curiosa de los lugareños, en vez de leer el manifiesto preparamos la coral y volvemos a cantar el Himno del Ebro. Nos aplaudimos.

Domingo 17 de julio

ETAPA 8ª LOGROÑO – CALAHORRA

La noche logroñesa se cerró con una cena y un concierto en la sede de la CNT. A medianoche llego la “columna del Ega” que había hecho la etapa desde Estella-Lizarra hasta Dicastillo, donde habían realizado a la tarde una charla con agricultores que denuncian un proyecto de embalse para regadíos en el área de Montejurra, con aguas bombeadas desde el río Ega.

Así que decidimos que hoy el tema del día sea el agua. Y, precisamente, amanece amenazando lluvia, después de una noche de chubascos. Partimos de Logroño con el cielo encapotado y pronto entramos en Euskal Herria para hacer una ruta que serpentea en la raya entre la Rioja y la Ribera navarra. El primer tramo hasta Mendabia, que teníamos previsto hacer por la pista de la GR99, lo pedaleamos por la carretera, en la margen izquierda o norte del Ebro.

En Mendabia nos encontramos con la fiesta de “los auroros”, una tradición de varios pueblos de la Ribera navarra, donde coros populares se juntan a cantar canciones al amanecer. Hoy se juntan allí “auroros” de varios pueblos que van cantando por las calles y son agasajados con suculentos almuerzos.

A partir de allí y ante la mejora del clima decidimos internarnos por la pista de tierra de la GR 99, que bordea un Ebro que zigzagea en meandros. Una agradable pista llana y de buen firme y unos pocos kilómetros por carretera nos acercan hasta Lodosa, donde llegamos hacia las dos de la tarde. El Ayuntamiento nos ha preparado un recibimiento caluroso, con participación de concejales y el vecindario, la asociación Gurugu, donde varios grupos de música de chavales han actuado en el paseo junto al río. También se han leído sendos comunicados municipales sobre la defensa del medio ambiente y la denuncia del maltrato de género, además de nuestro propio Manifiesto “Vive el Ebro” y nos han invitado a comer en las campas.

Por la tarde, pasamos a la margen derecha del Ebro y seguimos su curso por la pista de tierra hasta llegar a Sartaguda. Subimos al pueblo y nos reagrupamos para realizar un sencillo acto en el “Parque de la Memoria -Memoriaren Parkea”. Sartaguda fue uno de los municipios de la ribera navarra que más sufrió la represión de las fuerzas fascistas en la Guerra Civil de 1936-1939. Durante décadas se le conoció como “el pueblo de las viudas”. Esta vez el acto tal vez no sea estrictamente ambiental, pero quienes apostamos por el “ecologismo social” estamos obligad@s también a mantener la memoria de quienes antes lucharon por la libertad y por ese otro mundo posible y libre que ansiamos. Recordamos, de igual forma, el trabajo de recuperación de la memoria histórica de familiares y amig@s que han hecho posible este Parque y un ingente trabajo de recuerdo.

Volvemos a la margen derecha del río, de nuevo en la Rioja, y seguimos por pistas hasta Calahorra. Primero por la GR 99 y más adelante junto al canal de Lodosa. Es la tarde de los pinchazos y hasta la muchachada del campamento de verano de Ecologistas en Acción, que nos acompaña, tiene la oportunidad de hacer sus primeros pinitos en reparación de bicis y cambios de ruedas.

Una vez en esta ciudad bimilenaria, damos un paseo ciclista urbano por sus calles y cenamos invitad@s por l@s compas de Ecologistas en Acción de Calahorra. Nos repartimos a dormir entre el albergue de Calahorra y el Polideportivo de San Adrián, a escasos 4 kilómetros, pueblo navarro que esta también participando en el proyecto “Poblaciones en transición”.

Sábado 16 de julio

ETAPA 7ª LOGROÑO-ARRUBAL-LOGROÑO

Hoy nos quedamos en Logroño, pero también hay actividades reivindicativas preparadas.

La Marcha Vive el Ebro parte por la mañana sin prisas por la margen derecha o sur del Ebro hacía Argoncillo para llegar hasta la central térmica de Arrubal. A sus puertas realizamos un acto simbólico de cierre, para denunciar la contribución de estas termoeléctricas al cambio climático y el incremento continuado de consumo energético que alimentan.

Volvemos hasta Argoncillo a comer y bañarnos en la confluencia del río Iregua con el Ebro y en la estación ferroviaria reivindicamos una vez más la consigna “bici+tren”, la necesidad de normas más flexibles para hacer compatibles estos dos sistemas de transporte y la urgencia de mejorar, en general, los transportes ferroviarios como alternativa de movilidad sostenible.

De vuelta a la capital, conducidos siempre por Logroño en bici-Ecologistas en Acción nos acercamos hasta la orilla del Ebro (la Playa) para disfrutar de un refrigerio, una batukada, un baño en las piscinas… un relajo para “tanta tensión”. Es duro esto de vivir sin prisas y en calma.

Y para terminar el día, cena vegetariana en la CNT y fiesta.

Hoy ha llegado a la marcha el campamento de “Ecologistillas” en Acción, una iniciativa que organizamos anualmente con peques y adolescentes para compartir una parte del verano, conviviendo y practicando la idea de que es posible divertirse, ser felices y vivir prescindiendo de mucho de los superfluo de nuestra cotidianeidad y haciendo aflorar la creatividad y otros valores que llevamos dentro. O sea, menos para vivir mejor. Este año lo harán compartiendo una semana en la marcha del Ebro y gozando otra semana en el entorno de Jaca.

También hoy, algunos nos hemos acercado hasta Peregrina (Guadalajara) donde nuestro compañero y amigo Ramón Fernández Durán nos había dejado preparada una fiesta, antes de morir a principios del pasado mes de mayo. Hemos cantando con otr@s much@s compañer@s (también “Soy minero” de Antonio Molina ¿cómo no?) y hemos dejado nuestro saludo:

“Un saludo desde el Ebro. Como sabéis, Ecologistas en Acción, con otros colectivos sociales, como siempre tejiendo redes como le gustaba a Ramón, estamos bajando el Ebro en bicicleta. Para recordar las amenazas del cambio climático y las múltiples agresiones locales que sufre la ribera del río Ebro y su cuenca. Y recordar también que hay una alternativa posible y sostenible: el decrecimiento. En estos momentos estamos en Logroño, desde donde hemos venido algun@s a compartir esta fiesta y traeros un recuerdo. Porque sabemos que Ramón también está con nosotr@s, bajando el Ebro, hacía el Mediterráneo y hacía el futuro”.

Viernes 15 de julio

ETAPA 6ª BAÑOS DEL EBRO-LOGROÑO

La Marcha sigue viviendo el Ebro.

Hoy hemos despertado con la noticia de la sentencia de la Audiencia Nacional que confirma la decisión del Gobierno, tomada en 2009, de conceder a la central nuclear de Garoña una última prórroga de cuatro años orientada al cierre en 2013. Aunque no es la confirmación de cierre de Garoña, sometido todavía a numerosas incertidumbres (el recurso al Tribunal Supremo, la posible revocación por otro Gobierno…) nos felicitamos por la positiva y esperanzadora expectativa que supone, en un improvisado acto antes de la partida.

Hoy el recorrido ciclista sigue en casi todo su itinerario la ruta de la GR 99 en su tramo, entre Araba y La Rioja, por una pista de buen firme que combina asfalto y tierra.

Partiendo de Baños de Ebro por la margen izquierda, al norte del río, es un continuo “sube y baja” entre viñedos, que se nos hace un durito “rompepiernas” hasta llegar al El Ciego. Hacemos una parada de avituallamiento y visita a este pueblo histórico.

A partir de allí la ruta discurre más próxima al río, llaneando suavemente hasta la Puebla de Labarca donde cruzamos el puente del Ebro para pasar a su margen derecha: de la Comunidad Autónoma Vasca a La Rioja. Paramos a comer en la ermita de Nª Sª del Carmen, a la entrada de Fuenmayos.

Después de comer la gente se reparte a la sombra de los árboles entre la siesta y una improvisada asamblea para comentar los avatares de la marcha e intercambiar idea para mejorar algunos aspectos de la organización.

Luego seguimos por la pista que llanea hasta el salto y más allá el pueblo de El Cortijo. Una larga pendiente en pista de tierra nos conduce hasta el Mirador del Ebro, donde un compañero de Ecologistas en Acción de La Rioja nos da una pequeña e interesante charla sobre “interpretación paisajística”: la evolución geológica de La Rioja conformando “una bañera” entre las sierras de Cantabria al norte y la cordillera Ibérica (las sierras de la Demanda y los Cameros al sur), la evolución del paisaje y los usos del territorio, la interrelación entre el medio natural y la actividad humana… unas ideas que ilustra la excelente panorámica que contemplamos desde el Mirador.

Al llegar a Logroño nos reciben compañer@s de Logroño en Bici-Ecologistas en Acción, algunos de los cuales nos han guiado desde la entrada en La Rioja por Haro. Nos acercamos hasta la plaza de la Catedral, donde iniciamos la “mas crítica”, un recorrido urbano callejeando por las avenidas y las calles de la ciudad, que los ciclistas urbanos realizan periódicamente en esta y otras ciudades, para reivindicar el uso de la bici como medio de transporte urbano, la convivencia en la ciudad medidas de tráfico calmado y compartido y la movilidad sostenible.

Nos acercamos hasta el parque y pasarela peatonal del Ebro a recibir a las barcas y canoas que llegan surcando el río, para hacerles un recibimiento cálido y estrenar el “himno del Ebro” que hemos compuesto en la marcha y ensayado por vez primera en Haro..

De vuelta al casco viejo, la “masa crítica” se reparte entre quienes van al polideportivo para la descarga de mochilas y materiales y la ducha, y quienes se apuntan al “bici-tapeo” por las callejas del casco.

Jueves 14 de julio

ETAPA 5ª MIRANDA DE EBRO-BAÑOS DE EBRO

Miranda ha sido tradicionalmente un nudo de comunicaciones ferroviarias. Una vieja máquina de tren lo recuerda en un cruce de calles por donde salimos a iniciar la ruta. Así que aprovechamos para “ocuparla” y hacemos unas fotos al grito de “Tren si, AVE no” y “No al Tren de Alta Ferocidad”.

Dejamos Miranda por la carretera local de la margen derecha del Ebro que atraviesa Ircio y dejando atrás Castilla y León entra en La Rioja. Allí en el mismo borde de las Conchas de Haro, un verdadero monumento natural que hace de puerta de entrada al Ebro en La Rioja, nos recibe la cantera de “Ofitas de San Felices” frente a la que nos hacemos una “foto de familia” como gesto simbólico de denuncia y reivindicación.

Entramos en el paisaje casi de monocultivo del viñedo y llegamos a una de las capitales vitivinícolas de La Rioja: Haro. Un paseo urbano por la villa, que despierta el interés y curiosidad de los paseantes, nos conduce a la Plaza del Ayuntamiento donde realizamos un pequeño acto: el saludo de l@s compañer@s de Ecologistas en Acción de La Rioja, la lectura del Manifiesto Vive el Ebro, para que no se nos olvide a los que estamos, y unas palabras de denuncia del proyecto de campo de golf de Haro, con sus 1500 viviendas, y otros proyectos golfísticos de La Rioja – Rioja y La Rioja alavesa, donde se combina especulación urbanística y corrupción municipal. Aprovechamos para echar unos vinos por la Herradura y comprar suministros y viandas.

Retornamos al camino del Ebro. Hoy casi siempre por las pistas y sendas de la GR 99. Seguimos los meandros que hace el río en su paso por las primeras llanuras riojanas. Y por tierras de viñedo entre La Rioja y Euskadi llegamos a San Vicente de la Sonsierra.

En la GR 99 observamos varios ejemplos de la invasión sin control de los caminos tradicionales rurales e incluso las servidumbres de paso en las riberas del río para roturar ilegalmente nuevas tierras.

San Vicente es uno de esos pueblos-miradores situados sobre colinas con hermosas vistas a las planicies riojanas y a la Sierra de Cantabria. Allí comemos en la plaza y retornamos a la pista que sigue entre viñedos muy cerca del río hasta Baños de Ebro, un pequeño pueblo alavés, donde vamos a dormir.

Por el camino un derrape en una pendiente de tierra y piedrilla nos deja un lesionado. Nada grave: raspaduras y contusiones varias que limpiamos con abundante ración de betadine. El primer accidente notable de bicicleta, aunque llevamos varias caídas.

Las barcas han navegado un tramo del río hasta las Conchas de Haro y por la tarde una larga singladura hasta el puente de San Vicente de la Sonsierra, donde han atracado bien entrada la noche y donde mañana esperan grabar imágenes para el documental sobre el Ebro que llevan filmando desde Fontibre.

Miércoles 13 de julio

ETAPA 4ª TRESPADERNE – MIRANDA DEL EBRO

Hoy era el día antinuclear de la marcha. O mejor, el primer día antinuclear, porque Garoña no es la única central nuclear que se refrigera con las aguas del Ebro.

Zarpamos de Traspaderne sobre las 9:30 de la mañana. Nuevamente con amenaza de lluvia, que pronto hace aparición con un fuerte aguacero, aunque solo nos mojará intermitentemente en la mañana. Buscando la confluencia entre el Ebro y el Nela, uno de los principales ríos de las Merindades burgalesas, pasamos junto a Cillaperlata y después de un pequeño tramo de pista llegamos a Frías.

En esta hermosa villa tradicional, con un castillo medieval colgado sobre un roquedo, nos reciben con un acto de cierre local de campaña “ciudades en transición” que se ha venido desarrollando en las semanas precedentes, para recordar las amenazas del cambio climático y la necesidad de otro modo de vida posible y sostenible.

Aunque miran con el escepticismo de siempre, a los habitantes de lugar no les sorprenden las banderas antinucleares, que periódicamente llenan el pueblo coincidiendo con la marcha antinuclear anual contra Garoña.

Descendemos de nuevo hacia el Ebro, que cruzamos junto al viejo puente medieval con portada arqueada en su centro, y seguimos hasta Quintana Martín Galíndez, capital administrativa del valle de Tobalina, el sitio de la central nuclear de Garoña. Allí se está celebrando una reunión de alcaldes de AMAC (Asociación de Municipios Afectados por Centrales Nucleares) para debatir sus cosas: riesgos por prebendas, contaminación por subvenciones… o sea, como sacar un poco de provecho económico del sector nuclear por los graves riesgos e impactos que soportamos.

Improvisamos una breve concentración de denuncia frente a la reunión y seguimos a lo nuestro. A pedalear en pelotón hasta la central nuclear de Santa María de Garoña, apenas a 5 km, donde la Coordinadora contra Garoña ha preparado un acto simbólico exigiendo el cierre inmediato de la central nuclear, sin llegar al 2013, cuando caduca su última prórroga. Se realiza una parodia de simulacro de accidente y evacuación nuclear yse recuerda que Garoña además de la central más vieja del Estado español es hermana gemela de uno de os reactores que reventó en Fukushima.

También estaba prevista la confluencia de las barcas surcando el río. Pero unos centenares de metros antes son abordadas por la Guardia Civil que impide que naveguen con la pancarta de “Viu L´Ebre” y llegan finalmente cuando ha terminado el acto antinuclear.

Abandonamos el hermoso valle de Tobalina por el desfiladero de Sobrón, aún majestuoso en sus laderas rebosantes de vegetación y sus acantilados colgantes, pese a la destrucción parcial de sus partes más bajs, provocada por el embalse creado para garantizar permanencia de caudal de refrigeración para la central.

Y en el mismo desfiladero entramos en Euskal Herria, otro pueblo bañado por el Ebro. Paramos a comer en Sobrón, cerca de la presa del embalse, y por la tarde seguimos por la margen izquierda hasta Puentelarrán, donde cruzamos a la margen derecha y de nuevo a la provincia de Burgos. Nos acercamos por ella hasta Miranda de Ebro, lo hacemos por allí para disfrutar de un itinerario más tranquilo, pero no olvidamos la denuncia del polo químico de Lantaron que vemos en las tierras alavesas al otro lado del río, ni el proyecto de central térmica planteada para Lantaron y, por ahora, desechado.

Como tampoco olvidamos en nuestro paseo urbano por Miranda de Ebro, el enorme impacto ambiental sobre el Ebro y sobre la salud de la ciudadanía, del desmesurado desarrollo industrial padecido por este municipio en las décadas recientes y que hoy continúa.

El recibimiento nos lo prepara la “asamblea de indignados” o del 15-M, bajo cuya carpa compartimos una sesión de intercambio de ideas y experiencias. Así es como entendemos y practicamos el “ecologismo social”.

Martes 12 de julio

ETAPA 3ª ESCALADA-TRESPADERNE

El agua nos ha calado hoy hasta los huesos, pero no ha impedido hacer esta hermosísima etapa –más paisajística que reivindicativa-, ni nos ha aguado la fiesta.

La gente se reparte entre las dos rutas alternativas previstas, aunque la opción mayoritaria es la de seguir por senderos y pistas que discurre más próxima al río.

L@s de carretera salen de los cañones de Quintanilla-Escalada y tras una larga pero suave pendiente ascienden a los páramos, desde donde puede contemplarse los tajos y valles que abren en la comarca del Ebro y sus afluentes. Y luego descender por Ailanes y Arreba hasta la orilla del río Ebro en Cidad donde se junta con la otra columna.

Siguiendo la GR 9 desde Escalada, la pista nos lleva a Quintanilla donde cruzamos por la margen izquierda, para seguir hasta la central hidroeléctrica alimentada por un canal paralelo en pleno centro de los cañones del Ebro. Allí la pista se convierte en una senda que camina junto al río en medio de los bosques ribereños de arbolado y matorrales. Los primeros chaparrones empiezan a calar a los pelotones.

Desde Pesquera de Ebro se continua por carreteras locales hasta Tubilleja donde el río se vuelva a encajonar en el desfiladero de los Tornos. En la minúscula aldea de Tudanga volvemos a entrar en la senda que avanza pegada al río. Una subida pedregrosa donde hay que cargar la bici al hombro nos permite acceder a un mirador natural desde donde se disfruta una hermosa vista del río y los tornos. El descenso por otra pedregosa senda nos conduce a Cidad, donde se juntan las dos columnas. Los sucesivos chaparrones continúan mojando a los pelotones, incluido el tercero, el de l@s peques, que viene detrás disfrutando del paisaje, las sendas y el río.

A partir de Cidad se entra en el Valle de Manzanedo, más abierto y que se recorre por una buena carretera local paralela al río. En Incinillas, el Ebro gira 90 grados a la derecha y abre el desfiladero de los Hocinos, otro espectacular cañón que llega hasta Valdenoceda. Un nuevo giro, ahora a la izquierda, hacia el este, nos introduce en la Merindad de Valdivielso. En Puente Arenas de Ebro, el pelotón principal hace parada de comer (y secarse).

La ruta continúa por la carretera comarcal de la margen izquierda, al norte del río, más suave y menos transitada hasta Cereceda.

El Ebro, que hasta aquí ha bajado raudo y caudaloso, se estanca en el pequeño embalse de Cereceda, desde donde entuban la mayor parte de su caudal para turbinarlo aguas abajo en la central hidroeléctrica de Trespaderne. De esta forma, atraviesa el desfiladero de la Horadada con un caudal mínimo y sin respeto a los caudales ecológicos.

Nosotr@s atravesamos también la Horadada para llegar a Trespaderne, donde se juntan el Ebro y el río Nelo y donde dormimos en el pabellón-polideportivo.

Lunes 11 de julio

ETAPA 2ª POLIENTES – ESCALADA

Hoy hemos entrado en uno de los paisajes más espectaculares y probablemente más hermosos del curso del Ebro. Aunque la hermosura de los paisajes es cuestión sometida a gustos, y su variedad es una de sus mayores riquezas -como más adelante tendremos oportunidad de comprobar- los Cañones del Ebro en su confluencia con el río Rudrón, también encajonado, son de esos lugares que suscitan admiración unánime.

Hoy hemos entrado en ellos. Y también en Burgos y el tramo castellano-leonés del Alto Ebro.

La acción de ayer de cierre de la verbena, con dos enmascarados estilo Fukushima enarbolando la pancarta “Viu l’Ebre” en el escenario de la plaza, no ha impedido que se madrugue como todos los días. Pero tras el desayuno escolar, último detalle de l@s compas de Cantabria, el retraso de salida se ha acumulado más de una hora. Es lo que tiene anunciar una etapa corta y tranquila. Por fin, salimos de Polientes a recorrer los últimos pueblos de Valderredible y de Cantabria. Lo hacemos por la margen derecha o parte sur del Ebro, combinando pista y carreteras locales. Tras pasar Arenillas nos detenemos a visitar la colegiata románica en San Martín de Elines y en Villaescusa pasamos a la margen derecha. No nos da tiempo a visitar las ermitas rupestres que se ubican principalmente en la margen izquierda, pero es que el tiempo pone sus límites.

Los primeros meandros serpenteantes entre los acantilados de los cañones nos llevan hasta Orbaneja, con una exuberante cascada formada por el manantial que surge de una cueva y que más abajo alimenta al Ebro. Y una vista privilegiada sobre los farallones que culminan en unas rocas esculturales que semejan las almenas de un castillo natural.

Poco después en Escalada finaliza la etapa, pero no el día. Tras la comida junto al río y la asamblea de organización, la gente se desperdiga entre las varias excursiones posibles por los alrededores. Especialmente hasta Valdelateja a contemplar desde arriba la confluencia entre los cañones del Ebro y el Rudrón y a Orbaneja a disfrutar de un baño en las frías y celestes aguas de las pozas que alimenta la cascada.

Las “barcas del Delta” siguen surcando los tramos más navegables del río y hoy lo han hecho entre Orbaneja y Escalada.

Dormiremos repartid@s entre las instalaciones de una moderna escuela y sus jardines y las campas de la ribera del Ebro.

El Ebro es todavía en estas comarcas un río fuerte y vivo. Se alimenta de las aguas que sueltan desde el pantano de Arija y algunos de los afluentes que hemos ido cruzando en un paisaje montañoso y de nieves invernales: el Hijar, el Polla, el Mardancho y otros arroyos. Y mañana el Rudrón.

Gentes de la zona nos dicen que baja con mucho caudal para esta época. Probablemente porque sea más rentable ahora la producción hidroeléctrica que el almacenamiento para eventuales regadíos, que como se ha visto también en otros pantanos están siendo más deficitarios de lo que previeron sus cuantiosas inversiones.

Por lo demás, sus aguas bajan limpias y la frondosa vegetación ribereña está en buen estado de conservación, aunque con algunas explotaciones forestales choperas.

Domingo 10 de julio

ETAPA 1ª REINOSA-POLIENTES

Ya estamos pedaleando junto al Ebro. Todavía en Cantabria, hoy hemos llegado a Polientes. Ayer el día tuvo un magnífico final, gracias a l@s compañer@s cántabros que se han dejado el pellejo y algunos nervios en organizarnos unos agradables días. Hasta de director de coreografía nos pusieron para el concierto-verbena de “Los Castos”, que como su propio nombre indica hacen música latinoamericana.

Las barcas del Delta y el pelotón ciclista hemos partido junt@s del puente del lavadero en Reinosa, a las 10 y media de la mañana.

La ruta bordea la lengua suroeste del Pantano del Arija, el primero de los grandes embalses que “regulan” la cuenca del Ebro. En un sube y baja de pequeñas colinas llegamos a Arroyo donde desagua la presa y comenzamos a ver un río vivo y natural. Estos días el desagüe es notorio y el caudal apreciable. Enfilamos el primer cañón natural del Alto Ebro, pero pronto la carretera se separa del río para subir a la parte alta del Cañón en una larga y dura cuesta que nos lleva al Santuario de Montesclaros. No tiene nombre, pero es nuestro primer puerto que la gente hace con animosidad.

Luego una larga, suave y espectacular bajada entre un bosque de roble cantábrico nos lleva al valle más ancho que abre el río Polla, en el municipio de Valdeprado del Río. Cerca de su final nos detenemos a ver el “Molino de la Fábrica de Arcer”. Uno de los múltiples molinos de rodezno que en el Polla utilizan la energía hidraúlica y renovable del río para transformar el cereal en harina: 20 molinos en 8 kilómetros de río en Reocín de los Molinos. Este es el molino maquilero, donde se molía el cereal a cambio de la maquila, un pago en especie por el servicio que duró hasta los años 60 del pasado siglo. Sus moradores nos lo enseñan y explican y nos animan a seguir la ruta.

Segimos descendiendo río abajo hasta Bárcena del Ebro donde el río Polla desagua al Ebro y comienza el municipio y el valle de Valderrible. Allí comemos en una campa junto al Ebro y duplicamos la sesión prevista del Big Jump, una acción internacional convocada para hoy en defensa del agua y de los ríos. L@s más animos@s se lanzan a las frías y bravas aguas, antes y después de la comida campestre. Pancartas incluidas, claro.

Y otra vez sin siesta, continuamos descendiendo junto al río. Atravesamos la pequeña lengua de tierra que hace que el Ebro sea también un río palentino y a la tarde llegamos a Polientes, capitalidad del municipio y del Valle de Valderrible, aún en Cantabria.

Aquí nos espera la “Fiesta del Emigrante”. No es una fiesta de interculturalidad, como algun@s podrían pensar. Es más bien para recordar que “tod@s somos inmigrantes”. Como las fiestas patronales principales son en invierno, en un pueblo que se despobló en las alcadas de emigración del siglo XX, por eso l@s que se fueron organizan una fiesta veraniega de recuerdo. A la llegada biciclista, nos recibe el olor de la docena de pucheras que están cociéndose en la plaza y que el Ayuntamiento nos invita a compartir en una popular “olla ferroviaria”.

Las barcas del Delta también llega a Polientes después de navegar algunos tramos de río con bastantes dificultades, tanto que incluso las barcas volcaron, los compas se mojaron y algunos objetos personales se perdieron. Por suerte, el cámara consiguió salvar la grabación del descenso por el Ebro. ¡Menos mal!

La crónica de la etapa no olvida el “parte de sucesos” que han comenzado a sembrar la marcha con algunos, aunque poco, pinchazos y averías eficazmente reparadas por algun@s buen@s mecánic@s; alguien que tiene que coger en marcha el coche que otra persona se ha dejado sin freno de mano y se hace una pequeña brecha en la cabeza (pero tenemos buen@s médic@s del servicio público de salud), también hay quien tiene que lanzarse a sacar del río a un perrito que antes de que las bravas corrientes se lo lleven hasta el próximo embalse… en fin, las anécdotas clásicas del turismo de aventura y sostenible. Y reivindicativo, o sea, “VIVE EL EBRO”.

Sábado 9 de julio

ETAPA PRÓLOGO REINOSA-FONTIBRE-REINOSA

Por fin, la Marcha “Vive el Ebro” pedalea hacia el Delta. Pedalea, camina y navega aguas abajo del Ebro.

A las 10 de la mañana, con una puntualidad asombrosa y una climatología incierta, desde la Plaza del Ayuntamiento de Reinosa y tras la foto de familia, una treintena de caminantes han partido río arriba a buscar las fuentes del Ebro. Una hora después lo hacían cerca de un centenar de bicicletas.

El Ebro nace en Fontibre, cerca de Reinosa, como estudiamos los más veteranos. En realidad, en un pueblo del municipio de la Hermandad de Campoo de Suso. Allí en una surgencia rodeada de árboles, con un sencillo y emotivo acto hemos dado comienzo a la Marcha “Vive el Ebro”: con la lectura de un manifiesto, una breve explicación del por qué y el cómo de esta iniciativa y unas palabras de Ecologistas en Acción de Cantabria contando los principales problemas ambientales del río.

También hemos recogido las primeras muestras de sedimentos del río que iremos acumulando en todo el recorrido para verterlos en el Delta como reivindicación de la vida por el Delta y por un río que sufre.

Y el saludo de los compañeros de la Plataforma de Defensa del Delta del Ebro que han botado dos barcas tradicionales de navegación por el río, de quilla plana, con las que nos acompañarán en estos 21 días de singladura, no exenta de obstáculos. Pronto se han estrenado: una pequeña represa, la primera de los 2.350 azudes y los 109 embalses que impiden el flujo natural del agua en toda la cuenca y con las que el ser humano ha intentado domar el río.

Mientras que los caminantes iban conociendo el río en el Centro de Interpretación del Nacimiento del Ebro, los ciclistas hemos recorrido algunos pueblos de la Hermandad de Campoo de Suso (Villacantid, Barrio, Entrambaraguas…) para volver a reagruparnos en Fontibre a degustar una “olla montañesa”.

Casi sin tiempo de siestear, la columna ciclista ha seguido pedaleando río abajo por pueblecitos y pistas buscando, cerca de Reinosa, una poza de agua en el hueco de una antigua explotación minera. La excusa era que a l@s niñ@s les vendría bien un lugar de baño. Sin embargo, el llenazo en la piscina natural ha dejado al descubierto que era sólo eso, una excusa.

Atravesamos de nuevo Reinosa y nos dirigimos a Matamorosa, a la estación de aforos del río Hijar, el primer afluente de importancia del Ebro. Hay quien dice, lugareños y otros estudiosos, que en realidad este debía ser el nombre del Ebro, por su mayor caudal e importancia. Cuando lo hemos cruzado esta mañana un par de veces así lo parecía. En Matamorosa del Hijar se hace casi subterráneo y se convierte en un arroyo discontinuo. Pero no es todo el año así. De hecho, en muchas ocasiones el cauce canalizado de 27 metros se queda escaso para contener sus avenidas y el riesgo de inundaciones está siempre presente. Son las consecuencias de ocupar y urbanizar las llanuras de inundación naturales. Como ocurrirá más abajo en las explanadas de relleno de la siderurgia (con escoria de fundición cargadas de metales pesados) y en el barrio de Vista Alegre. Un compañero ambiental de la Confederación Hidrográfica nos lo explica “in situ”.

Las barcas han tenido que salir del Ebro interrumpido por alambradas, pastizales y rellenos… pero, finalmente, entran navegando en Reinosa.

Nos reagrupamos y retornamos a Reinosa a buscar la ducha y un merecido descanso. Nos espera la proyección del documental “Donde aprendimos a vivir”, el concierto de Los Castos y unas horas de confraternización.

Mañana seguimos hacia Valderrible.




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