Aire sucio en Granada

Nube tóxica en municipios granadinos

Ecologistas en Acción denuncia ante la opinión pública el engaño a la ciudadanía con respecto a la calidad del aire que respiramos

La colocación de las casetas para su medición está pensada para que nunca tengamos datos de peligrosidad del aire que respiramos.

En primer lugar queremos destacar la hipocresía de las administraciones responsables de vigilar la calidad del aire que respiramos en Granada, ya que la colocación de las casetas de medición está pensada para que los datos obtenidos sean en zonas de bajo nivel de contaminación, que hacen extensibles a toda la ciudad. Una en un polígono universitario (Cartuja) en zona casi boscosa y lindando con el monte que ya sube sin trabas hasta el Parque de Huétor. Otra –antes situada dentro de los extensos jardines universitarios de Fuentenueva y cambiada a causa de las obras del metro- situada en la ciudad deportiva de Armilla, lindante con miles de hectáreas de vega. Otra (la estación Norte) situada en la Avenida Luis Miranda Dávalos, espaciosa, con poca población y una densidad de tráfico que ya quisiéramos en el centro de la ciudad.

Lo más aberrante, y que demuestra la intencionalidad de engañar a la ciudadanía, es que los datos que aparecen en tiempo real en el panel de Puerta Real, pleno centro de Granada y lugar de paso casi obligado para todo el mundo -lo que hace que esa información la vean miles de ciudadanos diariamente- son recogidos en la estación Norte (Miranda Dávalos), lugar cuya contaminación es bastante menor que en Puerta Real.

Pero una vez reconocida la mala calidad del aire que respiramos, la Junta de Andalucía presenta una serie de propuestas para solucionar el problema. Propuestas que, de no tratarse de un asunto tan serio para muchos miles de personas que sufren esta atmósfera irrespirable, pensaríamos que se trata de un guión para una película de los hermanos Marx.

Las medidas que se proponen en este Plan son muy variadas y demuestran la “calidad y seriedad” del trabajo realizado y que ahora nos presentan.

Proponen actuaciones de aumento de la capacidad viaria metropolitana en los tramos de mayor concentración de demanda. No se comprende esto. Si aceptamos que es este tráfico el causante de la contaminación, no podemos adaptar las vías para que se mantenga e incluso aumente. Si atendemos a la demanda del tráfico nunca solucionaremos el problema.

Proponen la creación de grandes distribuidores metropolitanos, que constituyan una alternativa a viarios existentes ya congestionados, sirvan para articular las coronas metropolitanas exteriores y canalicen grandes volúmenes de tráficos de paso, especialmente de vehículos pesados.

Proponen, aunque parezca de risa, impulsar el transporte ferroviario y el incremento de su participación en el reparto modal, tanto en el transporte de mercancías como en el de viajeros. Se olvidan que han apostado por el AVE en contra de cualquier criterio sostenible de ferrocarril.

Proponen la creación de aparcamientos públicos en centros urbanos. ¡Todavía más! Se han cargado casi todas las plazas de Granada para enterrar coches y aún piden más.

Está demostrado que aparcamientos en lo centros urbanos son una llamada al tráfico matando la calidad de vida y polucionando la ciudad.

Proponen fomentar el comercio tradicional de proximidad y estamos totalmente de acuerdo, aunque no sabemos cómo se casa esto con la política de grandes superficies en que está inmersa nuestra ciudad.

Ya que proponen como medida para reducir la contaminación el reducir la velocidad del tráfico en el centro, -tráfico ya se ha pronunciado sobre el tema- nuestra propuesta es que la calzada sea compartida totalmente con bicicletas. Esto hará reducir la velocidad totalmente, se ahorra en nuevas infraestructuras y se aumenta la seguridad de los ciclistas.

También proponen una serie de infraestructuras como Plan para la mejora de la Calidad del Aire. De ellas unas están ya realizadas y otras están en fase de proyecto contando además con una gran contestación social. Con las propuestas de la administración que exponemos a continuación – no todas- comprobaremos la opinión que tienen nuestros gobernantes del nivel de inteligencia de los ciudadanos.

1.- Reforma en el barrio de Los Vergeles que da lugar a la continuidad de este eje viario para, a través de Bola de Oro y de una calle en las faldas del Serrallo, conectar con la carretera de la Sierra. Ya se hizo lo principal de esta infraestructura, el puente sobre el río Genil en la Bola de Oro con una importante confrontación vecinal. Ya el barrio, antes tranquilo y de aires limpios, goza de los mismos “privilegios” que el resto de Granada.

2.- Cinturón de aparcamientos periféricos (zona Talleres de Renfe, Mondragones, Los Cármenes, Albaicín, polideportivo Aynadamar, peñón del tigre, Hípica, junto al Palacio de Deportes, Colegio Escolapios, monasterio de San Jerónimo, Glorieta del Arabial y en Camino de Ronda). Esta propuesta está lanzada a voleo, al puro azar, o no saben de lo que hablan. Esta política de aparcamientos supone atraer a más coches a zonas ya saturadas de vehículos con el señuelo de la posibilidad de aparcar, y a pesar de que los Cármenes, Escolapios, San Jerónimo, ya están hechos, obvian que otros no se pueden realizar ya que se trata de zonas BIC con su correspondiente perímetro de protección que no permite estas actuaciones (Albaicín y Peñón del Tigre).

3.- Creación de varios puntos de unión entre la Segunda Circunvalación y la actual. Más de lo mismo y no se escarmienta. Si ya esta primera circunvalación se ha revelado como un fracaso y supuso en su momento una destrucción de una gran parte de la Vega de Granada, esta propuesta será igual de inútil para mejorar la movilidad y supondrá un golpe de gracia para la vega granadina.

4.- Potenciar la carretera que enlaza el Sacromonte con Murcia, rodeando la Abadía por el Norte y el Este. Una aberración. Haría desaparecer el Sacromonte, el impacto desde la Alhambra sería impresionante y sabemos que Cultura no permitirá eso. Además la oposición de la ciudad (incluidos habitantes del barrio) es total. (¿Quién se imagina ir de Plaza Nueva al Sacromonte pasando por el Fargue?)

5.- Distribuidor Sur. La carretera a ninguna parte. No tiene ningún sentido y no logrará nunca lo que prometen, peor aún, supondrá trasladar un tapón de tráfico de lugar, se perderán para siempre 50 hectáreas de la mejor vega bajo el asfalto y servidumbres y dejará más hectáreas aún a disposición de los carroñeros urbanísticos que presionan por esta obra.

6.- Ronda Este. La sinrazón llevada al extremo. Kilómetros de autovía a razón de 13 millones de euros el kilómetro (récord de récord) para aumentar las distancias de los desplazamientos a una mínima parte de la población. Además atraviesa zona de protección del BIC de la Alhambra.

7.- Desdoblamiento A-395, carretera a Sierra Nevada a la altura de Cenes de la Vega. Destrucción de lo poquito que queda de vega junto al Genil para dar más velocidad para llegar a la carretera de Sierra Nevada de un solo carril, en cuesta y con prohibición de adelantar en cuatro km. Para ir a la Sierra no tiene sentido. La propuesta de que sea acceso a nuevas urbanizaciones que se construyan en los pueblecitos del valle -nuevas ciudades dormitorio, dice el proyecto- es macabra, ya que, por una parte, sería cargarse la calidad de vida de que disfrutan ahora estos pueblos y, por otra, supone lo contrario de lo que se dice que se pretende con esta infraestructura para mejorar la calidad del aire, ya que supondría forzar a miles de personas a utilizar coches con la consiguiente emisión de gases.

Hay otras propuestas para mejorar la calidad del aire en Granada y su área metropolitana, que realmente destacan por su elaboración “esmerada y difícil”.

Una, la aplicación del Código Técnico de la Edificación en nueva construcción y rehabilitación de edificios.

Otra, la aplicación del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios en nueva construcción y rehabilitación de edificios.

Realmente no sabemos si los redactores del plan hablan en serio o se están burlando de los ciudadanos. La primera de estas normativas entró en vigor hace 5 años (marzo 2006) y la segunda hace más de tres y medio (agosto 2007) así que, se supone, que se ha debido de estar aplicando esta normativa desde entonces y no tiene sentido insistir sobre ella en estas propuestas, ya que es algo que debe ser lo habitual. ¿O no?.

El tema de Inversiones nos dice realmente de qué va este Plan de Calidad:

Medio ambiente aporta una pequeña cantidad, para seguir con su maquinaria de medida y manipulación de los datos, que no llega al millón de euros (en el período 2010-2015, es de 948.963,62 €)

La Consejería de Obras Públicas y Vivienda para el Plan de Mejora de la Calidad del Aire de la Aglomeración de Granada y Área Metropolitana en el período 2010-2015, corresponde casi en su totalidad a proyectos englobados dentro del Plan M.A.S. C.E.R.C.A., y asciende a 623.410.000,00 €. Puras infraestructuras ya planeadas que nada tienen que ver con la mejora de la calidad del aire.

Y la inversión prevista por los Ayuntamientos de los municipios afectados por el Plan de Mejora de la Calidad del Aire de la Aglomeración de Granada y Área Metropolitana en el período 2010-2015, es de 92.100,00 €. Se ve perfectamente que seguiremos chupando aire contaminado por los siglos de los siglos.

Resumiendo. No es haciendo más infraestructuras para facilitar el tráfico y su velocidad, como se mejora la calidad del aire. No es arrasando con miles de hectáreas de suelo de cultivo de gran valor y sumidero natural de CO2 y de otros gases tóxicos, como se va a mejorar la calidad del aire.

Teniendo en cuenta la información que llega al ciudadano (incumpliendo la normativa europea) y las propuestas que se presentan (totalmente inadecuadas y muchas de ellas fuera de lugar) tenemos la completa seguridad de que no se va a solucionar en absoluto -y por muchos años- el problema de la calidad del aire en la ciudad de Granada.