ColomVía

Un viaje a través de la resistencia civil en Colombia.

Ecologistas en Acción de Huesca y Colectivo Mambrú - Alternativa Antimilitarista.MOC (Zaragoza). Revista El Ecologista nº 68

Imaginación, resistencia, objeción, autonomía, comunidad... Mientras otros ocultan las causas y presentan los efectos como su origen para perpetuar el conflicto, ColomVía recorre la desobediencia civil colombiana. Un viaje por experiencias populares contra la concentración de la riqueza, las transnacionales y la militarización de la tierra. Frente a la guerra y al sufrimiento, la fuerza creativa de la noviolencia. Una vía de valentía, una vía de esperanza.

A pesar de las garantías constitucionales, la división de poderes y la democracia formal, de facto cohabitan dos Colombias. Una se proyecta al exterior como la democracia más estable de Latinoamérica, con una moderna constitución y que ratifica los convenios internacionales de defensa de los derechos humanos. La otra, la real, es la que sufren diariamente la mayoría de los colombianos sometidos a unas condiciones de vida deplorables y a una violencia social y política cuya intensidad no deja de aumentar.

Por ejemplo, un 3% de colombianos es dueño de la gran propiedad económica mientras que casi el 60% vive en condiciones de pobreza, con más de un tercio de la población en la miseria absoluta. Pero también están los problemas asociados a que Colombia sea el primer productor de cocaína en el mundo, del paramilitarismo, las guerrillas, y la actuación de EE UU, que ha hecho de Colombia la punta de lanza de sus intereses en la región.

ColomVía, una vía de esperanza

La intensificación de las políticas de desposesión de la tierra y pérdida de derechos básicos, la venta del país a las transnacionales, la violencia paramilitar y policial-militar y la pérdida de legitimidad social de la resistencia armada, con sus desmanes, vinculaciones al narcotráfico, etc. ha derivado en el replanteo de las estrategias a seguir por parte de la población civil en defensa de sus derechos. La sociedad civil sigue explorando vías de resolución del conflicto, de acabar con las desigualdades sociales, de recuperar su propio futuro.

Es ahí donde nace ColomVía, un documental sobre resistencias civiles en Colombia, como un viaje para conocer distintas experiencias de trabajo al margen de los grupos armados, legales o ilegales, un viaje hacia las distintas formas de desobediencia civil; en definitiva, como vía –más bien vías– de solución ante situaciones de opresión de todo tipo, económica, militar, social, de género, etc.

Con esa intención exploratoria nos animamos desde Ecologistas en Acción de Huesca y Alternativa Antimilitarista de Zaragoza a la aventura de cruzar el charco cámara en mano y dar voz a esas experiencias. Éstas tienen el común denominador se situarse al margen de las armas de manera consciente, sus armas son precisamente las contrarias, la autoorganización, la denuncia, el diálogo, lo colectivo, la solidaridad, el feminismo, el empoderamiento, la alegría y un largo etcétera.

El eje organizador es el viaje a través de las propuestas de organizaciones colombianas como vía de superación del conflicto. El enfoque es totalmente propositivo, sin pretender analizar la situación político-social de Colombia. Cada una de estas propuestas se ha trabajado a modo de entrevista de sus protagonistas, quienes describen su propia organización, sus objetivos, sus estrategias, sus ámbitos de actuación, sus herramientas de trabajo; todo ello apoyado con imágenes de dichas experiencia, ya sea en forma de talleres, de acciones de calle, de trabajo diario, etc.

Necesariamente el trasfondo del proyecto debía ser colectivo, y con ese enfoque nació. Las experiencias recogidas son de muy distinto tipo y, por tanto, confieren al documental una importante transversalidad, con la posibilidad de ser utilizado por un variado abanico de movimientos y organizaciones sociales. Pero no sólo como testimonio de lo que allí ocurre, sino lo que es más importante, pretende ser una herramienta para el análisis, para el debate y para la traslación a nuestra acción local.

El esfuerzo personal para recoger las distintas experiencias durante el mes del rodaje y su posterior edición han superado con creces las expectativas con que nació el proyecto. Y lo que es más importante, si el producto final se utiliza para lo que ha sido concebido, el esfuerzo habrá merecido la pena.