Fukushima tres años

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Tres cerezos por Fukushima

11 de marzo de 2014

Tres cerezos en recuerdo de las víctimas del accidente de Fukushima del que hoy se cumplían tres años. Durante una ceremonia se plantaron, frente al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, estos árboles de gran simbología en Japón, además de leer un manifiesto denunciando que el peligro de la energía nuclear persiste y contamina el futuro.

Vestidos y vestidas de blanco en señal de luto, desplegaron pancartas reclamando un modelo energético basado en el ahorro, la eficiencia, y las energías renovables. Han recordado que el sistema eléctrico español podría funcionar sin centrales nucleares.

"Es un hecho que después de sesenta años de energía nuclear, sigue sin ser segura", se subrayó en el manifiesto. Pero, aun así "persiste la amenaza de Garoña, la central de las mil grietas, la más vieja e insegura de la Península Ibérica, hermana gemela del reactor número uno de Fukushima-Daichi", recordaron en alusión a la posible reapertura de la central burgalesa. Otras, como Almaraz, Cofrentes, Ascó, Trillo y Vandellós, también son un peligro constante.

"Peligro mudo, invisible amenaza, negro futuro" fue uno de los haikus pronunciados durante el acto mientras se repartían "sakuras" flores de cerezo, de papel.

Mientras más de 50.000 personas permanecen desplazadas por el accidente en Japón, en España sigue sin darse respuesta segura a un problema tan grave como el del tratamiento de los residuos radiactivos, que se acumulan en las piscinas de los reactores o en los almacenes en seco junto a algunas de las centrales. El procedimiento de asignación del cementerio nuclear en Villar de Cañas (Cuenca) no ha sido democrático, ni ha seguido criterios técnicos, si no que han sido motivos políticos los que han llevado a tomar esa decisión.

El acto se enmarca dentro de la conmemoración del tercer aniversario del accidente de Fukushima, que ha supuesto la realización de numerosas acciones en diferentes localidades: Plantaciones de árboles, despliegue de pancartas en puentes de carreteras, y concentraciones en varias ciudades como en Barcelona, Bilbaoo Córdoba.

11 de marzo de 2014. Tercer aniversario del accidente de Fukushima

Peligro mudo
Invisible amenaza
Negro futuro

Este es uno de las decenas de haikus que se leyeron hace ya dos años, en el primer aniversario del accidente nuclear de Fukushima. Poco ha cambiado. Quizás la evidencia de que la situación en la zona se encuentra lejos de estar bajo control. Quizás una mirada que debería ser madurada y reflexiva y una voz que se eleva y que reclama que tomemos nota. Hoy aún más de 50.000 personas siguen desplazadas, fuera de sus hogares y de su tierra. Hoy aún se siguen derramando al mar aguas contaminadas. Hoy aún se siguen derramando lágrimas.

Frente a la razón, la fuerza; la imposición frente a los hechos. Es un hecho que la energía nuclear es peligrosa, que contamina nuestro futuro y el de las generaciones que vendrán tras nuestros pasos, por miles de años. Es un hecho que las consecuencias son catastróficas, y que no merece la pena correr el riesgo. Es un hecho que después de 60 años de energía nuclear, sigue sin ser segura, y sigue sin existir solución a los residuos.

La energía nuclear sólo genera beneficios para los dueños del negocio. Se puede prescindir de ella, pero de nuevo se nos impone lo imposible, sin lógica y sin respeto. La lógica de la devastación indica un camino claro: Después de Fukushima, cerremos las nucleares. Es sencillo. Es posible. Con un calendario de cierre debatiremos el destino de las toneladas de residuos. Sin prisa y con transparencia. Sin chantajes y con rigor.

En su lugar, se impone, sin ningún criterio serio, el destino de los residuos radiactivos de las centrales nucleares del estado, bajo la incertidumbre de la cantidad total o del tiempo que permanecerán esos residuos en el cementerio nuclear. Y al mismo tiempo la amenaza de Garoña, la central de las mil grietas, la más vieja e insegura de la península ibérica, hermana gemela del reactor número 1 de Fukushima-Daichi. Y al mismo tiempo, la amenaza de las minas de uranio, y del Cabril, y de Almaraz, y de Cofrentes, Ascó, Trillo y Vandellós.

Voces unidas
¡Fukushima nunca más!
¡Renovables ya!

Porque no todo vale. Porque es un riesgo que no nos podemos permitir. Porque tenemos alternativas. El Sol hoy brilla, y seguirá brillando mañana. Es una realidad palpable, no es una utopía. La utopía es pensar que el uranio es el futuro, porque no hay futuro que no sea renovable. Ellos lo saben. Luchan denodadamente por prolongar su agonía, pero en esa lucha desesperada, puede ser que nos arrastren. Ellos lo saben. Tenemos alternativas

Cerezo en flor
amanece sin nuclear
renace el Sol

¡El futuro es renovable. Después de Fukushima, cerremos las nucleares!

Convocatorias

VIDEOS

Manifestación Garoña cierre ya
Manifestació tanquem Cofrents
Concentracion antinuclear en Madrid




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