Tajo Vivo

La Red Ciudadana por una Nueva Cultura del Tajo/Tejo y sus ríos y el Movimiento Pelotejo organizaron los días 14 y 15 de mayo en la localidad portuguesa de Azambuja las V Jornadas por un Tajo Vivo: En defensa del Tajo y sus ríos. Acudieron a Azambuja representantes de más de cincuenta asociaciones ciudadanas y ambientales de España y Portugal.

Como preámbulo, Ecologistas en Acción de Campo Arañuelo y La Red Ciudadana por una Nueva Cultura del Agua en el Tajo, con la colaboración de Ecologistas en Acción Extremadura, celebraron una bajada reivindicativa del Tajo el 13 de mayo

PROBLEMÁTICA DEL TAJO EN EXTREMADURA:

Además del trasvase Tajo-Segura y de la elevada demanda urbana y agrícola, hay que tener en cuenta, para saber el peligro que afronta el Tajo, las consecuencias que está teniendo el cambio climático en este río. La elevación de las temperaturas, especialmente en primavera, está disminuyendo las aportaciones de recursos hídricos en los ríos. En concreto, para la cuenca del Tajo, se estima que las aportaciones medias anuales de los últimos diez años se han visto reducidas en un 14,44 %, con respecto a periodos anteriores.

En este contexto, en el Tajo Medio, incluida Extremadura, se han incrementado las demandas para regadíos. De hecho, el regadío constituye el 67% de la demanda en todo el Tajo, desde su nacimiento hasta llegar a Portugal y esto es fundamentalmente por el tramo medio del río. Como la mayor parte del consumo aguas abajo de Talavera se concentra en los meses de verano, nos encontramos con que los recursos disponibles cada vez van a ser menores y esto puede llevar a que en verano el caudal que lleven los ríos de la cuenca del Tajo sea muy reducido, poniendo en riesgo la conservación del propio río y el abastecimiento de agua a la población. Además, esta escasez de agua agravará el ya de por sí importante problema de contaminación que tiene el río, ya que las aguas vertidas por las grandes ciudades, entre ellas Madrid, no está bien depurada.

Por esta razón, consideramos necesario que se prohíba completamente la creación de nuevos regadíos en el Tajo Medio. Igualmente es necesario que se adopten similares medidas en algunos de los afluentes situados aguas abajo de Talavera, y que soportan actualmente una fuerte presión hídrica.

Con todos estos problemas la Junta de Extremadura quiso llevar adelante un esperpento urbanístico que es el Marina Isla de Valdecañas. Un enorme proyecto urbanístico en medio de una zona Red Natura 2000 dada su declaración de Zona de Especial Protección Para las Aves (ZEPA Embalse de Valdecañas). También afecta a su vez a áreas declaradas Lugares de Interés Comunitario (LIC). Este humedal tiene importancia internacional por las especies que lo habitan, muchas en peligro de extinción. Además de la fuerte afección a las aves, los problemas que este megaproyecto tendría para el embalse y por lo tanto para el río serían muy serios. Desde el mismo inicio de su construcción han tenido que alterar todo el embalse con el movimiento de tierras que generan una elevada turbidez en el agua, se pueden dar vertidos de sustancias tóxicas que se utilizan en la construcción. En el caso de que finalice la obra la elevada demanda de agua para los campos de golf y las residencias de lujo en un contexto de escasez de agua será totalmente inviable, se producirán vertidos de aguas residuales, etc. Es decir se arrasaría con la ZEPA. Una buena noticia, es que los procesos legales abiertos contra este proyecto están dando la razón a Ecologistas en Acción y a otras organizaciones que ponen de manifiesto las irregularidades y fuertes impactos que se están dando y que se van a dar.

Sobre el embalse de Arrocampo, presa artificial del Tajo, se asientan los dos reactores nucleares de la central de Almaraz, puesta en funcionamiento a principios de los ochenta. En el embalse de Arrocampo, que fue creado a mediados de los años 70, aprovechando el cauce y depresión del arroyo Arrocampo en las zonas anterior e inmediata en que éste vierte sus aguas al Tajo, para refrigerar los condensadores de las turbinas de la central nuclear de Almaraz.

Arrocampo no está destinado a producir electricidad ni a proporcionar agua para regadíos. La función para la que fue creado es la de suministrar agua para refrigerar las turbinas de la central nuclear de Almaraz.

El sistema de refrigeración se encarga de que no se sobrecaliente el reactor y esto produzca una fusión en el núcleo del reactor. Funciona de la siguiente manera: mediante un caudal de agua de 44.600 kg/s aportado por un tercer circuito semiabierto, denominado "Sistema de circulación", se realiza la refrigeración del condensador. Este sistema consta de dos torres de refrigeración de tiro natural, un canal de recogida del agua y las correspondiente bombas de impulsión para la refrigeración del condensador y elevación del agua a las torres. El caudal de agua evaporado por la torre es restituido a partir de la toma de agua en un azud de un río próximo.

En Arrocampo, se trata de un enorme circuito de refrigeración por el que se hace circular agua bombeada del Tajo que, al llegar a los generadores, absorbe el calor excesivo de éstos.

Ahora se esta agrandando el Pantano de Arrocampo en una obra farahonica y se van a instalar 20 torres de refrigueración.

La C N A. Necesita para su funcionamiento y para la refrigeración de sus dos reactores 90.000 litros de agua por segundo y que esta es devuelta al embalse de Arrocampo con un incremento de temperatura.

El embalse de Arrocampo vierte casi 20.000 litros de agua por segundo, al menos durante seis meses, al río Tajo, lo que provoca que casi 300Hm3, de agua contaminada radiactivamente con tritión pase al embalse de Torrejón y este al de Alcántara. Desde el embalse de Alcántara el agua pasa en épocas de sequía, al embalse de Guadiloba, que abastece a la ciudad de Cáceres y por otro lado, de Torrejón al de Valdecañas que sirve para regar los regadíos del mismo nombre.

El Parque nacional de Monfragüe. Tiene que haber pocos parques nacionales en el mundo donde existan dos reactores nucleares. Eso lo tenemos en España, en la provincia de Cáceres, junto a Navalmoral de la Mata, a 70 kilómetros de Talavera de la Reina, a 175 de Madrid, y a 100 kilómetros de la frontera con Portugal. Pero sólo a siete kilómetros escasos de donde crían y vuelan cigüeñas negras, águilas imperiales y buitres negros.

Curso medio-bajo

El Tajo se adentra en Extremadura por la provincia de Cáceres, donde enseguida forma el embalse de Valdecañas, uno de los de mayor superficie de su cuenca, con 7.300 hectáreas.

El pantano, que toma su nombre del pueblo de Valdecañas de Tajo, donde se sitúa su presa, baña parte de la comarca de Los Ibores. Ésta se articula en torno al río Ibor, afluente por la izquierda del Tajo, al que tributa a través del citado embalse, cerca de Mesas de Ibor y Bohonal de Ibor.

Atraviesa después la A-5 (Autovía de Extremadura) y pasa cerca de Almaraz. Aquí sus aguas son utilizadas como sistema de refrigeración de la central nuclear homónima, labor que se desarrolla por medio del embalse de Arrocampo-Almaraz, construido para tales efectos.

El embalse de Torrejón también inunda parte del curso bajo y la desembocadura del Tiétar, dando lugar a un pantano adicional que, para diferenciarlo del principal, es conocido como embalse de Torrejón-Tiétar. Este río procede de la Sierra de Gredos y confluye por la derecha en el Tajo, cerca de Villarreal de San Carlos, a una altura sobre el nivel del mar inferior a los 200 m. A partir de esta localidad, el Tajo se inclina hacia el suroeste, pero vuelve a redireccionarse hacia el oeste mientras forma el embalse de Alcántara, una de las obras de infraestructura hidráulica más importantes de toda su cuenca.

Por la margen derecha de este pantano desemboca el Alagón, a la altura de la localidad de Alcántara, que llega al Tajo procedente de la Sierra de Herreros, cerca de Béjar (Salamanca), con las aguas de los ríos Arrago y Jerte, dos de sus principales afluentes. Por la ribera izquierda del embalse, reporta el Almonte, que nace en la Sierra de Guadalupe. En este punto, el río se encuentra a una altitud ligeramente superior a los 100 m.

* Río Tiétar. Se origina en la Sierra de Gredos y surca las provincias de Ávila, Toledo y Cáceres, donde atraviesa la comarca de La Vera. Forma el embalse de Torrejón-Tiétar antes de su desembocadura, que se une con el embalse de Torrejón-Tajo. Tiene una longitud de 150 km.

* Río Alagón. Nace en la Sierra de Herreros, en la provincia de Salamanca. Se adentra después en Cáceres y vierte en el Tajo, en el embalse de Alcántara. Es el afluente más largo de toda la cuenca española, con 205 km. El Arrago y el Jerte confluyen en este río.

* Río Zézere. Sus 242 km lo convierten en el tributario de mayor longitud del Tajo y en el segundo río más importante de Portugal, entre los que nacen y desembocan netamente en este país. Procede de la Sierra de la Estrella y tributa en el Tajo, cerca de Constancia. Entre sus afluentes, figuran el Cabril y el Nabao. En su curso bajo, forma un complejo sistema de embalses.

* Río Ibor. Discurre íntegramente por la provincia de Cáceres. Nace en la Sierra de Guadalupe, en Las Villuercas y, después de recorrer unos 60 km, confluye en el embalse de Valdecañas.

* Río Almonte. Al igual que el río anterior, procede de Las Villuercas. Atraviesa la provincia de Cáceres, a lo largo de 97 km. Vierte en el embalse de Alcántara.

* Río Salor. De 120 km de longitud, discurre por la provincia de Cáceres, desde la Sierra de Montánchez hasta su unión con el Tajo, cerca de Alcántara.