Desolada de basura la playa del Arcos en los Escullos

Un año más, la noche de San Juan deja una víctima: la Playa del Arco en los Escullos.

El aspecto de la playa del Arco en Los Escullos es hoy, sábado por la mañana, de lo más desolador que un amante de la Naturaleza puede ver. No hay palabras para describir el espectáculo. Un día después de la fiesta de San Juan el estado de la playa es prácticamente el mismo que el que dejaron los cientos de personas que la visitaron.

Los alrededores son un campo plagado de bolsas de plástico arrastradas por el levante. Gracias a este viento hoy vemos toda la basura que anteayer se generó y que no se ha recogido. Suponemos que las administraciones locales (Ayuntamiento y Parque Natural) preferirían que hubiera soplado poniente para que todos los plásticos fueran comidos por el mar.

La entrada de la playa presenta un contenedor de dimensiones ridículas, sepultado por las bolsas de basura de las pocas personas que se preocuparon de recoger sus residuos. 100 metros más allá, los contenedores de la barriada están vacíos.

Restos de vidrio, metal y plástico se reparten por toda la playa. Botellas vacías, bolsas llenas, platos desperdigados, restos de hogueras, e incluso de carpas salpican toda la extensión de la playa hasta donde la vista alcanza.

Y cuatro personas con una Pick Up desesperados para limpiarlo todo. “Esto no puede ser, así no podemos seguir año tras año” son sus palabras.

¿Y de quién es responsabilidad esta situación que se repite un año más? Muchas respuestas para una pregunta tan simple.

Si preguntamos a la Delegación de Medio Ambiente, nos dirá que del Ayuntamiento ya que es quien tiene competencias en limpieza y recogida de residuos en todo su municipio. Además alegan la crisis para no contratar más gente para las limpiezas.

Si preguntamos al Ayuntamiento, nos dirá que de la Administración del Parque Natural, ya que no se trata de una playa urbana (¿a pesar de tener una barriada al lado?).

¿Qué opinamos nosotros? Que la responsabilidad es multifactorial. De unos por acción y de otros por omisión.

Responsables por acción: la Haïma por promover esa fiesta y beneficiarse económicamente sin compensar los problemas generados y los visitantes desconsiderados por no responsabilizarse de sus residuos.

Responsables por omisión: La administración del Parque Natural por no preparar la noche con más vigilancia, por poner un solo contenedor pequeño, por no contratar más gente para limpiar y por no exigir a la Jaima reposición del estado de la playa. El Ayuntamiento por eludir responsabilidades y dejación de funciones no ayudando en las tareas de limpieza

Unos por otros, la casa sin barrer. Y el Parque Natural un año más, preparado para recibir a los turistas con las cunetas llenas de plásticos.

Mientras tanto, la “democrática” Junta Rectora del Parque Natural (que impide la asistencia al Presidente de “Amigos del Parque Natural”), decide eliminar las papeleras del Playazo de Rodalquilar como proyecto piloto para reducir la suciedad de las playas. No se han dado cuenta de que esa prueba se lleva desarrollando varios años ya en la Playa de Los Escullos sin resultados positivos. Todo el verano pasado la playa no tuvo ningún contenedor ni en la entrada si quiera. Los más cercanos se encontraban a 100 metros, al lado de la silueta del pirata. La basura se almacenó en la entrada de la playa hasta que una denuncia por nuestra parte, movilizó a la administración.

El problema no es que el viento vacíe las papeleras y contenedores sino que mucha gente no tiene conciencia para recoger sus residuos. Si esta medida no va acompañada de una campaña de sensibilización y de multas coercitivas para los elementos antisociales no creemos que sirva de nada. Sólo hay que ver lo que hace la gente en Los Escullos.

Por otro lado el Ayuntamiento insiste en abrir una pista a la Cala de San Pedro con la hipócrita escusa de poder “realizar inspecciones de vigilancia de Medio Ambiente, a fin de controlar que este paraje se conserve” y “para devolverla al uso y disfrute de todos. No debe de ser un lugar con un acceso impracticable, con falta de vigilancia y de control sobre lo que allí se hace”.

La cala de San Pedro es uno de los lugares del Parque que mejor estado presenta gracias precisamente a la dificultad de su acceso. Abrirla al tráfico rodado sería condenarla a presentar el mismo estado que las otras playas no urbanas.

El Ayuntamiento expone que hay construcciones ilegales que ponen en peligro a los visitantes. La única construcción que pone en peligro a los visitantes es el Castillo en ruinas, responsabilidad de su propietario, el mismo interesado en abrir la pista para poder construir un resort de lujo y privatizar la playa para uso de su clientela.

Pedimos al Ayuntamiento y a la Delegación de Medio Ambiente que intenten (no sabemos si lo podrán conseguir) ser menos hipócritas,y que dejen en paz a los Hippies de San Pedro y se encarguen de los “hipijos” de San Juan.