Contaminación de las Tablas de Daimiel por vertidos sin depurar

Ecologistas en Acción de Ciudad Real han presentado una denuncia por contaminación de las aguas que llegan a las Tablas de Daimiel, después de que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) haya alertado de los graves problemas de contaminación que sufre este humedal, que, tras años de sequía, había recuperado su esplendor por las aportaciones hídricas recibidas en los dos últimos años.

Ecologistas en Acción ha puesto en conocimiento de la Fiscalía de Ciudad Real y el Seprona estos hechos con el fin de que se pueda esclarecer el origen, desarrollo y consecuencias de los vertidos y determinar si pueden ser constitutivos de un delito contra el medio ambiente.

Según Santos Cirujano, científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la contaminación procede de vertidos de aguas residuales urbanas procedente de municipios como Villarrubia de los Ojos y Daimiel que, en muchos momentos, han vertido directamente esta agua en mal estado sobre los cauces de los ríos Gigüela y Guadiana.

Ecologistas en Acción piensa cree que las aguas residuales podrían llegar incluso de municipios como Villarrubia de los Ojos, Daimiel, Arenas de San Juan, Villarta de San Juan o Alcázar de San Juan.

En este sentido, ha recordado que la responsabilidad de la gestión de las aguas residuales recae en la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), el Gobierno regional y los ayuntamientos cuyas aguas depuradas van a parar al cauce del río Gigüela, por donde llega el agua contaminada.

La acción u omisión de estas responsabilidad, recoge Ecologistas en Acción en su denuncia, puede ser motivo de un "gravísimo atentado ecológico" que estaría penado por el artículo 325 del Código Penal.

Los vertidos de aguas residuales se han intensificado en los últimos meses, arrasando gran parte de la flora, la vegetación y la biomasa de las comunidades acuáticas del parque nacional. Estos vertidos han provocado, según el CSIC, la desaparición del 50 por ciento de las praderas de carófitos que se lograron recuperar durante el año 2010.