Otra amenaza a la costa de Granada

El cuento de la lechera planea otra vez sobre la costa granadina con la marina interior de Playa Granada.

Planean miles de puestos de trabajo y miles de comercios a pesar de la situación de crisis que vivimos y la realidad socioeconómica de la provincia y la costa.

Se basan en un estudio de la Universidad de Granada, que curiosamente no firma nadie, para justificar el “gran déficit” en amarres para embarcaciones que sufrimos en la provincia. Este déficit en comparación a provincias como Málaga o Cádiz, no se sostiene, ya que en ambas provincias casi el 90% de la población vive en la costa, por el apenas 15% de Granada. Es lógico que esta población disponga de más amarres netos, máxime con la flota pesquera que hay en Cádiz, por ejemplo.

Delta del Guadalfeo
Zona a excavar y terrenos urbanizables

El futuro que augura este estudio es alucinante: los 800 amarres crearán 18.750 puestos de trabajo en una década, 1784 temporales y 61 indefinidos cada año, eso a pesar de que el informe económico de la empresa dice que serán 18 empleos los de la marina, cuando esté al 100%, de los cuales la mitad son jefes y jefecillos.

Lo que rompe todos los esquemas es la previsión, según el mismo estudio de la UGR, de 3.019 nuevas licencias de transporte de mercancías y 238 de viajeros que generaría la construcción de la marina. Parece que todo Motril va a ser camionero o taxista.

Venden los promotores que, en un gesto altruista, renuncian a la construcción de 64.653 m2 que tienen aprobados en el PGOU y 4 hoteles y ofrecen a cambio una lámina de agua de 90.155 m2. de uso público.
Lo que no se menciona es que este proyecto de marina contempla la construcción de 16 nuevos hoteles y 3 campamentos turísticos y que el techo comercial pasa de 3000 m2 , contemplados en el PGOU, a 12.840 m2, es decir se cuadruplica y prevén 6179 espacios comerciales nuevos.
Estos datos revelan la intencionalidad inmobiliaria del proyecto.

Esquema del puerto interior
El canal de entrada corta el dominio público impidiendo el paso

Lo que no habla el proyecto para nada es del agujero que se debe hacer sobre la zona de la vega en una superficie de más de 80.000 m2. Esto supone poner el acuífero Motril-Salobreña en contacto directo con el mar. No olvidemos que el agua subterránea en la zona está casi a ras de suelo, de hecho en la Cagaílla hay surgencias naturales.
Ya está este acuífero bastante fastidiado por la eliminación de aportes del río Guadalfeo, debido a la presa de Rules, y a la falta de riegos por cambio de uso de los terrenos.

Venden como muy positivo que los espigones necesarios para dar entrada a la marina van a sujetar los sedimentos marinos y crearán playa, pero reconocen que antes hay que aportar para que el mar los distribuya.
La entrada a la Marina se hará mediante un canal de 60 m de anchura que cortará el paso por el Dominio Público Marítimo Terrestre y servidumbre de tránsito.
No aparece ninguna alternativa para cruzar este canal por el dominio público. Queremos recordar que la Dirección General de Costas informó en 2003 sobre el PGOU que “ no se autorizará la zona de DPMT para el puerto deportivo”

Hablan de pasada de posibles inundaciones – de hecho se encuentran en zona de inundación, algo prohibido por la ley- y de que se desviarían las aguas a la Charca de Suárez, con lo cual esta actuación sería muy benéfica para el medio ambiente, ya que recuperaría antiguos humedales y añadiría a éstos la lámina de agua del puerto. Sin comentarios.

Hay también algo que llama la atención: El promotor es la sociedad Marina y Desarrollos Portuarios de Motril S.L., compuesta por 29 entidades de varios sectores económicos, que representan 150 empresas y 2 entidades financieras. Queremos aclarar aquí que las dos entidades financieras -según lo aparecido en los medios de comunicación- son Caja Granada y Caja Rural de Granada, y que éstas tienen instrucciones del Banco de España para que no jueguen con los ladrillos. Los precedentes de Caja Castilla la Mancha y
Caja Mediterráneo están demasiado cerca. Eso quiere decir que la línea financiera con dinero público -lo habitual en estos casos- no está demasiado clara.

Posibles nuevas playas
Para llegar a esos resultados habría que aportar las arenas de otro lugar

Por último, queremos denunciar la forma en que se está tramitando este proyecto. Aparece a información pública el 2 de agosto, fecha muy apropiada para que nadie se entere. Cuando se va a consultar los proyectos no están en Granada y hay que pedirlos a Sevilla. Después que los hemos recibido -10 días después de su aparición- es cuando aparece un gran despliegue mediático vendiendo las bondades del proyecto y lo que vamos a ganar todos, sobre todo en puestos de trabajo.

Si tan provechoso es este proyecto no se entiende tanto ocultismo. Estamos otra vez ante un cuento de la lechera que, esperamos por nuestra salud económica, no degenere en la cueva de Alí Babá.




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