Cientos de árboles son talados en el Jarama

Cientos de alisos, chopos y sauces entre otras especies están siendo taladas en el paraje conocido como Soto de las Fuentes en el municipio de Uceda (Guadalajara). Bajo la excusa de realizar un proyecto de “Recuperación y conservación”, sin ninguna justificación aparente, cientos de pies sanos y de buen porte están siendo eliminados por operarios de la empresa Tragsa en un proyecto cuyo promotor es el Ayuntamiento del municipio guadalajareño con la autorización de la Confederación Hidrográfica del Tajo. Estas actuaciones no tienen ningún sentido ya que están siendo ejecutadas en un bosque de galería con un alto grado de conservación. Los colectivos ARBA, Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo muestran su rechazo y su indignación ante este nuevo atropello ambiental.

El proyecto de “recuperación y conservación” tiene entre sus objetivos “incrementar la biodiversidad autóctona de la zona”, a través de la “mejora de la cubierta vegetal”. Además se contemplan distintas actuaciones como la creación de una lámina de agua permanente, zonas de paseos, un centro de interpretación, repoblaciones o eliminación de vegetación alóctona, entre otras. Sin duda actuaciones que deberían mejorar la calidad ambiental del soto y la posibilidad para la ciudadanía de disfrutar de sus valores ambientales. Pero las actuaciones que se están realizando en estos días hacen temer por la idoneidad y correcta ejecución del proyecto.

Las talas y desbroces injustificados están siendo realizadas en el margen izquierdo del río Jarama, justo en la divisoria entre las Comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha, en una aliseda de gran valor ambiental. Se trata de una comunidad vegetal (Aliseda mesótrofa) catalogada como hábitat de protección especial incluido en el anexo 1 de la Ley de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha y caracterizada por la presencia de alisos, sauces blancos y chopos con una abundante vegetación arbustiva.

Resulta llamativo el exceso de celo en la ejecución del proyecto ya que éste sólo contempla “desbroces o limpias en las zonas peor conservadas” o “cortas de saneamiento en algunas zonas”. Para los colectivos ecologistas este proyecto resulta un atentado a la calidad ambiental del río y una muestra más de la despreocupación, desidia y desinterés de la Confederación del Tajo por la conservación de los cursos fluviales que debería proteger.

Tristemente, la Confederación Hidrográfica del Tajo nos tiene acostumbrados a proyectos similares de “restauración” que no suponen más que una artificialización y desnaturalización de las riberas de los ríos. Actuaciones similares son autorizadas y ejecutadas por la Confederación en toda la cuenca del Tajo, como por ejemplo los proyectos realizados recientemente en el arroyo de los Migueles (Rivas Vaciamadrid) o en el Jerte (Plasencia), en las que amplias zonas de ribera son taladas, canalizadas o cementadas bajo la falsa excusa de ser “recuperadas”.

Los colectivos ARBA, Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo han denunciado estos hechos ante la Consejería de Medio Ambiente de Castilla-La Manca instando a su paralización automática.