Una nueva amenaza para la Bahía de Cádiz

La concesión por el Banco Europeo de Inversiones de un préstamo de 60 millones de € para el nuevo y gigantesco relleno en el puerto de Cádiz, supone para Ecologistas en Acción una amenaza, de momento parece que irreversible, para la integridad de la Bahía de Cádiz, para la preservación de sus recursos naturales y para la propia viabilidad económica de la actividad portuaria.

Como ya argumentamos en las alegaciones contra esta nueva terminal, las previsiones de incremento en el tráfico portuario de contenedores están sobredimensionadas e injustificadas, sobre todo con la competencia de los puertos de Algeciras y de Tánger Med.

Por otro lado, el loable propósito de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) de “segregar” el tráfico de pasajeros del de contenedores, se puede asegurar aprovechando las potencialidades del Bajo de la Cabezuela, sin provocar la enorme congestión que acarreará el tráfico de camiones por la nueva carretera de acceso a la terminal de 1,3 kilómetros. Cuando la ciudad de Cádiz soporta una densidad de tráfico insostenible (que será incrementada con la entrada en operación del nuevo puente sobre la Bahía) y cuando todas las previsiones de sostenibilidad portuaria insisten en la conexión ferroviaria, ¿cómo es posible que la APBC “apueste” por una fórmula que atraerá más tráfico y más contaminación a Cádiz?

La inversión en infraestructuras no garantiza por sí misma el desarrollo y despegue socioeconómico. Con la brutal crisis que está sufriendo la Bahía de Cádiz, con la secuela de destrucción de empleo imparable que estamos padeciendo, ¿no debería haber tenido un objetivo más social ese préstamo de 60 millones de euros? ¿Continuamos con la fracasada política de derroche e inflación presupuestaria?.

Y por último, presentar el enorme relleno de 22 hectáreas para la nueva terminal (38 Has. en el proyecto inicial) como una “recuperación” o “liberación” ambiental, resulta una provocación. El Estudio de Impacto Ambiental no demostraba su compatibilidad con el frágil estado ecológico de la Bahía y, si alguien no lo remedia, el aumento de turbidez de las aguas y la aparición de nuevas zonas de erosión y sedimentación, pueden significar la puntilla para nuestra Bahía.