Califican los incendios de octubre de verdadero desastre ecológico

Ecologistas en Acción exige a la Junta que reconozca la gravedad de unos incendios que han afectado algunos de los espacios naturales más emblemáticos de la provincia.

Ante el discurso autocomplaciente de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en materia tan sensible como la de incendios forestales, desde Ecologistas en Acción exigimos a la administración ambiental que vuelva a la realidad, que deje de falsear las estimaciones de superficies afectadas y de minusvalorar el daño ambiental producido: un verdadero desastre ecológico.

A finales del mes de septiembre la Junta de Castilla y León realizó una valoración en materia de incendios forestales en la provincia en la que calificaba irresponsablemente como un “éxito” la campaña de este año (cuando todavía no había terminado), de alguna manera pretendiendo justificar los recortes presupuestarios y de personal realizados.

Los últimos incendios de este mes de octubre han golpeado directamente al corazón de espacios naturales emblemáticos: Cabrera, Montaña Central de León y Ancares.

En el caso del incendio de Villanueva de Pontedo (municipio de Cármenes) ardieron nada menos que 350 Ha en lo que es un espacio Red Natura 2000, siendo necesario movilizar medios y personal de otras provincias.

En el caso de Ancares, después de una semana de incendio activo, el desastre ecológico ha sido mayúsculo con afectación a las fuentes medicinales de Tejeira y a bosques (morteiras) de elevado valor ecológico en un territorio que es Lugar Importancia Comunitaria, Zona de Especial Protección para la Aves y Reserva de la Biosfera y donde están presentes algunas de las especies en peligro de extinción más sensibles como el oso pardo o el urogallo. A pesar de ello, la Junta sigue negando irresponsablemente este extremo y considerando toda la superficie quemada (sobre la que todavía no se ha dado una estimación oficial) “monte bajo”.

Desde Ecologistas en Acción nos preguntamos cuál ha sido la incidencia que los recortes realizados este año en las políticas de extinción de incendios han tenido y cómo es posible que se haya prescindido de los trabajadores fijos discontinuos cuando la campaña no había terminado, con la excusa de ahorrar costes.

En una reciente entrevista, el Consejero de Fomento y Medio Ambiente Antonio Silván afirmó tajante que era hora de “invertir en lo esencial”. Sería alarmante que entre las inversiones esenciales no se encontraran las políticas de prevención y extinción de incendios y sí en cambio participar en el accionariado de empresas privadas que persiguen proyectos ambientalmente imposibles y económicamente disparatados, como la Estación de Esquí de San Glorio.

Esperamos que al menos se aplique de forma estricta la legislación de montes en lo relativo a las prohibiciones aplicables a las superficies quemadas y que, asimismo, no se autoricen aprovechamientos forestales o de otra naturaleza en estas zonas porque, de lo contrario, estos incendios (en su mayoría intencionados) acabarían siendo rentables para sus autores.

Recordamos igualmente que para dar cumplimiento a las normas sobre el uso del fuego contempladas en la Orden MAM/843/2011, de 22 de junio, normas que deberían incluir en todo caso limitaciones al tránsito de vehículos por sendas y pistas forestales en la época de Peligro Alto de incendios forestales, se requieren suficientes medios humanos (con mantenimiento del personal de extinción durante la mayor parte del año) y una dotación presupuestaria suficiente.




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