El ceoducto Compostilla es un proyecto inviable y ajeno al principio de precaución

Ecologistas en Acción de la provincia de León ha remitido, al Ministerio de Medio Ambiente, contestación a consulta sobre el alcance de la evaluación de impacto ambiental del “Ceoducto de Transporte Compostilla” que forma parte del proyecto de Captura y Almacenamiento de CO2 (CAC) de ENDESA. El mismo documento se ha enviado también a los Ayuntamientos de todos los municipios afectados por la conducción de CO2.

El proyecto consiste en la construcción de una tubería de unos 140 kilómetros que iría desde Compostilla –donde se construiría la futura central de carbón de 330 MW apta para capturar CO2- hasta Santa María del Monte de Cea –donde se almacenaría en un depósito subterráneo- El CO2 circularía por este trazado en fase supercrítica (en estado líquido y a presión y temperaturas por encima de su punto crítico) atravesando los municipios de Cubillos del Sil , Congosto, Bembibre, Folgoso de la Ribera, Torre del Bierzo, Villagatón-Brañuelas, Quintana del Castillo, Villamejil, Benavides de Órbigo Turcia, Santa Marina del Rey, Villadangos del Páramo, Chozas de Abajo, Ardón, Vega de Infanzones, Villaturiel, Villanueva de las Manzanas, Mansilla de las Mulas, Santas Martas, Valdepolo, El Burgo Ranero y Santa María del Monte Cea.

Se ha señalado que el CO2 supercrítico podría quedar incluido en la Directiva Seveso que está revisando en estos momentos la Comisión Europea; y si así fuera, habría que someter el ceoducto tanto al Real Decreto 1254/1999 de medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas, como a la Directiva 2004/35/CE sobre responsabilidad medioambiental.

Actualmente no hay consenso científico sobre las medidas de seguridad que deben aplicarse a los ceoductos, las cuales, según diversos autores, pueden variar respecto de las que ya se aplican a gasoductos. También existe controversia y lagunas de conocimiento sobre las propiedades termodinámicas del CO2 en estado supercrítico; la posibilidad de corrosión de las tuberías producida por la distinta naturaleza de este flujo; las tasas de fugas y control de las mismas; etc; sin olvidar que a diferencia del gas natural, el CO2 no requiere ignición para producir daño.

En el informe se han reiterado los argumentos que hacen al proyecto CAC de ENDESA inviable:
- Inviabilidad económica: E proyecto no cuenta con el apoyo financiero ni del Banco europeo de inversiones, ni del Estado español -según consta en la Resolución de 9 de mayo de 2011 de la Secretaria de Estado de Cambio Climático-; circunstancia que obligó a ENDESA a anunciar públicamente el desistimiento del proyecto, entre otras razones, por no haber obtenido de las administraciones públicas “suficiente financiación a fondo perdido”.
- Incertidumbre sobre el futuro del carbón autóctono. Las empresas eléctricas que sigan utilizando carbón de importación puede que prefieran las ubicaciones en la costa para desarrollar un proyecto CAC.
- Inviabilidad ambiental del carbón local, por el enorme impacto de su extracción, realizada mayoritariamente a cielo abierto ; inviabilidad que ha sido reconocida -en Sentencia de 24 de noviembre de 2011- por el Tribunal Europeo, condenando al Reino de España por las explotaciones de Laciana (Alto Sil)
- Inviabilidad procedimental. Si se siguen los trámites ambientales iniciados nos encontraríamos ante el claro fraccionamiento del proyecto CAC que viciaría de nulidad las correspondientes declaraciones de impacto que llegaran a otorgarse.

Para Ecologistas en Acción la búsqueda de soluciones que no sean la reducción inmediata del consumo de combustibles fósiles y consiguiente reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, no nos parece en absoluto adecuada. Por tanto, nuestra posición -compartida por otras organizaciones eco­logistas- es contraria a los proyectos CAC, pues pensamos que aceptar este tipo de opciones, de “barrer bajo la alfombra”, es aceptar propuestas que únicamente tratan de esconder los problemas, sin garantía alguna de resolverlos, dejando a generaciones futuras una hipoteca ambiental más, y desviando recursos económicos que deberían estar empleándose en potenciar el uso de las energías renovables ya disponibles.

En definitiva, consideramos que avanzar en la tramitación del proyecto de una tubería para conducir CO2 -desde Cubillos del Sil hasta Santa María del Monte Cea-es un despropósito contrario a toda lógica ambiental y económica, además de ignorar la aplicación del Principio de Precaución, por lo que se ha pedido el abandono del proyecto y la paralización de su tramitación ambiental.