Banderas Negras y Puntos Negros 2005, en Huelva

Un año más, Ecologistas en Acción de Huelva hace pública, con ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente, la concesión del distintivo "Banderas Negras". A su vez, otras federaciones de Ecologistas en Acción han hecho lo mismo en otras provincias andaluzas, queriendo contribuir de esta manera a la recuperación y conservación de las cualidades naturales de nuestro litoral.

(ver mapa costa andaluza)

Hemos tenido en cuenta criterios de calidad de las aguas del litoral, pero también los impactos sobre la calidad natural de las arenas, las especiales características de los ecosistemas dunares, y la riqueza natural de nuestras comarcas costeras. Los impactos derivados de las crecientes ocupaciones urbanísticas de tramos de costa, la destrucción de dunas por chiringuitos, vehículos todoterreno y otras actividades ilegales, junto con los impactos derivados de vertidos de aguas residuales y basuras, han sido los más contemplados en nuestras actividades de estudio y observación.

Deseamos que se contemple el litoral con criterios sostenibles, y recordamos que es obligación de las Administraciones Públicas cumplir y hacer cumplir la legislación derivada de los acuerdos internacionales sobre conservación de los hábitats de costa.

En este sentido seguimos observando cierto pasotismo tanto del Ministerio de Medio Ambiente como de la Junta de Andalucía en sus obligatorias labores de conservación y gestión del dominio público marítimo terrestre y de su franja de servidumbre. A pesar de sus anuncios, no sólo no se toman medidas para revertir la situación de ocupaciones y construcciones ilegales en zonas públicas, sino que estas siguen aumentando año tras año. Ejemplos de ello pueden ser los bloques de apartamentos de ISCASA en Isla Canela, trozos del paseo marítimo de Isla Antilla, y edificaciones particulares de Isla Cristina, El Portil, Punta Umbría y Mazagón, todo ello situado en dominio público.

Como venimos denunciando en los últimos años, todoterrenos de gran cilindrada y quads escalan y destrozan dunas, y recorren los límites mareales en todas nuestras playas, y en todas las épocas del año, a pesar de que esté explícitamente prohibido por la legislación vigente. Otras actividades turísticas inadecuadas para espacios tan frágiles también empiezan a proliferar como la equitación por las crestas de las dunas. Hay que señalar en sentido positivo que hemos constatado la realización de correctas actuaciones de cierre de accesos a vehículos de motor en espacios especialmente delicados como la zona de Nueva Umbría y las dunas fósiles de Mazagón. Esperamos que se extiendan.

Resulta preocupante la proliferación de chiringuitos que se montan con técnicas agresivas, colocando suelos de hormigón que generan instalaciones permanentes y contaminantes que degradan la playa durante años, y bajo cuyo amparo se producen vertidos de aguas residuales directas a pozos ciegos y caños, generando problemas de contaminación, malos olores y destrucción de la frágil vegetación dunar. La provisionalidad de las concesiones debería conllevar la exigencia de utilización de materiales de montaje acordes con su carácter de servicio temporal en un entorno frágil, impedir su ubicación sobre sistemas dunares, y la revisión y retirada de concesiones a quienes contravengan estas disposiciones o dañen de alguna manera el entorno natural sobre el que se asientan.

Mención aparte merece la inoperancia de las autoridades ambientales en el incumplimiento de sus obligaciones de depuración de aguas residuales urbanas en espacios de tanta fragilidad e importancia como el Paraje Natural de Marismas del Odiel, al que vierten sin ningún control gran cantidad de tuberías de Aljaraque, así como las procedentes de la vetusta e ineficaz depuradora de Punta Umbría.

Este año hemos detectado una inquietante presencia de alquitrán y otros residuos, procedente de los barcos que recalan en el Puerto de Huelva, en toda la zona correspondiente con la costa de Doñana, entre el parador de Mazagón y Matalascañas. Que estos buques hagan limpiezas de sentinas o vertidos de chapapote ilegalmente en nuestras aguas, aunque no resulten catastróficos, resulta inquietante no sólo por la contaminación que genera en las orillas y fondos, sino como indicador de los peligros que representa el tráfico de grandes buques de transporte de sustancias peligrosas en esta parte de nuestro litoral.

El aumento incesante de la ocupación urbanística del litoral sigue siendo el principal problema ambiental del litoral onubense. La publicación del Plan de ordenación territorial del litoral occidental de Huelva, ha desatado una nueva oleada de convenios urbanísticos que amenazan con llevarse por delante el conjunto de nuestras arboledas costeras en Cartaya e Isla Cristina, y empieza a invadir espacios de segunda línea e interior en Ayamonte, Aljaraque, Punta Umbría y Mazagón, e incuso la amenaza se extiende a Gibraleón y Villablanca . El elemento fundamental de nuestro horizonte paisajístico costero ha pasado a ser el bosque de grúas, y los intereses de las grandes empresas constructoras dibujan un futuro de ladrillo y cemento.

Ecologistas en Acción reitera su llamamiento a los ciudadanos y ciudadanas que visitan y usan las playas de nuestro litoral para que exijan de las instituciones responsables el respeto a estos maravillosos parajes. Entre tanta charlatanería ignorante haciendo referencia a la “sostenibilidad”, hay que recordar que ésta conlleva un uso y disfrute individual y colectivo de los recursos naturales guiado por el respeto a nuestro entorno, garantizando también su uso y disfrute para futuras generaciones.

En este sentido queremos destacar como ejemplo de actuación sostenible, la recuperación de playa y dunas mediante regeneración natural en la playa de La Redondela. En contraste con las “regeneraciones” artificiales realizadas con arenas de fondos marinos, de endebles resultados y fuerte impacto ambiental y coste económico, la restauración del sistema de circulación y retención de arenas mediante la plantación y protección con vegetación dunar autóctona realizada en esta zona merece nuestra felicitación.

Ecologistas en acción pide también a la ciudadanía onubense y al conjunto de los visitantes de nuestros espacios costeros que tenga una actitud responsable en el uso de los recursos que nos brinda nuestro privilegiado medio natural. Retirar las basuras a los contenedores más cercanos, respetar la vegetación y los pasos peatonales recomendados, en definitiva, procurar dejar inalterados los espacios que hemos utilizado es algo fundamental para nuestros usos futuros.


BANDERAS NEGRAS Y PUNTOS NEGROS

(ver mapa costa andaluza)

PLAYAS CON BANDERA NEGRA:
PLAYAS DE CARTAYA. La barbaridad de las obras Castillo de San Miguel, la aparición y consolidación de nuevas instalaciones en El Rompido y su avance hacia el frente urbanizador de El Portil, destruyendo pinares y generando vertidos incontrolados en lugares emblemáticos como el Caño de La Culata, destruyendo arroyos y zonas húmedas como la del arroyo de La Plata nos llevan a adjudicar Bandera Negra a las Playas de Cartaya. Las pretensiones de los gobernantes de este municipio por disfrazar de sostenible la destrucción a toda costa de su medio natural, resultan particularmente impresentables cuando actúan de impulsores de todo tipo de infraestructuras viarias, puertos deportivos y campos de golf, que parecen pretender convertir a Cartaya en una copia de lo peor de Marbella.

RÍA DE HUELVA. Huelva. La imagen de las obras de construcción de la central térmica de ENDESA en la Punta del Sebo frustran de momento las aspiraciones a lograr lo que debe seguir siendo objetivo irrenunciable para el conjunto de las administraciones y agentes sociales de Huelva: la recuperación de sus playas históricas, destruidas tras la ocupación industrial en la dictadura franquista.
La puesta en marcha de otras centrales térmicas como las de Unión FENOSA y la confirmación de los impactos potenciales de sus vertidos, así como la amenaza permanente de las balsas de fosfoyesos refuerzan los signos negativos para la recuperación de una ría que contó con playas de gran afluencia como la de la Punta del Sebo y La Gilda .

ISLA CANELA (AYAMONTE). La actual extracción de fangos de los fondos de las playas de la desembocadura del Guadiana, en un vano intento para impedir los olores y presencia de algas, naturales en dinámicas costeras vivas como las de esta zona, es el último episodio del parcheo continuo para salvar la cara tras haber tomado todo tipo de decisiones equivocadas, desde la construcción del muro, la destrucción completa del cordón dunar y su vegetación hasta las regeneraciones realizadas para defender unas construcciones realizadas en dominio público, prácticamente sobre el agua.
Completa el desolador panorama la constatación de la pérdida de los ejemplares del endemismo Linnaria Lamrckii ubicados en las dunas de la Punta del Moral, que parecen haber sucumbido ante la presión del ladrillo y el uso de su hábitat para servicios sanitarios de los usuarios de hoteles y chiringuitos. Los numerosos incendios del año pasado y la destrucción creciente de uno de los mejores retamales de nuestro país, son la guinda para unas operaciones inmobiliarias que sólo pueden ser consideradas como ejemplo por apologistas de la especulación.

PUNTA UMBRÍA
La ocupación y destrucción del sistema dunar de la Playa urbana de Punta Umbría, con proliferación creciente de plataformas de hormigón y zanjas y fosas sépticas, la permanencia de edificaciones en dominio público, así como la reiteración de puntos de vertido de aguas fecales han determinado la concesión de la bandera negra a esta playa. Para ello ha sido determinante la condición de ilegalidad manifiesta de estas actuaciones.

Junto a estas Banderas Negras hemos decidido señalar la existencia de varios PUNTOS NEGROS, cuyos impactos son solucionables en algunos casos si se tiene voluntad para ello y cuya influencia y extensión podrían deteriorar seriamente la calidad de las playas sobre las que afectan.

1. AYAMONTE (Isla Canela). Un año más hemos podido comprobar la permanencia de un vertido de aguas fecales, entre la zona residencial y hotelera de la playa de Canela y la marisma, cerca de los cimientos de una supuesta depuradora que existía en el lugar. La arqueta existente en el lugar cuenta con un tubo dirigido a la marisma en la que el olor y color de los sedimentos señalan que allí hay algo que no funciona.
2. ISLA CRISTINA (La Casita Azul). Se estabiliza la permanencia de construcciones ilegales en esta zona, ocupando y privatizando dominio público.
3. ISLA CRISTINA (La Redondela). Chiringuito con instalación permanente, plataforma de hormigón y vertido de aguas fecales a la trasera de las dunas, provocando malos olores y contaminación de las arenas.
4. CARTAYA. Contaminación por aguas fecales en el Arroyo Aguas del Pino.
5. CARTAYA (El Portil). Vertido directo de aguas fecales en el Caño de la Culata. Este arroyo recibe además el aporte de fitosanitarios procedentes del campo de golf “Nuevo Portil” que lo rodea en la parte final de su cauce.
6. PUNTA UMBRÍA (El Portil). La realización de obras en las dunas ocupadas por construcciones ilegales agravanla situación inestable de los alcantilados generados por la pérdida de playa, a la vez que provocan más problemas de accesibilidad.
7. PUNTA UMBRÍA. Siguen sin arreglar los vertidos directos a la ría de aguas pluviales, que presentan evidentes señales de ir mezcladas con aguas residuales, en el paseo Pascasio y en el paseo marítimo.
8. PALOS DE LA FRONTERA. Mazagón. Se está produciendo una privatización de hecho de las zonas de acceso a la playa en la zona conocida como “Las casas de Bonares”, impidiendo el acceso libre a los usuarios de la playa. Sigue sin resolverse la situación del colector de aguas fecales que discurre enterrado por la playa, provocando vertidos al mar y a las arenas.
9. ALMONTE (Cuesta Maneli). Acumulación intolerable de basuras achacable fundamentalmente a comportamiento irresponsable de los usuarios. Aunque se recoja en verano, la contaminación generada en invierno es perfectamente evitable con un esfuerzo mínimo que resulta exigible en zonas naturales como ésta.
10. ALMONTE Matalascañas. Un año más tenemos que señalar la falta de accesos a la playa, impermeabilizada como consecuencia de un modelo insostenible de urbanización.

Ecologistas en Acción- Huelva seguirá revisando la situación de nuestras playas a lo largo del verano, prestando especial atención a la calidad de sus aguas y arenas, denunciando vertidos y agresiones ambientales. Una vez más esperamos que el año que viene no tengamos que conceder ninguna Bandera Negra ni señalar ningún Punto Negro.