La COTUA se reúne para aprobar el PGOU

Ecologistas en Acción pedirá cambios en el PGOU para demostrar que se ha abandonado la política del ladrillo y que se apuesta por un urbanismo sostenible y por una ciudad que mejore la calida de vida de los ciudadanos.

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de El Puerto de Santa María llega por fin a su recta final con su previsible aprobación por la Comisión de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Andalucía (COTUA). Culmina así un largísimo y tortuoso camino, en el que se han sucedido polémicas y movilizaciones ciudadanas, denuncias judiciales, imputaciones, detenciones y procesamientos de responsables políticos y técnicos del Ayuntamiento… y todo por el clima de corrupción generado por la burbuja inmobiliaria que ha provocado durante las dos últimas décadas un crecimiento urbanístico insostenible que ha invadido suelos agrícolas y forestales, espacios naturales protegidos, terrenos públicos, y hasta Sistemas Generales de Espacios Libres (SGEL).

Documento completo que presentará Ecologistas en Acción en la COTUA

En estos doce años de tramitación del PGOU se han sucedido dos equipos redactores, un Avance, un documento de Aprobación Inicial y hasta tres de Aprobación Provisional. Las primeras propuestas se realizaron al calor de la burbuja inmobiliaria y al dictado de grandes empresas y entidades financieras que firmaron hasta 24 convenios urbanísticos con el Ayuntamiento para que, a cambio de aportaciones dinerarias, recalificar millones de m2 de suelos y permitir enormes edificabilidades residenciales.

El documento de Aprobación Provisional II inició un tímido cambio para reducir los crecimientos insostenibles en suelos y viviendas, pero mantuvo en general las enormes dimensiones de la ciudad que propugnaban las anteriores propuestas. En lo que sí se dio un cambio sustancial fue en el proceso de participación ciudadana, inexistente hasta entonces, que se impulsó por medio de mesas de participación y debates. Ecologistas en Acción presentó en febrero de 2010 un total de 732 alegaciones al PGOU, 430 al documento de Aprobación Provisional II y 302 a su Estudio de Impacto Ambiental. Estas alegaciones suponían una auténtica enmienda a la totalidad a los crecimientos urbanísticos previstos en el PGOU.

Todas las propuestas de PGOU han partido de dos premisas falsas: la necesidad de recalificar millones de m2 de suelos y de construir decenas de miles de viviendas. En el Puerto hay unas 47.000 viviendas para una población en 2011 de 87.696 habitantes, lo que supone un parque de viviendas sobredimensionado, en gran parte segundas residencias con ocupaciones temporales, muchas deshabitadas y, sobre todo en el casco histórico, abandonadas y en mal estado, existiendo una falta generalizada de equipamientos y zonas verdes. En vez de planearse la rehabilitación de la ciudad existente, la potenciación de equipamiento públicos y zonas verdes que mejoran la calidad de vida de sus habitantes, el PGOU ha mantenido un crecimiento desproporcionado totalmente innecesario e injustificado, con el propósito de mantener la “burbuja inmobiliaria”, cuyo estallido ha llevando al país a una crisis sin precedentes.

El nuevo documento que se presenta a su aprobación definitiva se aprobó por el 31 de marzo de 2011. Como elementos positivos hay que destacar los siguientes: mayor protección de zonas forestales, inclusión de un catálogo de árboles singulares, inclusión de una Red de vías pecuarias y caminos públicos, y un Plan de movilidad que supondrá un cambio en el modelo de movilidad de nuestra ciudad, fomentando la peatonalización, el uso de la bicicleta y del transporte público.

No obstante, el PGOU mantiene los crecimientos desproporcionados de suelos y viviendas, que darían lugar a una ciudad gigantesca que casi duplicaría la actual, con un consumo de recursos –suelo, agua, energía…- insostenible, difícil de gestionar y ruinosa de mantener. Estos crecimientos siguen superando con creces los límites estipulados en el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), tanto en las previsiones máximas de crecimiento de la población como en la superficie de suelo urbanizable.

El PGOU prevé recalificar más de 15 millones de m2, lo que supondría un aumento superior al 80% sobre el suelo urbano actual, e incluye la construcción de más de 20.000 viviendas, que supondría un aumento de 48.000 habitantes, cuando, en base a la evolución de la población en la última década, El Puerto crecería en los próximos ocho años en 11.215 habitantes. Pero estas incluso estas previsiones son irreales. El Instituto Nacional de Estadística (INE) calcula un drástico parón demográfico, de forma que en esta década el crecimiento demográfico de El Puerto no superará los 3.000 habitantes. ¿Para quién se pretenden construir estas miles de viviendas nuevas?

Por todo ello nuestro representante de Ecologistas en Acción en la COTUA, presentará una serie de modificaciones al PGOU, que resumidamente son:

- Reducir los crecimientos urbanísticos previstos, recalificando solo aquellos suelos necesarios para la demanda de viviendas sociales existentes, y para los equipamientos y actividades económicas. Adecuar los crecimientos urbanísticos a los límites máximos estipulados por el POTA, y muy especialmente a las previsiones de crecimiento demográficos realizadas por el INE.

- Garantizar la protección de la totalidad de las masas forestales

- Desclasificar aquellos suelos que afecten a zonas de interés ecológico y paisajístico, como La China y Bahía Blanca, para fomentar una política de esponjamiento del litoral.

- Limitar el proceso de regularización a aquellas urbanizaciones ilegales que se integren en la ciudad compacta mediterránea, recayendo la totalidad de los costes de urbanización e infraestructuras en los propietarios de esas viviendas ilegales, y exigiendo los mismos estándares de equipamientos y cesiones que a los nuevos sectores urbanizables. No se legalizarán viviendas que hayan sido “regularizadas” de forma fraudulenta o que estén incursas en procedimientos penales.

- Compromiso de demolición de las urbanizaciones y viviendas que queden excluidas del proceso de legalización. Para ello el PGOU debe incluir determinaciones para la restauración de los suelos urbanizados ilegalmente, con plazos de ejecución precisos.

- Destinar los suelos del ilegal campo de golf de Viña Rango a una promoción de 1.000 viviendas de VPO de autoconstrucción, recuperando previamente el Ayuntamiento la titularidad de estos terrenos.

- Garantizar la protección del casco histórico de la ciudad, y muy especialmente del complejo bodeguero del Campo de Guía -el primer ensanche industrial del país-, de sus edificaciones y de su trazado urbano.

Ecologistas en Acción insiste en la necesidad de dar un giro drástico al modelo urbanístico que se ha venido fomentando en las últimas décadas. Las administraciones públicas tienen que demostrar que han abandonado el desastroso modelo de la burbuja inmobiliaria, que ha consistido en recalificar suelos y construir viviendas no en función de las necesidades sociales, sino para aumentar artificialmente el valor de los suelos y construir viviendas con fines especulativos, como simple inversión. Este modelo ha llevado a nuestro país a la mayor crisis económica del periodo democrático.

Ecologistas en Acción espera que la Junta de Andalucía realice las modificaciones pertinentes al PGOU para conseguir un modelo de ciudad sostenible, compacto, que promueva el desarrollo sostenible y la conservación del valioso patrimonio natural, paisajístico, arquitectónico y etnológico del municipio de El Puerto de Santa María, que garantice el derecho de todos los ciudadanos a una vivienda digna, con equipamientos de calidad, que proteja los bosques, los ecosistemas naturales y la biodiversidad, y aumenten la calidad de vida, en definitiva, de una ciudad mejor para todos que haga de El Puerto un lugar privilegiado para vivir y para visitar. Esos han sido nuestros objetivos en esta última década, y lo siguen siendo en este tramo final del PGOU.




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