[Ciberacción] Impide la incineración de residuos en las cementeras de la provincia de León

En estos momentos se está tramitando el procedimiento de evaluación de impacto ambiental y nueva autorización con la que Tudela Veguín S.A. podría incinerar hasta 260 toneladas diarias de Neumáticos Fuera de Uso (NFU) y otros residuos en sustitución del combustible habitual que utiliza en su fábrica de cemento de La Robla.
Al mismo tiempo en El Bierzo, la cementera Cosmos ha pedido permiso para incinerar biomasa forestal, pero no descarta la posibilidad de solicitar autorización para quemar otros residuos.

En el entorno de las centrales térmicas de Compostilla y La Robla se han venido superando los valores límite de diversos contaminantes para proteger la salud humana. En contra del Principio de Precaución, se permite una actividad capaz de liberar a la atmósfera dioxinas, furanos y metales pesados, los tóxicos químicos más peligrosos conocidos.

Quemar neumáticos no es necesario. Se están concediendo autorizaciones para su incineración en cantidades que están muy por encima de las que se generan en esta Comunidad. Aunque en Castilla y León no existe el obligado Plan de gestión de NFU, la junta reconoce que la práctica totalidad de los neumáticos desechados anualmente podría reciclarse en la construcción y reparación de carreteras.

Quemar residuos sólidos urbanos tampoco es necesario ya que son gestionados por GERSUL en el planta de reciclaje de San Justo de la Vega.

En contra de la jerarquía impuesta al tratamiento de residuos, las industrias del reciclado encuentran dificultades para acceder a los NFU, por la presión que ejerce sobre el mercado la valorización energética. Esto obligará a las cementeras a importar neumáticos.

Otras comunidades marcan el camino a seguir. El pasado 1 de marzo el Gobierno de Navarra descartaba la construcción de una incineradora para tratar los residuos de esta comunidad. Desde el año 2008, en Aragón esta prohibida la incineración de neumáticos usados y el reciclaje es considerado como un servicio público.

Con el único objetivo de reducir costes de explotación y aumentar sus beneficios, la industria cementera está sustituyendo por residuos un porcentaje cada vez mayor del combustible utilizado para fabricar cemento. Es lo que llaman valorización energetica.

La valorización energetica, coincineración ó incineración, es la forma más insostenible y peligrosa de tratar los residuos.

La basura no desaparece, se transforma:
- Libera a la atmósfera sustancias tóxicas para la salud y el medio ambiente.
- Convierte la basura en residuos peligrosos (cenizas y escorias) que van a parar al cemento.

Derrocha recursos y energía:
- Impide recuperar residuos aprovechables.
- Obliga a extraer recursos y consumir energía para fabricar nuevos productos.

Rivaliza con opciones más saludables y ecológicas:
- Promueve la generación de residuos
- Compite con la reutilización y el reciclaje.

Incide negativamente en el entorno:
- Crea menos empleo que el reciclaje.
- Perjudica actividades económicas de la zona ( agricultura, granjas, turismo... ) .

Si estás interesado/a en colaborar en la defensa de tu tierra, tu salud y la de los tuyos ponte en contacto con nosotros/as.

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Destinatario: D. Antonio Silván Rodríguez

A/a D. Antonio Silván Rodríguez, Consejero de Medio Ambiente y Fomento de la Junta de Castilla y León

Por la presente SOLICITO:

Que no permita la coincineración de residuos, ni en La Robla ni en El Bierzo, sino en todo caso la sustitución de los combustibles habituales que usan las cementeras por otros más limpios, como el gas natural o la biomasa forestal; y se aplique el mismo criterio restrictivo a las autorizaciones ambientales de las dos cementeras de la provincia de León, Tudela Veguín y Cosmos.

Que ordene la paralización del procedimiento administrativo que se está tramitando para permitir a Tudela Veguín, S.A. coincinerar en La Robla hasta 260 toneladas diarias de neumáticos fuera de uso y otros residuos (triplicando la cantidad de desechos que la cementera ya utiliza como combustibles alternativos desde agosto de 2009) al menos hasta que las autoridades sanitarias realicen un estudio epidemiológico sobre la prevalencia de cáncer en La Robla.

Considero que la coincineración/valorización energética de basura, que reduce los costes de explotación de las cementeras transformándolas en incineradoras, nunca debió permitirse, por los siguientes motivos:

NO SE RESPETA EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN

- En vez de aplicar el Principio de Precaución, se expone a la población que habita zonas de atmósfera degradada y con difícil ventilación, como son las comarcas de La Robla y El Bierzo, a mayores riesgos para la salud, permitiendo una actividad capaz de liberar a la atmósfera los tóxicos químicos más peligrosos conocidos (dioxinas, furanos, metales pesados, partículas ultrafinas, etc.) que se generan en la combustión de neumáticos, plásticos, lodos de depuradora, RSU, …Residuos, todos ellos, que pueden y deben ser reutilizados y reciclados.

SE VULNERA LA JERARQUÍA EN EL TRATAMIENTO DE RESIDUOS:

Quemar neumáticos no es necesario. En CyL se están concediendo autorizaciones para la coincineración de NFU en cantidades que están muy por encima de la cantidad generada en esta Comunidad. Tal es así que el Plan Regional Sectorial de Carreteras 2008-2020 reconoce que la práctica totalidad de los neumáticos desechados anualmente (13.000 t/año) podría reciclarse utilizando betún-caucho en la construcción y reparación de firmes, con óptimos resultados para la seguridad vial.

Otros muchos productos (césped artificial, suelos para parques infantiles, asilamientos térmicos y acústicos, etc.,) también se pueden fabricar a partir de NFU. Sin embargo, las industrias del reciclado -que emplean más mano de obra que las incineradoras- encuentran dificultades para acceder a la materia prima procedente de los NFU, dada la presión que ejerce sobre el mercado la valorización energética, avalada por autorizaciones administrativas, que no solo vulneran claramente la jerarquía impuesta al tratamiento de residuos, sino que además, rebasan con creces la producción autonómica, lo que fomentará la importación de NFU, en contra de los principios de proximidad y autosuficiencia.

Además, la incineración de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) o asimilables, no está contemplada en la normativa de CyL. De este modo, en la provincia de León los RSU son gestionados por GERSUL en el CTR de San Román.

FALTA PLANIFICACIÓN.

La nueva Ley 22/2011 de residuos amplia la exigencia de planificar, en cada comunidad autónoma, las instalaciones de eliminación y valorización. La Junta no cuenta con esta planificación ni con planes de prevención para cada flujo de residuos. Tampoco ha planificado la gestión de NFU, de acuerdo con la normativa estatal.

Por todo ello ruego que responda a esta solicitud lo antes posible.




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