La dejación de la Junta agrava los incendios

Ante la gravedad y magnitud de los incendios que, en este invierno inusualmente seco y caluroso, se están produciendo en las provincias de León y Zamora.

Ecologistas en Acción ha solicitando información precisa sobre efectivos movilizados en los siniestros de febrero y marzo, cifras oficiales de superficies quemadas y autorizaciones concedidas para quemar rastrojos en cunetas y praderías.

Efectivamente, la fuerte sequía y las temperaturas atípicas que padecemos este invierno están facilitando la aparición de un gran número de incendios. Concretamente en la provincia de León, a lo largo del último mes, un ritmo de 4-5 incendios diarios, está dejando un panorama desolador prácticamente en toda la geografía provincial: Maragatería, Cabrera, Bierzo, Omaña, Cepeda, así como la montaña de León (Cistierna, Boñar, Sabero, Babia,…). En la mayoría de los casos se están viendo afectadas zonas Red Natura 2000, e incluso espacios protegidos por la propia normativa autonómica (caso del futuro Parque Natural de Babia y Luna).

Una queja habitual de quienes tienen que enfrentarse a esta situación es la falta de medios materiales y recursos humanos de la Administración de Castilla y León. En algunos casos durante muchas horas no aparece nadie a apagarlos, salvo el BRIEF (Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales) de Tabuyo del Monte (Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino) y la UME (Unidad Militar de Emergencias), cuando ha tenido que intervenir como en el reciente incendio de Corporales y Marrubio.

Algunos incendios de grandes dimensiones (más de 500 has) se han producido en la última semana: en Sanabria, donde podrían haberse superado las 4.000 Ha calcinadas y en nuestra provincia en Cabrera, en Corporales y en Marrubio, donde se ha quemado un valle entero. Desde el viernes pasado podrían haber ardido más de 1.200 Ha en Cabrera.

Los hechos pueden calificarse de verdadero desastre ecológico, social y económico; y a ellos ha contribuido tanto la falta de medios materiales y recursos humanos de la Administración autonómica, en las tareas de extinción; como la carencia de una política eficaz de la Junta en materia de prevención de incendios.

Es por eso que la asociación también ha exigido a las autoridades ambientales que asuman su responsabilidad y en consecuencia, reconsideren urgentemente las prioridades presupuestarias de la Consejería de Medio Ambiente y Fomento, a fin de dotar un sistema de protección efectivo frente a incendios durante todo el año, y garantizar recursos suficientes para realizar los trabajos forestales necesarios para prevenirlos.

Además, se ha pedido la aplicación más estricta de la legislación de montes, prohibiendo cualquier tipo de aprovechamiento (ganadero o cinegético) en los terrenos quemados y en los colindantes.