Balas de basura en Sta. Maria del Páramo

Ecologistas en Acción de la provincia de León ha presentado alegaciones al Estudio de evaluación de Impacto ambiental del sellado de las balas de residuos sólidos urbanos que, procedentes de León y Alfoz, acoge Sta. María del Páramo desde el año 2001. El proyecto, promovido por Gersul, consiste en la eliminación, mediante vertido “in situ”, de 371.000 toneladas de residuos sólidos urbanos sin tratar y 39.679 M3 de zahorras contaminadas.

Se ha solicitado, dada la radical ilegalidad y magnitud del proyecto presentado y de su potencial impacto ambiental, que se paralice la tramitación del Estudio de Impacto Ambiental , advirtiendo que la asociación presentará, contra los responsables técnicos y políticos, denuncia por presunta vulneración del artículo 329 del Código Penal, si se emitiera declaración de impacto ambiental favorable.

Igualmente, se ha sugerido que se inicie el traslado de los RSU a las instalaciones del CTR de San Román de La Vega, ya que son las únicas de la provincia de León autorizadas para el tratamiento de los RSU y vertido de la fracción de rechazo. Además, se ha pedido que paralelamente se retiren las zahorras, sobre las que se asentaron las balas, que ahora se encuentran contaminadas, llevándolas a un vertedero de inertes para su descontaminación y reutilización.

Los escritos se han dirigido al Ayuntamiento de Santa María del Páramo, al Presidente de Gersul, al Jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente, al Presidente de la CHD y al Ayuntamiento de Valdefuentes del Páramo.

Hay numerosas razones que ponen en evidencia lo problemático e inadecuado del emplazamiento elegido:

Afecta de lleno a un hábitat de interés comunitario (6420 prados húmedos mediterráneos de hierbas altas del Molinion-Holoschoenion).

Se encuentra a pocos metros de lagunas permanentes naturales. Una de ellas, a sólo unos metros de los fardos de basura, posee una apreciable calidad ambiental, entre la que destaca su variada avifauna (azulones, fochas, zampullines,…).

La clasificación urbanística del suelo no es adecuada. Los terrenos están clasificados como no urbanizables especialmente protegidos (protección agrícola).

El nivel freático es muy superficial (entre 0,5-1,5m). Por lo que hay razonables dudas de la completa y efectiva impermeabilización de los vasos, esencial para impedir la contaminación de las aguas subterráneas por lixiviados.

No existe barrera geológica natural en el terreno teniendo en cuenta los riesgos añadidos al encontramos ante muy diversos tipos de residuos, tanto no peligrosos como peligrosos.

Por otra parte, dudamos del cumplimiento efectivo de los protocolos de vigilancia ambiental del emplazamiento y el control de lixiviados ya que el presupuesto del proyecto no contempla la realización del Plan de Vigilancia que habrá de desarrollarse durante al menos 30 años. Cabe recordar aquí el precedente del sellado de las balas de basura del Ferral del Bernesga, donde la Junta Vecinal mantiene una denuncia, hecha pública el pasado lunes, contra los responsables de las obras por no haberlas finalizado con la debida restauración ambiental.




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