Aniversario del vertido tóxico de Boliden

Aniversario del vertido tóxico: Las problemas ambientales de la mina no están resueltos y el corredor verde padece nuevas amenazas.

En el 14 aniversario del vertido tóxico de Boliden en minas de Aznalcóllar que se producirá el próximo 25 de abril, Ecologistas en Acción quiere recordar que continúan los problemas ambientales en la explotación a cielo abierto derivados del acúmulo de miles de toneladas de residuos sin tratar y de la presencia de 2 cortas llenas de aguas tóxicas y residuos que pueden contaminar el acuífero. A estos problemas no resueltos hay que añadir que el Corredor Verde presenta nuevas amenazas derivadas de la presencia ilegal de ganado y de las concesiones otorgadas de aguas del embalse del Ágrio para la industria y la agricultura que pretenden usar el Guadiamar como canal de riego, alterando el régimen natural que debía permanecer inalterado para que cumpla sus funciones ecológicas como espacio protegido que es.

Sólo la sequía de los últimos meses ha evitado que este año se repitan episodios de mortandad de peces en los cauces a los que llegan a parar los lixiviados de las escombreras abandonadas por Boliden en el entorno de la Mina, dado que las medidas adoptadas por la administración han demostrado su ineficacia ante el gran volumen de residuos acumulados. Estos impactos derivados de las explotaciones a cielo abierto se han demostrado inabordables pero, aún así, no han servido para evitar que la historia se repita y que a escasos kilómetros se esté desarrollando la explotación minera a cielo abierto más grande de Europa, la Mina de Las Cruces, que en cuanto acabe su rentabilidad dejará montañas de escorias mineras aún mayores que las de Boliden y de las que las administraciones se tendrán que hacer cargo para siempre.

Nuevos problema amenazan al Guadiamar transformado en Corredor Verde y espacio protegido.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir viene dando concesiones de aguas del embalse el Ágrio para la industria termosolar que se ha instalado en Sanlúcar y para regadíos de la marisma de Aznalcázar, autorizando el uso del río como canal para la conducción del agua, lo que modifica el régimen natural de río alterando su ecología. Sólo la captación y conducción por tubería cerrada sería compatible con la conservación del río como espacio protegido y es lo que se viene demandando por las organizaciones ecologistas en las alegaciones que se han presentado a estas concesiones.

Otro grave problema del Corredor Verde es la proliferación de caballos, mulos y asnos en su interior, práctica ilegal pero consentida por las presiones de los alcaldes de los pueblos aledaños que facilitan así la alimentación de los caballos a sus vecinos sin prever las posibles consecuencias sanitarias que se pueden derivar al estar consumiendo pastos contaminados por los metales pesados que quedaron de forma residual en el suelo tras las labores de limpieza y que la vegetación acumula. No hay garantías, al tratarse de una actividad ilegal, de que estos animales no acaben siendo consumidos por personas ya que es habitual el consumo directo de carne de caballo o su destino a embutidos, lo que puede dar lugar a un problema alimentario que podría tener consecuencias para los ganaderos que están haciendo las cosas bien.

Además, en años secos como este, se produce una afección grave sobre el arbolado al ser consumido directamente por el ganado, llegando a producir la muerte de muchos ejemplares de la arboleda que empezaba a consolidarse en el Corredor.

Por tanto, desde Ecologistas en Acción exigimos en este triste aniversario que no se permitan más explotaciones mineras a cielo abierto en Andalucía y se eviten las agresiones a un espacio protegido singular como el Guadiamar que estaba resurguiendo del mayor atentado ambiental ocurrido en Andalucía.