Reducción horarios de autobús, una apuesta del Ayuntamiento por la insostenibilidad

En el año 2009 se presentó el Plan Integral de Movilidad Sostenible de la Ciudad de Palencia que recomendaba, entre otras mejoras, la reducción de frecuencias de paso en el transporte urbano.

Ecologistas en Acción de Palencia considera un auténtico despropósito el aumento de las frecuencias presentadas por el Ayuntamiento de Palencia para el transporte urbano, estas medidas encaminadas al supuesto ahorro inmediato, tendrán efectos negativos directos sobre los usuarios de este medio e indirectos sobre toda la ciudadanía.

Estas mayores frecuencias conllevarán una pérdida real de usuarios, ya que una ciudad como Palencia(larga y cada vez menos estrecha) necesita unas frecuencias más cortas y no más largas como se pretende, estos usuarios se verán obligados a usar mayoritariamente el coche como medio de desplazamiento, lo que indefectiblemente supondrá un aumento de las emisiones de CO2 y una disminución considerable de su renta dado el precio actual del combustible que además tiende a subir y no a bajar, también hay que recordar que el coche requiere cuatro veces más energía que un autobús.

El incremento de emisiones se traducirá en una peor calidad del aire, en superaciones de emisiones de gases contaminantes para las que habrá que adoptar medidas de control, también se producirá un aumento de los niveles de ruido, todo esto agravará los problemas de salud de toda la población pero en especial de los más vulnerables (enfermos, mayores y niñ@s) y por supuesto un aumento de accidentes y atropellos que también suelen sufrir en mayor medida los más vulnerables. Todos estos aspectos suponen un coste adicional para las arcas públicas que no se están valorando al tomar esta medida, son los costes ocultos de la cultura del coche.

Durante la campaña electoral del año 2011, el ahora alcalde adornó su campaña con un viaje en autobús (línea P), para acordar con los propios conductores la necesidad de dotar de más vehículos ciertas líneas, así como la mejora en las conexiones de ciertos sectores de la ciudad. Ya siendo alcalde, en el mes de septiembre conocimos la intención del equipo de gobierno de poner en marcha en la ciudad autobuses de pequeño tamaño impulsados por energía eléctrica, asegurando que constituiría una de las “apuestas más novedosas” de la institución en el sector de las energías menos contaminantes.

Han hecho falta pocos meses para que veamos como estas promesas preelectorales, cargadas de sentido común, no solo no se realizan, sino que el transporte colectivo urbano ha sido uno de los primeros elegidos para meter la tijera, ofreciendo un peor servicio a la ciudadanía y agravando los problemas de movilidad.

Desde Ecologistas en Acción consideramos que el Plan Integral de Movilidad Sostenible del año 2009 es una buena herramienta de trabajo, que hasta la fecha se ha infrautilizado cuando no ignorado, y que nos puede ofrecer soluciones alternativas a tan injusto recorte, para no acabar pagando muy caro estas medidas.




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