En el día del Trabajo, tampoco nos vamos a callar

Diferentes colectivos de Sanlúcar estamos aquí unidos en el día 1 de mayo, por un mismo motivo: la imposibilidad de permanecer quietos y callados ante todo lo que está ocurriendo.

Estamos aquí porque ya ha quedado de sobra constatado que nuestros gobernantes no nos representan. Porque solo escuchan, miran y obedecen a los poderosos. Se han convertido, y lo saben, en marionetas, en chicos de los recados, de otros poderes, de otras instancias.

Que esas instancias no son, en absoluto, desconocidas: son los grandes bancos, las grandes corporaciones financieras, las grandes empresas, como Repsol, que para nada pertenece a ningún ciudadano español, y que apenas tributa en la Hacienda de todos, y otras tantas como Endesa, Gas Natural… que luego fichan con contratos multimillonarios a esos gobernantes, mientras a nosotros, los ciudadanos, nos exprimen cada vez más.

Estamos aquí porque no queremos permanecer impasibles ante la gran estafa global. Porque nos mienten y nos ultrajan un día sí, y otro también.
Nos mienten cuando nos hablan de “deuda pública” y de eso que llaman “necesidad de austeridad”. Porque esa deuda pública nunca ha sido nuestra. Ha sido deuda de esas grandes empresas y corporaciones que, a lomos de su infinita ambición, han jugado al casino con todos nosotros, y cuando no ganan lo que ellos quieren, nos traspasan sus deudas y nos quitan lo nuestro.

Porque cuando hablan de austeridad, de ajustar el gasto social, lo que quieren decir, realmente, es privatizar servicios públicos como las pensiones, la sanidad, la educación, los servicios domiciliarios a las personas con dependencia, las escuelas de infancia y los servicios sociales.

Porque ahora, con la complicidad de nuestros gobernantes, quieren ampliar sus negocios, y para ello, quieren meter, están metiendo, la mano en nuestra casa. Quieren quedarse con nuestra Sanidad, con nuestra Educación, que ya hemos pagado, nosotros y nuestros padres, y nuestros abuelos.

Porque a nuestros padres, a nuestros abuelos, después de haber trabajado toda su vida, les dicen ahora que tienen que pagar sus medicinas, que tienen que ganar menos para que ellos ganen muchísimo más.

Estamos aquí porque no vamos a permitir que a nuestros hijos, a nuestros jóvenes, les roben el derecho a una Educación justa. Porque no vamos a permitir que conviertan la Universidad (ya lo están haciendo) en una Universidad Solo para Ricos. No vamos a permitir que les roben su futuro.
Porque prefieren un pueblo inculto para poder manejarlo mejor.

Porque no creían en la inteligencia de los jóvenes, y se han chocado con ella.

Porque, a base de represión, de miedo, quieren desterrar la inteligencia de todas las calles y plazas.

Estamos aquí porque pensamos, exigimos, que cualquier ser humano tiene derecho a la asistencia médica. Porque un ser humano no es un papel, es alguien que sufre, alguien al que cualquiera, si es un ser humano, debe ayudar.

Estamos aquí porque incluso eso que llaman deuda pública en España es menor a la media europea. Estamos aquí porque según Técnicos del Ministerio de Hacienda (algunos de los cuales han sido trasladados) el 80% del fraude fiscal (88.000 millones de euros) es realizado por la gran empresa, la banca, y las rentas superiores. Y mientras a nosotros, los ciudadanos normales, nos bajan los sueldos, nos suben los impuestos, o nos despiden, a ellos les van regalar una amnistía fiscal. Es decir, les van a perdonar gran parte de lo que nos están robando. Ya está bien.

Estamos aquí porque no queremos ver más personas desahuciadas obligadas a seguir pagando lo que ya no tienen. No queremos ver a nuestros mayores buscando en su monedero para ver si tienen suficiente para pagar sus medicinas. Ya la habían pagado.

Estamos aquí para reivindicar también justicia ambiental. Para decir No a la energía nuclear, a la privatización del agua y del litoral. Porque este modelo injusto que amenaza nuestros derechos sociales es, al mismo tiempo, una amenaza para la naturaleza que es el soporte de nuestra vida.

Estamos aquí, porque no podemos movernos solo cuando nos tocan a nosotros. Porque la ofensiva que están llevando a cabo esos que no nos representan, además de ser brutal, es global. Porque cualquier agresión a un ciudadano, a un sector, a un colectivo, es un ataque a todos nosotros, y así lo debemos asumir.

Estamos aquí porque queremos arrancar del pensamiento de las buenas personas esa idea de que no podemos hacer nada, de que ya está todo hecho, perdido. Somos más, y si los de abajo nos movemos, los de arriba se caen.

Estamos aquí porque seguimos exigiendo la eliminación de privilegios a la clase política, exigimos el derecho a la vivienda, exigimos, en lugar de esa Reforma Laboral, que nos sitúa otra vez en la Edad Media, medidas contra el desempleo, y no a favor del despido, servicios públicos de calidad y nuestros, exigimos un control férreo a las entidades financieras y una banca pública, exigimos la ampliación de las libertades y de la participación ciudadana.
Porque un ciudadano no es simplemente alguien que cada cuatro años deposita un papel en una urna.

Porque todos conocemos, aquí en Sanlúcar también, a alguien que se ha quedado sin trabajo, a alguien que se ha quedado sin casa, a alguien que se ha quedado sin dinero, a alguien que se ha quedado sin esperanza, a alguien que por las noches ya no puede dormir. Y no queremos dejarles solos.

Estamos aquí porque, si nosotros no tomamos la calle, ellos terminarán de tomar nuestro dinero, nuestra casa, nuestro pensamiento, nuestro futuro.

Estamos aquí porque el pensamiento es libre y el lenguaje, nuestro. Ya está bien de que, además de todo, nos roben también las palabras.

Estamos aquí porque a partir de hoy todos los días deberían ser 1 de mayo. Porque todos los días, todos nosotros debemos ser capaces de reunir toda nuestra fuerza, toda nuestra inteligencia, para parar esta invasión, para parar esta estafa.

Y a todos aquellos que creen que nada de lo que ocurre tiene que ver con ellos, que los despidos, los desahucios, las humillaciones, son asuntos de otros, les recordamos las palabras del poeta John Donne en Devociones para ocasiones emergentes...

¿Quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?

Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.

Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de tus amigos, o la tuya propia.

Ninguna persona es una isla, la muerte de cualquiera me afecta,

Porque me encuentro unido a toda la humanidad;

Por esto, nunca preguntes por quién doblan las campanas...

DOBLAN POR TI...
POR TODOS NOSOTROS…
TOMEMOS LA CALLE

Manifiesto leído en la manifestación de Sanlúcar convocada por el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) y apoyada por el 15M, Ecologistas en Acción, Izquierda Anticapitalista y gente del pueblo que lucha por la justicia social, la igualdad, la dignidad laboral, los derechos....




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