Cambio en la política urbanística, no más Valdevaqueros

Ecologistas en Acción solicita a Planas un cambio drástico en la política urbanística para que no haya más “Valdevaqueros”. El consejero califica el modelo urbanístico del litoral andaluz como “periclitado y antiguo” y que las normas aplicadas en Tarifa así lo son.

En la reunión celebrada en el día de ayer del Consejo Andaluz de Medio Ambiente (CAMA), los representantes de Ecologistas en Acción han planteado a Luis Planas, el nuevo consejero responsable de agricultura, pesca, aguas, ordenación del territorio y medio ambiente, la necesidad de replantear el modelo de desarrollo urbanístico en el litoral que ha imperado en estas últimas décadas, y que ha provocado una destrucción sin precedentes en playas, acantilados, bosques y paisajes el litoral andaluz.

A raíz de la enorme polémica suscitada por la aprobación por el Pleno del ayuntamiento de Tarifa de una nueva macrourbanización junto a la playa de Valdevaqueros, una de las playas vírgenes mejor conservadas del sur de Europa, Ecologistas en Acción ha preguntó al sr. consejero si este proyecto representaba la “nueva” política urbanística y de conservación del litoral de la Junta de Andalucía, si están dispuestos a seguir con el mismo modelo destructor del litoral de las últimas décadas, si apoya el desarrollo de un proyecto urbanístico aprobado hace dos décadas, si, en definitiva, no habíamos aprendido nada en este tiempo con todo lo que está pasando en nuestro país.

El consejero dijo no poder asegurar en qué acabará este proyecto pero que sí puede afirmar que va a ser especialmente cuidadoso con lo que queda del procedimiento administrativo. Planas aseguró que era muy consciente de que tenemos parte del litoral dañado y agotado pero que quedan zonas por salvar y que ese es su interés. Dijo que no va a permitir actuaciones que no tengan reversibilidad y que coincidía con los ecologistas en que tenemos un modelo de desarrollo del litoral “periclitado y antiguo” y que las normas aplicadas en Tarifa así lo eran.

Ecologistas en Acción valora positivamente este posicionamiento, y el realizado en parecidos términos por la nueva consejera de Fomento y Vivienda, pero entiende que el tiempo se ha acabado y que hay que pasar a una acción política decidida para deshacer toda la trama especulativa –a veces aderezada con tintes de corrupción- que se ha tejido en el litoral andaluz.

Es increíble que se esté desarrollando en plena crisis económica generada por el estallido de la burbuja inmobiliaria proyectos diseñados hace dos décadas (las normas urbanísticas de Tarifa datan de 1991), que la Junta no haya puesto en cuestión estas recalificaciones sobredimensionadas –ahora llamadas “activos tóxicos”- cuando aprobó en 2010 la adaptación este Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) a la ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA). Igualmente resulta increíble que la anterior Consejería de Medio Ambiente (CMA) haya avalado una macrourbanización que afecta a una zona de altísimo valor ecológico del Parque Natural del Estrecho y a un Lugar de Interés Comunitario declarado por la UE dentro de la Red Natural 2000, en el límite de otro parque natural -Los Alcornocales- y de una Reserva de la Biosfera aprobada por la UNESCO (Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo). Además, este proyecto nunca se sometió a un estudio de impacto ambiental, a pesar de afectar a espacios protegidos tanto por la legislación andaluza como comunitaria e internacional. También hay que destacar que cuando la Junta aprobó la adaptación del PGOU de Tarifa a la LOUA, en 2010, no se tuvieron en cuenta los límites del crecimiento urbanístico que estipula el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), que es un 40% máximo en relación con el suelo urbano actual. En Tarifa se triplican con enormes bolsas de suelo urbanizables, como la ampliación de Atlanterra, con 1.279.780 m2, más de mil viviendas, más de mil plazas hoteleras, campo de golf…

Ecologistas en Acción va a plantear a la Consejería que agrupa las competencias de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio que inste al consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía a paralizar este proyecto y desclasificar los terrenos como inicio de lo que debe ser la futura política urbanística y medioambiental de la Junta de Andalucía: dimensionar el urbanismo a las necesidades reales para garantizar el derecho constitucional a una vivienda digna para todos los ciudadanos, desclasificar las bolsas de suelo urbanizable hipertrofiadas por la burbuja inmobiliaria para acabar así de una vez con los activos tóxicos, y garantizar la conservación de la totalidad del litoral que queda sin construir, preservando sus valiosos recursos naturales, en lo que Andalucía es líder indiscutible a nivel europeo.