Aprobación planes hidrológicos cuencas internas

Ecologistas en Acción vota en contra de los planes hidrológicos de las cuencas internas andaluzas sometidos a aprobación en el pleno del Consejo Nacional del Agua.

Ayer jueves 28 de junio se celebró el Pleno del Consejo Nacional del Agua donde, entre otros puntos, se han llevado a aprobación los documentos de planificación hidrológica de las cuencas internas andaluzas junto con otros de otras regiones.

Los planes hidrológicos de las cuencas internas andaluzas (Tinto-Odiel-Piedras, Guadalete-Barbate y Mediterránea) fueron aprobados en el Consejo de Gobierno del pasado 2 de noviembre de 2011 y publicados en el BOJA del día 4, como paso previo a su aprobación definitiva por el Gobierno Central. Sin embargo, estos planes no han sido sometidos a votación dentro del Consejo Andaluz del Agua, simplemente se ha informando de la tramitación de los mismos. Ni siquiera han sido informados en los Consejos del Agua de las Demarcaciones Intracomunitarias, una muestra del nivel de participación llevado a cabo en Andalucía, ya que llevan sin convocarse por lo menos dos años.

Para Ecologistas en Acción de Andalucía, los planes hidrológicos de las cuencas internas andaluzas presentan una serie de deficiencias, a parte del considerable retraso estipulado por la Directiva Marco de Aguas. Entre otras cuestiones, el voto negativo se justifica por:

- Los planes no recogen las directrices europeas en cuanto a la consecución del buen estado ecológico de las masas de agua para el año 2015, por lo problemas socioeconómicos que ello conllevaría y los diferentes intereses que hay en juego.

Se contempla más demanda para regadío y consumo urbano, omitiendo hablar del ineficaz control de las extracciones ilegales. Por ejemplo los crecimientos urbanos están basados en expectativas de crecimiento excesivas e irreales aplicando la tendencia seguida en los años de la burbuja inmobiliaria. Los planes incumplen las directrices europeas en aspectos como ajustar la demanda a la oferta o ajustar el precio del suministro a su coste real. En definitiva que se otorga un recurso que simplemente no existe.

- En cuanto a los caudales ecológicos, las presiones de las demandas de los usos productivos e industriales van a impedir garantizar los caudales ecológicos, ya que se establecen valores que no suponen limitación a los usos existentes, en lugar de hacerlos con la finalidad que se establece en la normativa que es alcanzar el buen estado o buen potencial ecológico para mantener, como mínimo, la vida piscícola que de manera natural habitaría o pudiera habitar en el río, así como su vegetación de ribera. Más bien los usos son una restricción a los caudales ecológicos, por no hablar de la inexistente discusión sobre la concertación de los caudales ecológicos.

- Las Reservas Fluviales que se plantean son insuficientes, sobre todo si tenemos en cuenta la amplitud y características de las tres demarcaciones hidrográficas.

- Respecto a la evaluación del cambio climático, los planes tratan de manera insuficiente la valoración del mismo. La planificación no puede seguir ignorando las perturbaciones climáticas que ya están afectando tanto al régimen de aguas, como a la disponibilidad de los recursos hídricos. Por ello se deberían contemplar reducciones medias mucho mayores que el 8% para el horizonte 2027.

- El Plan de Medidas contempla la creación de nuevas superficies de regadío y nuevas infraestructuras de regulación, obras que producen un gran impacto ambiental, que son muy costosas económicamente y cuya utilidad hidrológica resulta más que dudosa. La teoría dice que las obras van encaminadas a incrementar los recursos disponibles mediante obras con gran impacto social, económico y medioambiental, pero a la vez son insuficientes las inversiones en medidas que incrementen la eficiencia en la utilización del recurso.

- Por último, la situación real de las masas de agua, y no la teórica que se refleja en los distintos planes, especialmente su mal estado desde el punto de vista hidromorfológico, hacen poco menos que imposible lograr los objetivos ambientales establecidos en los mismos. En las Demarcaciones hay serios problemas de contaminación, fundamentalmente en los ríos donde se concentra una mayor población y en aquellos lugares donde hay una actividad agrícola más intensa relacionada con el regadío, causando problemas de depuración y contaminación difusa que hacen poco creíble que los objetivos ambientales propuestos para que las masas de agua alcancen el buen estado o buen potencial ecológico para el año 2015.

Por todo lo expuesto anteriormente, Ecologistas en Acción ha votado negativamente sobre la aprobación de los Planes Hidrológico de las Cuencas Internas Andaluzas. Consideramos que estos Planes deben ser una herramienta útil para evitar la continua degradación y una oportunidad para la regeneración de los ecosistemas fluviales a través del sustancial giro que se da en los objetivos primordiales de las políticas de aguas, priorizando la consecución de la calidad de las aguas y sus funciones ambientales así como la gestión sostenible de la misma.