Las consideraciones de reparto de beneficios se imponen en la elección de los terrenos para el ATC

La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) ha elegido finalmente la zona donde se construirá el cementerio nuclear (ATC, almacén temporal centralizado) y la zona donde se levantará el supuesto vivero de empresas. La elección se ha realizado antes siquiera de caracterizar técnicamente los terrenos, por lo que Ecologistas en Acción y la Plataforma contra el Cementerio Nuclear en Cuenca han denunciado que el único criterio para esa elección es el reparto de beneficios.

Enresa determinó las zonas de Villar de Cañas (Cuenca) sobre la que realizar los estudios técnicos y comenzó la realización de estos estudios, que deberían incluir al menos la sismología, la inundabilidad y la situación de los acuíferos. Sin embargo, con los estudios de suelo sin terminar y sin publicar, el ayuntamiento de Villar de Cañas declara que ya existe emplazamiento.

Para el vivero de empresas se ha elegido Los Blancares, un terreno de propiedad municipal cuya venta enjugará las deudas de las cuentas del ayuntamiento. Esta es la única forma saldar las deudas de la corporación municipal, puesto que el ayuntamiento regala la licencia de obra para construir el cementerio nuclear. Tras la "generosa e interesada" renuncia al 2 % de los más de 700 millones de coste del ATC, la venta del terreno es la única forma de obtener dinero en esta fase del proyecto. Las deudas del ayuntamiento de Villar de Cañas ascienden a cerca de 1.200 € por habitante. Así el pago de 10.000 euros por hectárea servirá para cerrar parte de esta deuda.

Para el emplazamiento del ATC propiamente dicho se ha elegido Las Balanzas, un terreno de 60 hectáreas perteneciente a 14 propietarios y separado de Los Blancares por una distancia de casi 2 km. Para la Plataforma y Ecologistas en Acción el único criterio para elegir este terreno ha sido el reparto de beneficios entre más propietarios. La separación física de los dos emplazamientos no es un inconveniente insalvable, pero no se oculta que sería más lógico y práctico que las empresas cuyas actividades se relacionen con el ATC estén adyacentes a él. Enresa pagará estos terrenos, como los otros, a 10.000 euros por hectárea, por encima de los precios de mercado, lo que hace que la elección de los emplazamientos venga a beneficiar a sus propietarios.

El hecho de que la elección se produzca antes de finalizar los estudios técnicos muestra que en el proceso de elección de emplazamiento los criterios técnicos no han tenido importancia alguna, ni siquiera en su fase final.

La Plataforma y Ecologistas en Acción hacen un llamamiento a la cordura de los propietarios de los terrenos para que no procedan a su venta y ofrecen los servicios jurídicos necesarios a aquellos propietarios y colindantes que se consideren afectados. La propuesta de ubicación, sitúa el cementerio nuclear a 2 km escasos en línea recta de tres núcleos urbanos, Casalonga, El Congosto y Villar de Cañas y a 6,5 km de Villares del Saz, lo que implica un riesgo innegable para estos municipios.