Critican la caza en la laguna de La Quinta

Cazadores en la laguna de La Quinta

Este humedal es uno de los pocos lugares con agua en la campiña de Baena y esta siendo objeto de una fuerte presión cinegética.

La apertura de la media veda y con ello, la caza de tórtolas, palomas torcaces, zuritas, ha supuesto más presión cinegética para laguna de la Quinta en el término de Baena. Se da la circunstancia de que es de los pocos lugares que todavía tienen agua en la campiña y su visita diaria por numerosos bandos de estas aves, esta significando una acumulación de cazadores durante estos días de caza, al aguardo de las referidas especies.
Con ello está aumentando la amenaza sobre este humedal, que en estas fechas a pesar de la falta de lluvias y la gran sequía, sigue acogiendo a un buen número de aves acuáticas, muchas de ellas todavía son pollos de especies como; calamones, aguiluchos laguneros, porrones pardos, zampullines, etc.

Ecologistas en Acción considera que la laguna se convierte en la época de caza en un monopolio exclusivo de los cazadores y que se están viendo perjudicadas las actividades que los voluntarios ambientales realizan en este entorno, por la caza de aves, las reiteradas molestias y ruidos que ocasionan.

Además, la caza en la laguna sigue suponiendo el vertido de plomo sobre la superficie y con ello que las aves acuáticas lo ingieran al confundirlo con pequeñas piedrecillas. El plomo es un metal tóxico que reiteradamente la comunidad científica viene solicitando su retirada.

Ecologistas en Acción lamenta que las lagunas de Baena; Quinta, Rincón del Muerto, Cortijo Viejo, Casasola, Consuegra, La Roa y Butaguillos sigan sin ningún régimen de protección a pesar de su gran valor ambiental, la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, tiene argumentos científicos y acreditados más que suficientes para su declaración como espacios naturales protegidos.

Con esta situación de olvido y desinterés por parte de la Administración, el tiempo corre en contra de estos espacios naturales que necesitan de protección urgente; a la falta de lluvias, se une la caza indiscriminada, y la presión agrícola de todo el entorno; disminución de la cobertura vegetal de las orillas, colmatación por el arrastre de sedimentos y contaminación por fertilizantes y fitosanitarios.