Calentamiento global, recortes y mala planificación: una combinación explosiva para los bosques

Ecologistas en Acción manifiesta su enorme preocupación por la ola de incendios masivos de este verano, y reclama acciones urgentes y concertadas de todas las administraciones para afrontar a largo plazo una gestión adecuada que permita prevenir los incendios y mejorar el estado de la biodiversidad en nuestros montes.

Las más de 150.000 hectáreas quemadas este verano [1], en el peor período de incendios del último lustro, coinciden con los recortes masivos practicados por la mayoría de administraciones públicas (especialmente Comunidades Autónomas), en materia de prevención y gestión forestal. Actualmente, por citar un ejemplo, el 13 de agosto, la Junta de Castilla-La Mancha presentó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para despedir a 680 personas de los dispositivos de extinción de incendios. Ecologistas en Acción denuncia asimismo el uso de soldados (Unidad Militar de Emergencias) para hacer frente a las llamas, puesto que se trata de personal en condiciones laborales mucho más precarias que nunca deberían sustituir a los especialistas en la extinción de incendios.

La falta de implicación política es clara, y viene de lejos. Si las Comunidades Autónomas recortan en medios, el Gobierno consideró que era prioritario que el Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Arias Cañete, asistiera a una corrida de toros en Cádiz a que se pusiera al frente de la coordinación de las tareas para combatir las llamas en tres Parques Nacionales (Doñana, Garajonay y Cabañeros). La comparecencia que ha solicitado el Ministro Cañete ante el Congreso, aunque necesaria, llega tarde y es estéril. Por ello, Ecologistas en Acción reclama responsabilidad a todas las administraciones, y recuerda que es mucho más caro no actuar (por las pérdidas generadas y los costes de restauración) que tomar las medidas preventivas necesarias y que tantas veces ha reclamado la organización ecologista.

Ecologistas en Acción reitera que la solución es compleja e incluye diferentes medidas, entre ellas:

  • una política forestal que recupere especies autóctonas, bosques de ribera y el paisaje en mosaico, evitando la replantación de bosques monoespecíficos de pinar y eucaliptal,
  • la prohibición del fuego en tareas agrícolas,
  • la mejora de franjas de seguridad en vías de comunicación y urbanizaciones, por ejemplo con acuerdos para el pastoreo selectivo de zonas de mayor riesgo
  • la prohibición o limitación del acceso motorizado a las zonas de mayor riesgo
  • la sensibilización ciudadana

Si la irresponsabilidad política con el cambio climático nos está llevando a efectos catastróficos a medio y largo plazo, la falta de concienciación de los responsables políticos con la problemática de los incendios puede tener efectos trágicos a corto plazo, como se está viendo este verano.


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