Autorizada una planta MER en Aldeaseca de la Frontera

El pasado 31 de Mayo se hace pública en el Boletín Oficial de Castilla y León, por parte de la Dirección General de Calidad Ambiental, la Autorización Ambiental a Fernando Corral e Hijos, S.L. para la instalación de una industria de transformación de subproductos animales de categoría 1, en el término municipal de Aldeaseca de la Frontera, Salamanca.

Para Ecologistas en Acción de Salamanca dicha autorización puede suponer un grave problema de sanidad ambiental y, por consiguiente, afectar a la calidad de vida y al disfrute del medioambiente por parte de todos los vecinos.

Es de resaltar que los productos que se encuadran dentro de esa “categoría 1”, como tales, no vienen citados en el proyecto, limitándose éste a nombrarlos únicamente como categoría 1, entendiendo, desde Ecologistas en Acción, que el Promotor ha obrado de mala fe al obviar unos términos que, evidentemente, supondrían el rechazo total por parte de toda la comunidad. No es lo mismo hablar de desperdicios procedentes de animales sospechosos de estar infectados por una EET (Encefalopatía Espongiforme Transmisible) que hablar de desperdicios de “categoría 1”, si previamente no ha sido aclarado en ningún punto qué se entiende por “categoría 1”.

Por otro lado, el promotor obvia por completo el hecho de que el artículo 13 del Reglamento CE 1774/2002 establece que las autorizaciones de las plantas de transformación de la categoría 1 deben cumplir una serie de requisitos. Desde Ecologistas en Acción entendemos que la ignorancia no justifica el no hacer, por lo que debería exigirse al Promotor el que cumpla con todos aquellos requisitos que dicho Reglamento, y otros igualmente aplicables, le encomienden. Igualmente, este supuesto error puede dar a entender que en realidad el desliz no ha sido tal, sino que el promotor ha procedido a un falseamiento de datos con el único fin de “suavizar” el proyecto, ocultando información relevante, siendo esto, ya de por sí, motivo más que suficiente para denegar la autorización.

Desde Ecologistas en Acción entendemos que dicha industria no sólo debe estar validada por una autoridad competente, sino que también debe contar con el informe favorable de la Comisión Nacional de Subproductos de Origen Animal No Destinados a Consumo Humano.

Por último, queremos destacar que el proyecto contempla la transformación de desperdicios y subproductos procedentes del sacrificio de animales a fin de obtener de ellos harina de carne y hueso. La última fase del proceso que se cita en el proyecto es el almacenaje de dichas harinas, pero no se indica cuál, de las distintas opciones dadas en el artículo 4 del Reglamento 1774/2002, será el destino final de las mismas. A este respecto, las únicas posibles alternativas son las siguientes:
a) Eliminación directa como residuos mediante incineración en una planta de incineración autorizada.
b) Transformación en una instalación de transformación autorizada. El material resultante deberá ser marcado de forma permanente y eliminarse como residuo mediante incineración o coincineración en una instalación de incineración o coincineración autorizada
c) Transformación en una instalación de transformación autorizada. El material resultante se marcará de forma permanente y se eliminará como residuo mediante inhumación en un vertedero autorizado.

El problema es que, de estas tres, desconocemos cuál es la opción escogida.